Nativos fronterizos impiden se dinamite lugares sagrados en lugares de obras del muro de Trump

Las dirigentes de la marcha, todas mujeres, pidieron a la administración estadounidense 'mutuo respeto' por la cultura de sus comunidades.

Protesta contra obras del muro de Trump. (Manuel Ocaño)
Protesta contra obras del muro de Trump. (Manuel Ocaño)
Foto: Manuel Ocaño / Impremedia

Más de un centenar de miembros de la nación Kumeyaay impidieron que la patrulla fronteriza dinamitara una zona cerca de Boulevard al este de San Diego; el objetivo era sustituir un tramo del viejo muro fronterizo por otro que prometió el presidente Donald Trump.

Residentes de la región se unieron a los kumeyaay en una marcha pacífica en la que los nativos originarios de la frontera exigieron “respeto mutuo” al gobierno federal.

La patrulla fronteriza intentó un par de horas detener la marcha hacia el muro, con el argumento de que el camino a la frontera es propiedad privada.

No muro en la tierra Kumeyaay, dice el mensaje. (Manuel Ocaño)

Cuando también contratistas del Cuerpo de Ingenieros del Ejército bloquearon el paso, los manifestantes respondieron con argumentos.

“No sé cómo será en la religión de ustedes, ¿ustedes aceptarían que dinamiten el sitio donde descansan los restos de sus abuelos, de los abuelos de éstos, de sus padres?”, cuestionó la regidora kumeyaay Ángela Elliott Santos de la tribu Manzanita.

Al final tanto la patrulla fronteriza como los contratistas permitieron el paso de la protesta pacífica pero la presencia de todo ese contingente de personas impidió que los constructores utilizaran los explosivos en la fecha en que tenían programado.

Marcharon detrás de su bandera, que sobre azul celeste tiene al planeta tierra.

En la protesta también participó la niñez kumeyaay. (Manuel Ocaño)

“Hemos vivido aquí desde hace doce mil años, de acuerdo con investigaciones científicas; nuestros ancestros yacen aquí desde los tiempos inmemoriales, mucho antes que nadie más”, dijo Ángela Elliott.

Destacó que para la nación del Kumeyaay la lealtad, el respeto, la compasión y la humildad son valores importantes. “Así que muchas gracias por dejarnos venir hasta este sitio a decir nuestras plegarias, a honrar a nuestros ancestros, a decir nuestro mensaje, Muchas gracias”, declaró.

Cyntia Parada, una regidora de la tribu Viejas, dijo a La Opinión que la patrulla ha intentado dinamitar la zona en dos ocasiones esta semana.

“Asignamos observadores para que nos avisen si ven que los equipos de construcción tratan de explotar la zona”, enfatizó.

Al final tanto la patrulla fronteriza como los contratistas permitieron el paso de la protesta. (Manuel Ocaño)

De acuerdo con las dirigentes de la protestas, todas mujeres, la administración del presidente Donald Trump  debiera mostrar “mutuo respeto, de gobierno a gobierno” en un diálogo, en lugar de tomar decisiones unilaterales que pueden ser costosas en términos culturales.

“Nosotros ni siquiera nos oponemos a que pongan su muro, ya nos separaron con el anterior como nación en 1995, solo pedimos pacíficamente respeto para nuestros ancestros”, dijo Robert Wallace, de la tribu Barona.

El presidente de la Asociación para la Preservación Kumeyaay, Tom Holm, un investigador anglosajón, encontró en solo un momento de recorrido huesos casi al descubierto en la zona, mientras los nativos originarios decían sus plegarias.

Holm explicó que para que la administración Trump reemplace el tramo de muro, la patrulla fronteriza contrató a un observador cultural, “pero es una persona que al ser contratada por ellos, autoriza los explosivos”.

Los nativo marcharon detrás de su bandera que sobre el azul celeste tiene al planeta tierra. (Manuel ocaño)

La nación del Kumeyaay quiere que sea un observador cultural de los pueblos originarios quien supervise el cuidado a la zona sagrada mientras levantan el muro.

Karla García, una joven de la tribu De Necua de Ensenada, dijo a La Opinión que “toda esta es nuestra tierra, para nosotros la frontera y el muro son imaginarios, nosotros estamos aquí desde Ensenada hasta el condado de Riverside desde hace miles de años y vamos a estar cuando Trump y todo esto pase”.

Recordó que en los años noventa la patrulla partió a la nación del Kumeyaay al poner la barda fronteriza. Las familias del poblado que en California se llama Jacumba y en México se llama Jacumé se vieron obligadas a viajar durante todo un día del poblado a Mexicali y Calexico para poder visitarse.

Los kumeyaay dejaron que en la marcha pacífica participaran también sus niños. Junto con los adultos vestían una camiseta roja, el color distintivo de la nación, con una leyenda que dice “Alianza de los pueblos originarios desde tiempos inmemoriales”.