Lloran de nostalgia: el vergonzoso desastre de las Chivas tras ganar su último campeonato en el Clausura 2017

El Rebaño no ha entrado a la Liguilla desde aquel torneo

Lloran de nostalgia: el vergonzoso desastre de las Chivas tras ganar su último campeonato en el Clausura 2017
La directiva es señalada como la principal culpable.
Foto: Imago7

Un 28 de mayo de 2017, Chivas volvió a llenarse de gloria, pues 11 años después, levantó el título de la Liga MX obteniendo el décimo segundo campeonato de su historia.

Tras una final intensa ante los Tigres, el Rebaño logró coronarse de la mano de Matías Almeyda, además consiguieron el doblete, ya que ese mismo torneo ganaron la Copa MX, pero rápidamente, todo se derrumbó.

Para el Apertura 2017, se mantuvo el plantel titular y no llegaron refuerzos, sin embargo, tuvieron su primer revés al no calificar a la Liguilla del torneo que defendían. Al final de año anunciaron la salida de José Juan ‘Gallito’ Vázquez, uno de los principales artífices del título ganado seis meses antes, además de Carlos Fierro.

El Clausura 2018 continuó por la misma tónica, Chivas no funcionó en el torneo y se quedó sin Liguilla, pero los esfuerzos se concentraron en la Liga de Campeones de la Concacaf, en la cual terminaron ganando el título y el pase al Mundial de Clubes, aunque ese semestre comenzó el caos fuera de la cancha.

El entonces CEO del club, José Luis Higuera, ha sido señalado como el culpable; primero por el problema que tuvo la directiva con Oswaldo Alanís, quien fue separado del plantel al negarse a llegar a un acuerdo en su contrato, además, se destapó un escándalo por adeudos.

Los jugadores protestaron previo a la final de la Concachampions por los premios que se les debían y se supo que el propio Almeyda había hecho un préstamo a la directiva que pasaba por un mal momento económico. El resultado de esa campaña fue la marcha de Matías Almeyda, Rodolfo Pizarro, Rodolfo Cota y Oswaldo Alanís, algo que caló hondo en la afición.

José Saturnino Cardozo llegó para dirigir en el Apertura 2018, pero el resultado fue el mismo, Chivas no calificó a la Liguilla y por si fuera poco, hicieron el ridículo en el Mundial de Clubes perdiendo en su primer partido ante el Kashima Antlers.

En el Clausura 2018, Cardozo siguió al frente del equipo, pero se fueron hombres importantes como Carlos Salcido, Orbelín Pineda y Ángel Zaldívar. Solo 12 jornadas del torneo bastaron para que el técnico fuera despedido por los malos resultados, en su lugar quedó Tomás Boy y Chivas se volvió a quedar sin Liguilla.

El inicio del Apertura 2019 no fue diferente para el Rebaño, Tomás Boy no encontró un buen funcionamiento y fue destituido en la jornada 11 para dar paso a la llegada de Luis Fernando Tena, quien tuvo un amargo debut al ser goleado por el América, sin embargo, tuvo una mejora que los mantuvo peleando por la Liguilla hasta la última fecha del torneo. Además, en noviembre de ese año, Chivas sufrió la pérdida de su dueño, Jorge Vergara.

Meses antes del fallecimiento de Vergara, su hijo Amaury tomó las riendas del club y una de sus primeras decisiones importantes fue terminar su relación laboral con José Luis Higuera, de quien varios futbolistas del Guadalajara se han quejado por su mal trato y por vender futbolistas sin su consentimiento, como ocurrió con el sonado caso de Rodolfo Pizarro.

El Clausura 2020 pintaba diferente para Chivas, Ricardo Peláez llegó a la dirección deportiva e hizo una importante inversión en refuerzos, Uriel Antuna, Cristian Calderón, Jesús Ricardo Angulo, José Madueña, José Juan Vázquez, Alexis Peña, José Juan Macías y Víctor Guzmán, sin embargo, todo comenzó atropellado pues el ‘Pocho’ no pudo llegar con los rojiblancos al dar positivo por dopaje.

Las apodadas ‘Chivalácticas’ parecían mejorar poco a poco con Tena, pero solo pudieron jugar 10 fechas, ya que la pandemia de coronavirus terminó con el torneo y de nuevo, el Rebaño no pudo estar en una Liguilla.

Se cumplen tres años de la hazaña de Almeyda y sus muchachos, una hazaña que la afición no olvida y que solo recuerda con nostalgia.