Trabajador de Farmer John en Los Ángeles se recupera mientras pide mejores condiciones laborales

La preocupación de José Guzmán, de 61 años de edad, es que ya afectó a su esposa y ella todavía está en peligro

José Guzmán ha trabajado para Farmer John por casi 10 años.
José Guzmán ha trabajado para Farmer John por casi 10 años.
Foto: José Guzmán / Cortesía

José Guzmán, de 61 años, ha trabajado para la compañía Farmer John, en la ciudad angelina de Vernon, por casi 10 años. Pese a que el trabajo es considerado extremadamente cansado y con largas horas sin descanso, Guzmán dijo que es estable y hasta hace poco lo consideraba seguro.

“Yo no tenía temor al contagio [del coronavirus] porque pusieron desinfectante de manos, y charolas para lavarse las manos. Pero no sé cómo algunos compañeros se contagiaron”, dijo Guzmán, quien ahora se encuentra recuperándose del COVID-19 en su hogar tras ser hospitalizado por una semana.

Guzmán, quien reside en la ciudad de San Bernardino y manejaba a diario al trabajo en la ciudad de Vernon, indicó que es difícil mantener el distanciamiento social en su trabajo ya que las líneas para cortar y empacar la carne no lo permiten.

Adicionalmente, es difícil tener descansos adecuados en el horario regular. Contó que a diario se matan unos 7,500 cerdos y es muy difícil que alguna persona se mueva de la línea sin desorganizar el movimiento.

Vernon es una ciudad con apenas 112 habitantes.

A veces uno no puede ir ni por agua porque no hay suficiente personal para que te cubra”, dijo el trabajador, quien está encargado de cortar partes de la cabeza del cerdo.

Esto causa que en muchas ocasiones los compañeros no puedan lavarse las manos adecuadamente o mantener el distanciamiento físico necesario.

Guzmán agregó que él fue contagiado por una compañera del trabajo asintomática  –sin señales de enfermedad- a mediados de abril. Él recuerda haber platicado con ella muy de cerca y poco después se comenzó a sentir mal.

“No quería creer, pensaba que era otra cosa como influenza o gripa”, dijo Guzmán. “Pero después llegaron más dolores y eso me preocupó”.

Lo que más lamenta Guzmán es que contagió a su esposa. Pese a que ella no necesitó ser hospitalizada aún no sale del peligro, ya que recientemente fue a hacerse el examen para ver si ya estaba libre del virus y su resultado salió inconcluso.

Por su parte, Guzmán tuvo que ser internado en el hospital por ocho días.

“Lo bueno es que yo no padezco de ninguna otra enfermedad o ninguna condición y solo me tuvieron con antibióticos y anticoagulantes”, indicó. “Ya cuando me mandaron a la casa me dieron un tanque de oxigeno porque todavía no puedo respirar bien”.

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Por ahora Guzmán ha logrado obtener poco más de un mes de pago sin trabajar; no obstante y pese a su experiencia, dijo que es muy probable que regrese a trabajar a la compañía ya que necesita el dinero.

Guzmán expresó que espera que la compañía los tome más en cuenta y proteja sus derechos ya que pese a ser considerados trabajadores esenciales a veces no son tratados como tales.

El domingo 24 de mayo, las autoridades de salud del condado de Los Ángeles anunciaron brotes de coronavirus en nueve instalaciones industriales en la ciudad de Vernon, incluida la empresa Farmer John, donde 153 trabajadores dieron positivo a las pruebas del COVID-19.

Para proteger el bienestar de los trabajadores, la supervisora Hilda Solís presentó una moción el martes pidiendo la debida protección a los trabajadores de las empresas.

“Aunque estas instalaciones son inspeccionadas y permitidas por el Departamento de Salud y Control Ambiental de Vernon, los expertos de sanidad del Departamento de Salud Pública (DPH) están asesorando a estas empresas sobre estrategias para prevenir una mayor propagación del virus y dar seguimiento a casos y contactos entre trabajadores”, leyó la supervisora Solís en su moción . “A medida que avanzamos por nuestro camino hacia la recuperación, es importante que protejamos el bienestar y la seguridad de nuestros trabajadores”.

La moción que fue aprobada por la junta de supervisores del Condado de Los Ángeles, pide entre otras cosas que en siete días las agencias de salud locales tengan una recomendación para mitigar el continuo contagio de COVID-19 en la planta, de acuerdo con las reglas y pautas recomendadas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y Ca/OSHA.

El sindicato United Food & Commercial Workers (UFCW) Union, Local 770, que representa a 1,300 empleados de la planta, ha actuado rápidamente y ha pedido a Smithfield, la compañía dueña de Farmer John, que continúe pagando a los trabajadores mientras cierran la planta para una investigación y limpieza exhaustiva para garantizar que la empresa cumpla con Ca/OSHA y el Departamento de orientación de salud pública.

Por su parte, la compañía Smithfield indica en su página de internet que la empresa se enfoca continuamente en la salud y seguridad de los empleados y el cumplimiento continuo, como mínimo, de las pautas de los CDC y OSHA.

“Nuestros más de 40,000 miembros del equipo de EE.UU., miles de agricultores estadounidenses y muchos otros socios de la cadena de suministro son una parte crucial en nuestra respuesta a la nación al COVID-19”, indica Smithfield.