Por mejores escuelas y el bienestar de nuestros estudiantes, vote Sí por la Proposición 13
En California, casi el 20 por ciento de todos los estudiantes de escuelas públicas están clasificados como estudiantes aprendices de inglés. (Archivo) Crédito: Archivo/Impremedia
Recientemente, el diario Los Ángeles Times reportó sobre un campo deportivo de una escuela secundaria en la ciudad de Inglewood que está en tan mal estado que los entrenadores del equipo de softball decidieron cancelar las prácticas por temor a que los estudiantes se puedan lastimar por falta de pasto. Es irónico que este campo está a menos de cien yardas del futuro estadio de los equipos de fútbol americano Rams y Chargers en los cuales se han invertido miles de millones de dólares.
Este escenario no es único a Inglewood. Decenas de miles de estudiantes en California asisten a escuelas públicas que necesitan reparaciones significativas o que se podrían beneficiar de instalaciones nuevas. Lamentablemente, la gran mayoría de los estudiantes con instalaciones escolares deficientes provienen de comunidades de bajos ingresos o de familias inmigrantes, por lo que este es un tema clave en nuestro objetivo de equidad educativa.
La Propuesta 13 en la boleta de elecciones del 3 de marzo propone $ 15 mil millones en bonos estatales para la reparación, modernización y construcción de nuestras escuelas públicas. Los fondos se distribuirían de la siguiente manera: $9 mil millones dedicados a escuelas desde preescolar hasta el grado 12, incluyendo $ 500 millones para escuelas públicas chárter; $ 4 mil millones para universidades; y $ 2 mil millones para colegios comunitarios.
Aunque se ha estimado que estos bonos tendrían un impacto fiscal de $ 26 mil millones (agregando $ 11 mil millones en intereses que se acumularían en los próximos 35 años) esta nueva inversión está justificada. La iniciativa está diseñada para mejorar la educación para todos, pero a diferencia de bonos anteriores, esta da prioridad a escuelas que demuestren la más inmediata necesidad, dando así mayor importancia a escuelas que atienden a comunidades que han sido descuidadas, ayudando así a cerrar la brecha educativa. Varios estudios confirman que los estudiantes aprenden más y obtienen mejores resultados en instalaciones escolares seguras y modernas.
Debe establecerse que esta inversión es necesaria también para proteger la salud de los estudiantes. Por ejemplo, ellos pueden peligrar por partículas de asbesto en el aire o plomo en el agua que beben en la escuela. Es más, los padres tendrían que faltar al trabajo y obtener nueva deuda en la recuperación del estudiante por causa de las malas condiciones en las escuelas de sus hijos.
Para muchas familias, la escuela es un centro comunitario donde se encuentran e intercambian ideas que influyen en su bienestar. Desde el campo donde sus hijos practican deportes, hasta el escenario donde se expresan artísticamente, y las aulas donde la comunidad se reúne para tomar clases de inglés por las tardes, cada espacio fortalece los lazos que cada miembro tiene en la comunidad.
La propuesta 13 de hoy no tiene nada que ver con la que en 1978 estableció límites a los aumentos de impuestos a la vivienda. Esta es la confusión que debe aclararse, ya que aquellos que se oponen a esta propuesta temen un aumento en impuestos. Pero incluso si este bono requiere indirectamente más inversión de las comunidades, me pregunto: con las deficiencias que California muestra su compromiso con la educación, ¿no es esta una justa inversión?
La Asociación de Escuelas Chárter de California junto con maestros y defensores de la educación pública se unen al Gobernador Gavin Newsom en apoyo de la Propuesta 13. Vote Si a la Propuesta 13 el 3 de marzo.
Myrna Castrejόn funge como presidente de la Asociación de Escuelas Chárter de California (CCSA por sus siglas en inglés), tras una carrera de tres décadas abogando por los derechos estudiantiles para lograr alto rendimiento académico. Reside en Los Ángeles con su hijo quien cursa el noveno grado en una preparatoria pública.