¡Sí se puede! Campesinos en vías de legalización

El primer paso bajo la legislación propuesta es un permiso de trabajo y les da a los trabajadores y a su familia inmediata la libertad de regresar para unirse a sus seres queridos en sus países de origen
¡Sí se puede! Campesinos en vías de legalización
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

Tras meses de difíciles negociaciones entre legisladores de ambos partidos, la Unión de Campesinos, la Fundación UFW, Farmworker Justice y la mayoría de las principales asociaciones de agricultores crearon un proyecto de ley bipartidista histórico que permitiría a los trabajadores indocumentados campesinos, trabajadores de viñedos y establos, a sus hijos y cónyuges solicitar residencia permanente y eventualmente la ciudadanía.

¿Por qué es tan necesaria La Ley de Modernización de la Fuerza Laboral Agrícola de 2019, presentada en la Cámara de Representantes por los Representantes Zoe Lofgren (D-Calif.) Y Dan Newhouse (R-Wash.)?

En marzo de 2018, la pareja de campesinos Santos Hilario García y Marcelina García Porfecto murieron en las afueras de Delano, California, en un horrible accidente automovilístico mientras huían de agentes de ICE. El único pecado de Santos y Marcelina fue trabajar en los campos para mantener a su familia. Ellos y sus seis hijos huérfanos, de entre ocho y 18 años, son solo algunas de las víctimas del cruel tratamiento hacia inmigrantes trabajadores. Entre los que ayudan a los niños está la Fundación UFW, una organización hermana de la UFW, y que es el mayor proveedor de servicios legales de inmigración en California rural. 

Nos entusiasma promulgar esta legislación que honra a los trabajadores campesinos profesionales que alimentan a todo Estados Unidos y gran parte del mundo. El primer paso bajo la legislación propuesta es un permiso de trabajo y les da a los trabajadores y a su familia inmediata la libertad de regresar para unirse a sus seres queridos en sus países de origen. Eventualmente, los trabajadores y sus familias podrán solicitar residencia permanente y después la ciudadanía.

La Unión ayuda a los campesinos a obtener contratos sindicales que brinden salarios dignos, cobertura de salud familiar y muchos otros beneficios. Juntos ganamos los estándares estatales para prevenir muertes y enfermedades causadas por el calor extremo, y la ley que finalmente hace mandatorio el pago por horas extras por trabajo después de ocho horas.

Sin embargo, la mayor preocupación de los trabajadores y lo que los hace tan vulnerables al abuso es la falta de estatus legal. Es por eso que ayudamos a elaborar la Ley de Modernización de la Fuerza Laboral Agrícola. Este proyecto de ley aliviará el miedo que enfrentan todos los días los campesinos que realizan uno de los trabajos más difíciles en Estados Unidos.

Si se promulga, este compromiso bipartidista, sería la primera vez que la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, bajo cualquiera de los partidos, apruebe un proyecto de ley de reforma de inmigración agrícola. Eso sería un importante paso adelante.

¡Si se puede!

Teresa Romero es presidenta de la Unión de Campesinos de América y la primera líder inmigrante latina de un sindicato nacional de los Estados Unidos.