Justicia laboral a cuentagotas para los campesinos en California

Pago de horas extra para los trabajadores del campo es una realidad, pero se terminará de implementar hasta el 2022
Justicia laboral a cuentagotas para los campesinos en California
Trabajadores agrícolas en el Valle Central. /Archivo
Foto: Impremedia / Archivo

Desde el 1 de enero de 2019, rige en California el pago de tiempo extra (overtime) para trabajadores del campo. Esto significa que después de trabajar determinadas horas por día o por semana, un campesino debe recibir un pago adicional, al igual que en otros sectores de la economía. Esto es novedoso ya que los campesinos estaban excluidos de este beneficio y California fue el primer estado en implementarlo.

Como es costumbre en estos casos en que los empleadores o empresas deben pagar un poco más, la ley se implementó con muchas consideraciones para ellos.

Esta tardó casi tres años en implementarse: se aprobó en 2016 y se empezó a aplicar este año. Y por si fuera poco, actualmente se tiene que pagar tiempo extra cuando un jornalero trabaja más de 9 1/2 horas en un día, ó 55 horas por semana. El año próximo será 9 horas ó 50 horas por semana. Es decir, la cantidad de horas va decreciendo media hora por año hasta llegar a las 8 horas diarias ó 40 por semana en 2022, como en cualquier otra rama de la economía.

“Sí están pagando el tiempo extra, conozco varios casos”, dice Armando Elenes, vocero del Sindicato de Campesinos (UFW, por sus siglas en inglés). “Algunos jornaleros se quejan de que les están dando menos horas pero no creo sea por esta ley”.

Esta ley, AB1066, fue presentada por la asambleista Lorena Gonzalez Fletcher (Demócrata, distrito 80, San Diego), que el gobernador Jerry Brown firmó en septiembre de 2016.

La nueva ley se aplica a las empresas agrícolas que contratan más de 25 jornaleros. Para granjas con menos empleados, la ley se aplicará a partir del año 2021.

“Nosotros no trabajamos tantas horas”, dice Porfirio Hernández, jornalero agrícola del condado de Madera, al norte de Fresno. “Sabemos que esa ley pasó pero no es nuestro caso. No sé si no llegamos a esa cantidad de horas (9 1/2 horas por día) y por eso no cobramos tiempo extra”.

Hernández desconoce si las horas asignadas a los trabajadores de su cuadrilla es decisión del granjero o del capatáz (contratista).

Los jornaleros agrícolas estan excluidos de poder cobrar tiempo extra según la ley llamada Fair Labor Standards Act, de 1938. Esta ley regula el salario mínimo y hasta las propinas.

No hay datos que permitan saber si entonces se consultó a algún sindicato o grupo de trabajadores sobre esta ley.

“Esta ley tiene una base racista”, explica Elenes. “Para lograr su aprobación se necesitaban los votos de los congresistas de los estados del sur, tradicionalmente racistas y donde la agricultura era crucial para las economías locales. Excluyeron a los campesinos porque en esa época eran casi todos afroamericanos”.

El estado de Nueva York aprobó una ley similar a la de California y Washington podría ser el tercer estado en aprobar el pago de tiempo extra a los campesinos —el caso podría decidirse por medio de un fallo de la Suprema Corte del estado.

Esta ley no es del gusto de los granjeros.

“Muchos rancheros amenazaron con implementar doble turno de trabajo para evitar que sus trabajadores califiquen para el pago de tiempo extra”, asegura Elenes. “Pero no creo sea posible esto ya que existe escasez de mano de obra en el campo”.

Elenes también explicó casos en que algunos granjeros contratan personal agrícola de dos diferentes contratistas para evitar que sus trabajadores pasen de las ocho horas de trabajo por día. “Pero son casos aislados”, asegura.

La AB 1066 incluye a los “irrigadores”, aquellos trabajadores que instalan y controlan los sistemas de irrigación de los campos y que también estaban excluidos en la ley federal.

Según Elenes, reducir horas de trabajo para ahorrar un poco de dinero no siempre es buen negocio para los granjeros, especialmente en fechas cruciales de la cosecha.

“También dicen que se van a mecanizarse para contratar menos gente”, dice Elenes. “Pero esto lo están haciendo desde hace años”.

La mecanización del campo, la tecnología, el cambio climático y otros elementos están cambiando la forma de producción agrícola y las también las condiciones de contratación de mano de obra.

Actualmente más jornaleros agrícolas de México están llegando a los campos de California con visas de trabajo temporal, llamada H2A. Sin embargo no es masivo y los granjeros siguen contratando trabajadores, la mayoría de ellos indocumentados, por medio de contratistas locales.

“El año próximo vamos a tener más información para evaluar esta nueva ley”, afirma Elenes. “Por ahora solo tenemos información informal, cometarios”.

Esta historia es parte de una serie de artículos sobre la desigualdad económica en California que se está realizando con el auspicio de la fundación James Irvine.