El mapa de la mortalidad cambia: OMS revela las principales causas de muerte en el mundo

Los nuevos datos de la OMS muestran una transformación en los riesgos para la salud, marcada por el envejecimiento y las enfermedades crónicas

La OMS actualizó el panorama de las enfermedades y padecimientos que generan mayor mortalidad y pérdida de años de vida saludable.

La OMS actualizó el panorama de las enfermedades y padecimientos que generan mayor mortalidad y pérdida de años de vida saludable. Crédito: Evgeniy Maloletka | AP

El mundo está muriendo cada vez más por enfermedades crónicas. En poco más de dos décadas, estos padecimientos pasaron de causar 58% de las muertes globales a 74% en 2023 y ya concentran ocho de las diez principales causas de fallecimiento, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Cardiopatías, demencias y diabetes encabezan una transformación que está modificando el panorama de la salud global.

El cambio ocurre mientras el mundo prácticamente recuperó la esperanza de vida perdida durante la pandemia de COVID-19. En 2023 alcanzó los 73.3 años, apenas por debajo de los 73.4 registrados en 2019. Sin embargo, la esperanza de vida saludable llegó a 62.8 años, todavía 0.4 años por debajo del nivel previo a la pandemia.

“Vivir más es uno de los grandes logros de la salud pública. El próximo desafío es garantizar que esos años adicionales se vivan con buena salud, al tiempo que los sistemas sanitarios estén preparados para responder a las necesidades cambiantes de las poblaciones”, afirmó Alain Labrique, director del Departamento de Datos, Salud Digital, Análisis e Inteligencia Artificial de la OMS.

¿De qué muere el mundo?

Las diez principales causas concentraron 33 millones de los 61 millones de fallecimientos ocurridos en 2023, equivalentes al 54% del total mundial, según la OMS.

La cardiopatía isquémica se mantuvo como la mayor causa de muerte, con aproximadamente 9.5 millones de fallecimientos, 16% del total. Desde 2000 sumó alrededor de 3 millones de muertes anuales. Los accidentes cerebrovasculares ocuparon el segundo lugar, con 6.8 millones, seguidos de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, con 3.6 millones.

Las infecciones de las vías respiratorias inferiores fueron cuartas, con 2.7 millones de fallecimientos, y recuperaron su posición como la enfermedad transmisible más mortal. Después aparecieron el alzhéimer y otras demencias, diabetes, cánceres de tráquea, bronquios y pulmón, enfermedad cardíaca hipertensiva, enfermedades renales y enfermedades diarreicas.

Uno de los cambios más pronunciados corresponde al alzhéimer y otras demencias. Pasaron del puesto 19 en 2000 al quinto en 2023, cuando causaron 2.1 millones de muertes. En poco más de dos décadas, los fallecimientos por estas enfermedades se triplicaron.

La diabetes también ganó terreno, mientras las enfermedades renales subieron posiciones entre las principales causas de mortalidad. La tendencia refleja un cambio global hacia padecimientos crónicos que también comienza a observarse con mayor fuerza en países con menores ingresos.

COVID-19 sale de las diez primeras

El retroceso de la pandemia modificó nuevamente la clasificación. COVID-19 quedó fuera de las diez principales causas globales de muerte por primera vez desde el inicio de la emergencia sanitaria en 2020.

También hubo avances frente a otras enfermedades. En los países de bajos ingresos, las muertes por VIH y sida disminuyeron 62% entre 2000 y 2023, mientras las enfermedades diarreicas registraron una reducción cercana a la mitad. Aun así, siete de las diez principales causas de muerte en esas economías continuaron siendo enfermedades transmisibles.

La diferencia con las naciones más ricas sigue siendo marcada: en los países de altos ingresos, nueve de las diez principales causas fueron enfermedades no transmisibles y el alzhéimer y otras demencias ya ocuparon el tercer puesto.

Ansiedad y depresión también avanzan

El nuevo panorama sanitario no se mide únicamente por las muertes. Entre 2019 y 2023, la tasa mundial ajustada por edad de años de vida saludable perdidos aumentó alrededor de 20% por trastornos depresivos y casi 45% por ansiedad.

Ambas condiciones provocaron conjuntamente unos 110 millones de años de vida saludable perdidos durante 2023 por discapacidad o muerte prematura. En las Américas, además, la OMS detectó entre 2000 y 2023 los mayores incrementos regionales en el riesgo de muerte y pérdida de salud asociados con trastornos por consumo de drogas.

Para la OMS, las cifras muestran una transición profunda: el mundo volvió prácticamente a los niveles de esperanza de vida anteriores a la pandemia, pero enfrenta una carga creciente de cardiopatías, diabetes, demencias y trastornos mentales.

“El valor de estas estimaciones no está sólo en las cifras”, señaló Labrique. Los cambios, agregó, permiten a los países contar con evidencia para definir sus políticas y prioridades sanitarias.

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