No hay límites: Eliud Kipchoge, primer ser humano en correr el maratón en menos de dos horas

Consiguió una hazaña que hace poco tiempo era simplemente impensable
No hay límites: Eliud Kipchoge, primer ser humano en correr el maratón en menos de dos horas
El keniano Eliud Kipchoge, récord mundial de maratón, cruza la meta y logra derribar en Viena el legendario muro de las dos horas.
Foto: EFE

Haciendo honor a su repetido eslogan “ningún ser humano tiene límites”, el fondista keniano Eliud Kipchoge se convirtió en el primer ser humano en correr 42 kilómetros en menos de dos horas; una hazaña inimaginable realizada en Viena, pero festejada en las calles de Nairobi por decenas de miles de kenianos.

En esta urbe, localizada a tan solo 25 kilómetros del campamento de entrenamiento de Kaptagat, miles de kenianos se aglomeraron al aire libre frente a una pantalla gigante a fin de acompañar con la mirada a su idolatrado héroe, quien estableció su nuevo récord en 1h:59:40.

“Kipchoge ha sobrepasado una barrera que se encontraba tan alejada del imaginario colectivo que hasta hace unos años ni siquiera se planteaba“, reconoció Marc Roig, fisioterapeuta del equipo con el que Kipchoge entrena en el norte de Kenia.

“Su objetivo principal era demostrar que se trataba de una barrera más mental que física y que él estaba capacitado para batirla”, resumió.

Este logro no es contabilizado por la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) como un nuevo récord mundial debido a la ayudas externas recibidas durante la carrera: Kipchoge corrió de forma constante detrás de un vehículo que con luz láser señalaba dónde debían situarse las ‘liebres’– una selección de atletas de primer rango, como los tres hermanos noruegos Ingebrigtsen o el etíope Selemon Barega-; además de contar un circuito completamente plano.… pero en el festejo, a nadie le importa la IAAF.

“La gente está llorando”, detalló de forma anónima un keniano a través de su cuenta de Twitter, “gracias Eliud Kipchoge por situar a Kenia como un lugar de esperanza donde los sueños se cumplen. Se ha hecho historia”.

Un hito impensable para muchos fue alcanzado por Kipchoge, quien a sus 34 años y muy consciente de la fragilidad del cuerpo humano, nunca dudó de la fortaleza de su mente ni de la verdad de su mantra.

He puesto mi cabeza y mi corazón en correr el maratón en menos de dos horas con el fin de hacer historia y de enviar a todo el mundo el mensaje de que ningún ser humano tiene límites“, recordó un extasiado Kipchoge después de la carrera.