Escándalo por racismo en TSA. Dos agentes pagaron el duro precio

El supervisor incialmente descartó racismo y dijo que era una broma
Escándalo por racismo en TSA. Dos agentes pagaron el duro precio
El bochornoso incidente ocurrió en el aeropuerto internacional de Miami
Foto: Scott Olson / Getty Images

Mientras el presidente Donald Trump sigue defendiendo sus ataques considerados por muchos como racistas se conoce de un bochornoso caso que enloada a una de las agencias del gobierno.

Dos agentes de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) que trabajan en el Aeropuerto de Miami fueron suspendidos por una exhibición racista en la zona de control de equipajes, informó la agencia este martes.

Según señaló TSA en un comunicado, una “demostración ofensiva” fue descubierta en una zona de revisión de equipaje del aeropuerto de Miami, la cual está fuera de la vista de los pasajeros y público, y fue retirada de inmediato para luego iniciar una investigación interna.

Aunque la agencia no precisó en qué consistió la ofensa, la cadena CNN publicó una fotografía en la que se ve a un par de muñecos de gorilas colgados de una cuerda, como si estuvieran ahorcados, “justo en el centro de la estación de trabajo TSA” y ubicada donde se revisa el equipaje facturado de los pasajeros.

“TSA no tolera el comportamiento racista u ofensivo y los que lo hicieron serán responsables de sus acciones”, señaló la agencia, que confirmó que por el momento dos agentes, cuyas identidades no fueron difundidas, han sido puestos bajo licencia administrativa mientras prosigue la investigación.

Un veterano agente de la TSA señaló en condición de anonimato a CNN que el hecho, ocurrido el pasado 21 de julio, ha dejado consternados a muchos funcionarios de esta agencia que trabajan en el Aeropuerto de Miami, varios de los cuales son afroamericanos e hispanos.

“La gente está molesta de que esto aún no se haya solucionado adecuadamente, queremos que todos sean responsables de lo que han hecho”, señaló el trabajador a la cadena.

Según CNN, tres agentes de TSA avisaron del hecho a un superior, quien, de acuerdo con los agentes, intentó minimizar el hallazgo y dijo que no era racista, sino “solo una broma”.