Mexicanos deportados “perdidos en su propio país”, hallan protección en casa de migrantes

Ante la falta de apoyo de las propias autoridades, se sienten protegidos por los albergues para migrantes
Mexicanos deportados “perdidos en su propio país”,  hallan protección en casa de migrantes
Albergues para migrantes.
Foto: Agencia Reforma

MÉXICO – Sofocado ante los casi 40 grados y la humedad del clima en Reynosa, Jorge García Gómez cuenta que pidió permiso de salir del albergue para ir a comprar algo de comer, pero la respuesta fue de terror: si sales, quizá ya no vuelvas.

A cinco minutos en auto del Puente Internacional Hidalgo de Reynosa está la Casa del Migrante Nuestra Señora de Guadalupe, en la Colonia Aquiles Serdán.

En la entrada hay una cruz grande de concreto donde se lee “In memoriam de los migrantes muertos”.

Jorge vivió 34 años en Los Ángeles. Nació en Culiacán, pero sus papás se lo llevaron cuando tenía 2 años. Ahora, a sus 36, fue deportado por Tamaulipas y apenas habla español.

Autoridades tamaulipecas o personal del Instituto Nacional de Migración trasladan a los mexicanos que fueron deportados por el Puente Internacional Hidalgo -punto oficial de repatriación- a este albergue.

Aunque también hay otros que son llevados directamente a la Central de Autobuses, donde algunos viajan rumbo a Nuevo León.

La regla en la casa es que no salgan solos. Grupos del crimen organizado vigilan la zona y son un botín. Los secuestran para extorsionar a sus familiares de Estados Unidos o reclutarlos. Tanto para la entrada y la salida deben ser escoltados.

“No pueden salir por su propia cuenta o se les recomienda (que no lo hagan)”, explica la hermana Catalina Carmona, directora del albergue, “pero si ellos quieren salir, firman de que van a salir por su propia cuenta o bajo su propio riesgo”.

Desde 2017, Tamaulipas, uno de los Estados más peligrosos del País, es el punto fronterizo de México por donde más mexicanos han sido repatriados de Estados Unidos, registra la Secretaría de Gobernación.

De enero a junio de este año -cifras más actuales- van 37, 201 eventos de connacionales devueltos por este estado. Lo manejan como eventos porque un mexicano pudo haber sido regresado en más de una ocasión.

En total, en el mismo periodo, en el País van 107 mil 10 eventos.

En 2018, hubo 69 mil 496 eventos de repatriados por Tamaulipas, de 203 mil 711 en México.

Gabriela Zamora, directora de proyectos de Casa Monarca, considera que Estados Unidos retorna a más mexicanos por esta entidad precisamente para desincentivarlos y que no vuelvan a intentar cruzar.

Son las 10:00 horas en el albergue de Reynosa y la noche anterior llegaron 41 deportados de Estados Unidos. Visten playera blanca y unos traen todavía los tenis negros tipo converse de bota que les dieron cuando estaban detenidos.

Unos ven el mapa de la República Mexicana, otros sentados, cabizbajos, sin hablar. Unos expresan que intentarán regresar a Estados Unidos.

Fueron detenidos por cometer infracciones de tránsito, por delitos menores y en redadas. Tenían desde 15 hasta 40 años viviendo en Estados Unidos

En Tamaulipas, Nuevo Laredo es el punto fronterizo por donde más han repatriado a mexicanos. Sólo en los primeros seis meses de 2019 van 19,327.

Entre 2017 y 2018, la cifra de deportados que recibieron los albergues de las ciudades de Tamaulipas se duplicó.

En Reynosa, la hermana Catalina explica que el año pasado atendieron a 8 mil 209 connacionales, mientras que el 2017 cerró con 4 mil 748. Este año, hasta julio, van 5 mil 828.

La Casa del Migrante Nazareth, en Nuevo Laredo, recibió a más de 10 mil deportados en 2018, y en 2017 fueron casi la mitad, 5 mil 200. Este 2019, van más de 7 mil 200.

“Estamos hablando del año pasado de una caravana silenciosa de 10 mil deportados (en el albergue de Nuevo Laredo), y a México eso no le hace ruido”, recalca el padre Julio López, director de esta casa, a donde son llevados de forma similar que en Reynosa.

“Esa es la parte más vergonzosa de todo este proceso migratorio, que México mismo está ocultando esa realidad. Y digo que la está ocultando porque no está haciendo nada por su propios connacionales”.

Reynosa y Matamoros se turnan un mes cada una para recibir a los deportados. En agosto, cuando Grupo REFORMA hizo el recorrido, era el albergue de Reynosa.

Este mes son repatriados por Matamoros y llegan a la Casa del Migrante San Juan Diego y San Francisco de Asís.

A las 11:28 horas, llega una unidad del INM al albergue de Reynosa y se lleva a nueve mexicanos. Diez minutos después ya espera un autobús y suben 24.

Antes de irse, comentan que no saben qué harán, se encogen de brazos. Entendieron muy bien esa parte de que deben irse de Tamaulipas.

Se van, pero están perdidos en su propio país.