Covid-19 acelera las disparidades raciales, de ingresos y de vivienda

Covid-19 acelera las disparidades raciales, de ingresos y de vivienda
La crisis económica provocada por la pandemia de coronavirus ha afectado severamente a las comunidades latinas.
Foto: Shutterstock

Covid-19 nos ha demostrado las muchas fallas en nuestra red de seguridad social. En las comunidades de color, el coronavirus ha arrojado a un enfoque nítido las muchas maneras que sistemas contribuyen a la vulnerabilidad aumentada de familias y menores de color, particularmente en la falta de vivienda asequible y la amenaza constante de desalojo.

El desalojo además de aumentar condiciones de pobreza y causar turbulencia en las rutinas diarias, también disminuye la habilidad de los padres en ayudar a sus hijos a navegar esos retos. Para los niños, el nivel de estrés, ansiedad, y temor que causa el desalojo puede negativamente afectar su desarrollo y salud en general. 15% de los niños que viven en el Condado de Contra Costa han tenido 2 o más experiencias negativas en la infancia (Adverse Childhood Experiences o ACES), que aumentan su riesgo de tener enfermedades crónicas, además de afectar las habilidades necesarias para desarrollar una buena salud emocional y social. Para regular y manejar el estrés tóxico que viene de un hogar en el cual las necesidades básicas, como la comida y la vivienda, se ven amenazadas, los niños dependen de relaciones estables, sensibles, y cariñosas.

El color de la piel y el lugar que ocupa uno define a quien le va bien y a quien le va mal.  Un nuevo reporte del Bay Area Equity Atlas nos demuestra que los trabajadores esenciales son desproporcionadamente personas de color, mujeres e inmigrantes. En Contra Costa, 40% de los trabajadores de la salud tienen niños en casa y 42% de ellos gastan más de un tercio de sus ingresos en la renta.

La moratoria de desalojo inicialmente promulgada por la Mesa de Supervisores de Contra Costa fue un buen primer paso, pero aún hay mucho que hacer para proteger a nuestras familias más vulnerables en el Condado de Contra Costa. Lo siguiente son cuatro acciones que la Mesa de Supervisores puede tomar para combatir la crisis que amenazan nuestra salud y bienestar económico de nuestra comunidad.

  1. La extensión de la moratoria en desalojo y renta más allá del 31 de mayo de 2020: que la moratoria sea atada por 30 días después que la Orden de Emergencia del Condado haya terminado. Estas órdenes han prevenido que inquilinos trabajen, este periodo de tiempo es para que haya oportunidad para que puedan recaudar fondos y conseguir trabajo. La extensión de la moratoria ofrece protección a familias de bajos ingresos y trabajadores esenciales, ayudándolos a quedarse en sus casas.
  2. Fondos de alivio equitativos: Proporcionar asistencia económica a través de recursos locales, estatales y federales a dueños de hogar, propiedad pequeña e inquilinos que se ven sin ingresos en la mano. Sin esta asistencia, los inquilinos que no pueden pagar su renta causarán un efecto dominó en la economía, poniendo en riesgo la vivienda de muchos propietarios locales.
  3. La extensión de el periodo de gracia: Recortes a fondos estatales y federales, incluyendo la eliminación del fondo de Redesarrollo Estatal, han reducido la inversión en la producción de viviendas asequibles, con la escasez de vivienda que vino como consecuencia, han provocado que los residentes de Contra Costa paguen un promedio de $2,731 de renta por mes. Actualmente, el periodo de gracia adoptado por el Condado solo aloja un total de cuatro meses de repagos. Bajo la moratoria actual, inquilinos se verán pagando el doble de su renta por cuatro meses consecutivos para que no cunda el riesgo de el desalojo, todo mientras salen de una crisis que les ha impedido trabajar y adquirir dinero, sin una culpa de ellos mismos. El Condado debe implementar políticas que prevengan que la gente sea desalojada mientras nuestra comunidad se recupera de esta pandemia.
  4. Educación al inquilino: La expansión de la educación pública, líneas directas telefónicas y otras estrategias educativas y de prevención. Es imperativo que la información que protege a los inquilinos sea diseminada a ellos para que se puedan proteger. Existe mucha evidencia de las organizaciones de inquilinos comunitarios sobre que el Condado no ha hecho lo suficiente para asegurar que esta información llegue a las comunidades, especialmente esas las más marginadas económicamente y lingüísticamente.

El tiempo de acción es ahora. Si no hay más acción, Covid-19 continuará dañando a nuestras comunidades, causando que más residentes y sus hijos estén a riesgo de encontrarse sin hogar. La acción inmediata de hoy hará mañana toda la diferencia para el Condado Contra Costa.

La Dra. Ruth Fernández, Ed.D. es directora ejecutivo de First 5 Contra Costa con más de 20 años de conocimiento y experiencia trabajando en la primera infancia, con diversas comunidades en gestión de proyectos y planificación estratégica y coordinación de servicios de sistemas en los sectores de educación y servicios sociales. Anteriormente, pasó más de 12 años en la Oficina de Educación del Condado de Contra Costa y ayudó a identificar y coordinar servicios educativos para educadores que trabajan en educación infantil en todo el condado.

*Alma (apellido no revelado por temor a represalias) vive en Concord y es una madre soltera que escapó de una relación abusiva. Trabaja limpiando casas para pagar la renta de su departamento para ella y su hijo de siete años. Alma ahora ha perdido a todos sus clientes como resultado de COVID 19, y también recibió recientemente un aviso de un aumento de su renta a partir del 1 de junio.