Seguidor de Trump se queja del muro fronterizo frente a su propiedad porque “arruina su estilo de vida”

Un ranchero de Texas vendió parte de su terreno para que colocaran los barrotes de acero y ahora reniega

El presidente habló en múltiples ocasiones con Woodward
El presidente habló en múltiples ocasiones con Woodward
Foto: Mario Tama / Getty Images

Un hombre que ha sido simpatizante del presidente Donald Trump despotricó en contra de la construcción del muro fronterizo frente a su propiedad porque dice que va a arruinar su estilo de vida.

Richard Drawe ha vivido sus 70 años en un rancho al sur de Welasco, Texas, cerca de la frontera con México donde se levantan los barrotes de acero de 30 pies de altura para impedir el paso de indocumentados que cruzan el río Bravo/río Grande.

Este partidario de las políticas represivas de Trump en contra de los inmigrantes dijo que tuvo que vender parte de su propiedad al gobierno federal para que se construyera el muro fronterizo, pero que ahora teme que el ambiente de tranquilidad en el que ha vivido vaya a ser alterado.

“Tener este muro aquí va a ser realmente molesto… arruinará mi estilo de vida”, declaró Drawe a NPR. “Les dije que este estúpido muro tendrá luces encendidas, que será como estar detrás de una prisión, con luces y todo”.

Drawe habría advertido a los agentes de la Patrulla Fronteriza que si los reflectores que colocaran llegaban a iluminar su propiedad iba a apagarlos a disparos.

El ranchero dijo estar preocupado de que la zona entre el muro fronterizo y el río Bravo deje de ser patrullada y que los “bad hombres” crucen el río para delinquir en su propiedad.

El muro fronterizo ha sido motivo de discordia entre el presidente Trump y algunos de sus propios aliados en el Congreso que no están de acuerdo por el desvío de fondos del Departamento de Defensa para la construcción.

La semana pasada el Pentágono anunció que destinará $3,800 millones de dólares para el muro fronterizo de Trump, dinero que era parte del presupuesto militar, principalmente para el desarrollo del programa de avión de guerra F-35 Fighter.

Sin embargo, legisladores del mismo Partido Republicano han manifestado su desacuerdo al considerar que el desviar recursos ya asignados es ilegal.