Abogado alista demanda contra el DFCS por el caso del pequeño Noah

Tras la muerte del menor, se alega negligencia del Departamento de Servicios para Niños y Familias de LA; el LASD aún no determina si fue homicidio o accidente

La bisabuela de Noah, Eva Hernández (c), junto al abogado Brian Claypool (d) y al activista proderechos de los niños Najee Ali (i), quien sostiene una foto del menor. / foto: Jorge Luis Macías.
La bisabuela de Noah, Eva Hernández (c), junto al abogado Brian Claypool (d) y al activista proderechos de los niños Najee Ali (i), quien sostiene una foto del menor. / foto: Jorge Luis Macías.
Foto: La Opinión

Este marte se registró una manifestación pública frente a las oficinas del Departamento de Servicios para Niños y Familias (DFCS) del condado de Los Ángeles.

La protesta solo fue el preludio de una demanda judicial que planea presentar el abogado Brian Claypool, a nombre de la bisabuela de Noah Cuatro, el niño de 4 años de Palmdale cuyos padres afirman que murió luego de lesionarse porque casi se ahoga en una piscina, pero cuya muerte aún es investigada como posible homicidio.

Aparte de exigir respuestas a 10 días de la muerte de Noah, Claypool junto a activistas defensores de los derechos de los niños, pidieron la renuncia del director del DFCS, Bobby Cagle.

Además, presionaron sobre la vía pública para que se presenten cargos criminales contra los trabajadores sociales involucrados en el regreso de Noah a la casa de sus padres biológicos, pese a que una orden judicial dictaminaba —desde mayo— que el menor fuera retirado de su hogar.

El 15 de mayo, un juez emitió una orden de restricción contra Úrsula y José, los padres de Noah, luego que un trabajador del DFCS presentara la solicitud para retirarles la custodia legal.

El 5 de julio, los padres llamaron a la policía y dijeron que el niño cayó a una alberca y casi se ahoga; fue llevado a un hospital de Palmdale y luego trasladado al Hospital de Niños de Los Ángeles, donde le encontraron lesiones inconsistentes con lo declarado por Úrsula y José. El pequeño murió al día siguiente.

“La demanda será por negligencia y violación de derechos civiles del niño”, adelantó Claypool a La Opinión y añadió que solicitará una investigación exhaustiva sobre el DFCS. “Si el niño no se ahogó… Asesinato o negligencia es lo que provocó su muerte”, agregó.

“Si se ahogó, el médico forense debería reportar que había agua en sus pulmones”, indicó el abogado.

“Hasta ahora no entiendo por qué los padres no han sido arrestados si, además, hicieron un reporte falso a la policía. Eso es un delito grave”.

Activistas pidieron ayer justicia para el pequeño Noah. / foto: Jorge Luis Macías.

El LASD aún investiga

Charles Calderaro, teniente del Departamento del Sheriff del condado de Los Ángeles (LASD) dijo a La Opinión que no podía discutir el estado de la investigación sobre la muerte de Noah “porque aún estamos haciendo entrevistas.

Añadió que aún están revisando las lesiones pero que esperarían el reporte del médico forense para estar seguros de las causas del fallecimiento del niño.

También dijo que no quieren poner en peligro la investigación. Por ello, ninguno de los padres biológicos de Noah ha sido arrestado ni se les han presentado cargos.

“Mañana tengo una charla con los investigadores y quizás el jueves ya tengamos algo más concreto”, indicó.

En uno de los careteles se leía ‘Los niños tienen voz’. / fotos: Jorge Luis Macías.

Caso previo

En la manifestación frente al edificio del DFCS participó Concepción Ramírez, la abuela de Anthony Avalos, el niño de Lancaster que falleció en 2018 a los 10 años de edad y que fue torturado por su madre y el novio de ésta —según alega la Fiscalía.

“Cómo no voy a llorar, si me parte el alma que esto se repita y que otro niño haya muerto en manos del sistema”, dijo la mujer.

“Los trabajadores sociales deberían ser encarcelados. En el caso de Anthony, no le daban de comer, lo golpeaban con el cordón de la aspiradora y lo quemaban con cigarrillos”.

La madre, Heather Maxine Barrón, de 29 años, y su novio Kareem Leiva, de 33, se encuentran en prisión. De ser hallados culpables enfrentan sentencias de 22 años y 32 años respectivamente hasta cadena perpetua.

“Noah nunca debió haber regresado a la casa de sus padres a los 2 años de edad. ¿Un médico llama y dice este niño está muriendo de hambre y esta agencia sin corazón, débil y sin sentido envía el niño de retorno a la mazmorra?… Ahora estamos planeando un funeral”, dijo Ramírez.

Najee Ali, miembro de la organización llamada “Justicia para los Niños Asesinados”, declaró que lo que sucede en el Departamento de Servicios para Niños y Familias “es una falla sistemática, por lo que debemos enfocarnos en cambios y en una investigación estatal y federal”.

Así mismo, el abogado Claypool hizo un llamado para que los derechos de los niños no sean violentados y pidió que un psicólogo forense que hable con ellos para conocer de primera mano lo que sucede.

“En el caso de Noah hubo 13 llamadas que encendieron las luces rojas y fallaron”, dijo.

Bajo la ley SB39, La Opinión requirió por escrito toda la documentación del caso de Noah al DFCS; ante ello Amara Suarez, de la oficina de asuntos públicos, respondió que trabajaran en la petición y enviaría la información “tan pronto como esté disponible”.

‘Están llenos del diablo’

Nuvia, la madre de José —padre biológico de Noah—se quejó de su propio hijo con Eva Hernández, bisabuela del menor.

“Ella [Nuvia] vino de Northdrige a mi casa en San Fernando el 7 de julio, a eso de las 11 de la mañana, y me dijo que José ya no era su hijo… Que él y Úrsula [la madre de Noah] estaban llenos del diablo, por lo que le hicieron al niño”, dijo Eva a La Opinión.

“No les creas lo que te digan [me dijo]; ellos son peores que los perros”.

Eva informó que la señora Nuvia le contó que fue a Palmdale, junto a sus hijas, a indagar lo que había pasado y que pudieron ver retratos de que Noah presentaba traumatismos en el cuerpo.

“Ellas lo miraron que estaba bien golpeado”, dijo. “Noah no pudo haberse ahogado porque la piscina estaba cerrada con candado y él estaba muy chiquito para haberse metido solo”.l