Todo lo que debes saber sobre la contaminación alimentaria y las enfermedades que provoca

Los alimentos son un caldo de cultivo ideal para favorecer el crecimiento de microorganismos. Conoce las principales mediadas de higiene y seguridad para evitar contaminaciones alimentarias, responsables de numerosas intoxicaciones y enfermedades

Todo lo que debes saber sobre la contaminación alimentaria y las enfermedades que provoca
La higiene es el factor clave para prevenir las contaminaciones alimentarias.
Foto: Shutterstock

Uno de los principales riesgos al cocinar son las famosas contaminaciones alimentarias, las cuales se conocen por la presencia de cualquier materia anormal en los alimentos que comprometa su calidad para el consumo humano. Esta contaminación se puede dar a nivel físico, químico o biológico (son las responsables de las toxiinfecciones alimentarias, que causan un gran número de enfermedades).

La medida principal para evitar este tipo de situaciones es la higiene, es indispensable priorizar las medidas de salubridad en todo momento, desde que preparamos, cocinamos y almacenamos los alimentos, esto es importante para garantizar la conservación de los nutrientes y por supuesto para evitar que se contaminen y nos enfermemos. Existen dos tipos de contaminación:

  • Contaminación directa: Es aquella que se encuentra en todo tipo de alimentos crudos como la carne, el pollo, el pescado, los mariscos y el huevo.
  • Contaminación cruzada: Es aquella en la que se transmiten microorganismos o sustancias dañinas a alimentos limpios a través del contacto con agentes contaminados como pueden ser trapos de cocina, tablas para picar, superficies, cuchillos, utensilios y alimentos crudos. 

Los diferentes tipos de enfermedades más comunes que se pueden derivar de estas peligrosas contaminaciones cruzadas son los siguientes:

1. Intoxicación por Clostridium botulinum

Este tipo de intoxicación recibe el nombre popular de botulismo y ocurre por la ingesta de la neurotoxina producida por la bacteria Clostridium botulinum y es una de las sustancias más mortales que se conocen. Este tipo de intoxicación puede llegar a ser mortal si no se atiende adecuadamente, se da principalmente en alimentos enlatados, conservados o fermentados (en muchos de los casos por una mala preparación doméstica), también se da en alimentos como los pescados envasados al alto vacío y piezas de centros de carne muy grandes.

Los síntomas se ven reflejados en un lapso de 12-36 horas posterior a la ingesta del alimento contaminado y se caracterizan por debilidad, mareos, vértigo, náuseas, diarrea, vómito y dificultad para respirar, que en casos extremos puede causar paros cardíacos.

2. Intoxicación por salmonella

La salmonelosis es una de las intoxicaciones alimentarias más conocidas y comunes, es causada por la bacteria salmonella que vive principalmente en los intestinos de animales y humanos, se expulsa a través de las heces fecales. La cadena de contagio es simple, cualquier alimento puede ser contaminado si es manipulado por una persona infectada con las manos sucias, o bien si el alimento entra en contacto con otros que están contaminados (la famosa contaminación cruzada). 

El aspecto que más cobra relevancia en esta enfermedad es destacar la importancia de extremar medidas de higiene, con el personal de establecimientos que venden alimentos y por supuesto en casa. Los síntomas de la salmonelosis suelen presentarse entre 6 y 72 horas posterior al contagio y es una enfermedad que dura entre 2-7 días, aunque existen casos más complicados. Se destaca por síntomas como escalofríos, cólicos, dolor abdominal, fiebre, vómito, diarrea, dolor muscular y náuseas. 

3. Intoxicación por Staphylococcus aureus

Esta intoxicación alimentaria es causada por una bacteria conocida como estafílococos, tiene la capacidad de reproducirse en los alimentos y producir toxinas, sobretodo a temperatura ambiente. Uno de los aspectos más peligrosos es que las toxinas suelen estar presentes sin señales evidentes, como podría ser el mal olor o señales visibles de descomposición en los alimentos. Es por ello que el motivo más común se deriva de una mala conservación de los alimentos, es decir no haberlos conservado a una temperatura lo suficientemente elevada (60ºC o más) o lo contrario no haberlos conservado a una temperatura lo suficientemente baja (4ºC o menos).

Los tipos de alimentos que se asocian con estas intoxicaciones son carnes, productos crudos como aves y huevo, ensaladas preparadas como las de atún, macarrones, huevo, pollo o papa, productos de panadería, todo tipo de rellenos, la leche y los lácteos. Los síntomas suelen presentarse entre 1-6 horas posteriores al contagio y se caracterizan por dolor abdominal, cefalea, náuseas, diarrea, vómito, debilidad y retortijones abdominales. 

Es indispensable aumentar las medidas de higiene y seguridad, para cuidar nuestra salud y evitar cualquier tipo de enfermedades derivadas de un mal manejo de los alimentos. Algunos consejos a seguir son: 

  • Cuando comas fuera de casa, hazlo en establecimientos de confianza. 
  • Revisa las fechas de caducidad de los productos, lee las etiquetas y revisa los aditivos que contienen los alimentos.
  • Nunca comas un producto con un empaque dañado. 
  • Siempre refrigera los alimentos inmediatamente después de comprarlos, evita someter los alimentos a las temperaturas de la “zona de peligro”. 
  • Utiliza lejía para mantener limpios los utensilios y mostradores de la cocina.
  • Lava frutas y verduras con agua limpia, utiliza un cepillo para eliminar posibles residuos o bacterias.
  • Descongela correctamente los alimentos.
  • Mantén en óptimas condiciones la nevera y las temperaturas recomendadas para de cada zona (nevera y congelador).