El animal que pudo haberse extinguido tras el paso del huracán Dorian

En 2007 tenía una población de apenas 23 especímenes
El animal que pudo haberse extinguido tras el paso del huracán Dorian
Una búsqueda exhaustiva en 2018 documentó tan solo dos especímenes de esta ave.
Foto: EFE

El trepador de Bahama, también conocido como trepatroncos, es un pájaro endémico de la isla de Gran Bahama. Se trata de una pequeña ave declarada en peligro de extinción desde hace un buen tiempo, y que en el año de 2007 tenía una población de apenas 23 especímenes.

El huracán Dorian, uno de los dos más potentes que han tocado tierra en el Atlántico desde que existen registros, alcanzó a las islas Ábaco y Gran Bahama.

Este fenómeno llegó con vientos de 185 mph y provocó una fuerte tormenta que destruyó y dañó alrededor de 13,000 hogares, además del ecosistema de esta ave.

El desarrollo turístico, la destrucción de su hábitat, la introducción de especies invasoras y el paso de huracanes potenciados por el cambio climático son los principales culpables de la posible extinción de la especie, según detalla el sitio Gizmodo.

En 2016 el huracán Matthew redujo aún más la población de esta ave, y una búsqueda exhaustiva en 2018 documentó tan solo dos especímenes.

Dorian pudo haber sido el clavo en el ataúd de la especie debido a la deforestación, los fuertes vientos y las inundaciones de agua salada de las tormentas que siguen matando los árboles del bosque.

El trepador azul de Bahama es solo una de las especies que dependen del hábitat del pinar. Los científicos también se preocupan por el destino de la curruca de Bahama, así como por la famosa curruca de Kirtland, que pasa sus inviernos en estos pinos.

Earther Diana Bell, profesora de biología de la conservación de la Universidad de East Anglia en el Reino Unido, afirmo a Newsweek queademás del desastre humanitario para las personas que viven en estas islas del norte, “es muy probable que también haya sido un desastre ecológico que afecte a áreas ya fragmentadas del bosque de pinos del Caribe que soporta la avifauna endémica”.

También los bosques sufrieron grandes daños. Los pinos han sido seriamente afectados por la deforestación indiscriminada, pero ahora el daño podría haberse incrementado con el arrastre de agua salada por la llegada del huracán, pues esta es potencialmente nociva para estas plantas.

Según la Evaluación Nacional del Clima más reciente, los científicos esperan que las temperaturas más cálidas de los océanos y los niveles más altos del mar debido al cambio climático fortalezcan los huracanes en el Atlántico y el Caribe. Otra investigación reciente indica que los huracanes se están desacelerando, lo que produce impactos más devastadores si esto sucede sobre tierra.

Aún gran parte de la isla Gran Bahama está cubierta por agua salada, y las imágenes que han empezado a circular por Internet dejan ver que la copa de los árboles ya exhibe los efectos de ello.