Denuncian que convicto sexual del Bronx de nuevo está trabajando con niños

Se declaró culpable de cargos de pedofilia y luego reincidió en Brooklyn; ahora vive en Virginia

Paul Gruber, pedófilo convicto del Bronx (NYC), ha estado dando clases particulares a niños en Virginia, denunció una de sus víctimas de Nueva York.

Shawn Ganley tenía sólo 14 años cuando fue presentado al consejero vocacional Paul Gruber y el padre John Jeniken la iglesia católica “Our Lady of Refuge” en la década de 1980, encuentro que supuestamente provocó meses de abuso sexual.

Años después, el sacerdote Jeniken fue acusado de crímenes similares en 2018, ya siendo monseñor.

Gruber se declaró culpable de cargos de abuso sexual a mediados de los 80’s. Pocos meses después de ser sentenciado a libertad condicional, consiguió un nuevo trabajo en la Academia Fontbonne Hall de Brooklyn, donde presuntamente abusó de niñas entre 1986 y 1988. Fue despedido años después cuando surgieron las acusaciones.

Ahora Ganley está demandando a Gruber y otros en virtud de la Ley de víctimas infantiles de Nueva York (Child Victims Act), que abrió una ventana para revivir los viejos casos de abuso sexual.

Él quiere que un tribunal obligue a Gruber a revelar “su historial completo de abuso sexual contra niños” a los adolescentes que actualmente tutorea y en sus perfiles en línea, de acuerdo con la demanda.

“Quiero asegurarme de que la comunidad donde trabaja y vive sabe quién está a la vuelta de la esquina”, dijo Ganley, ahora de 50 años, en declaraciones al New York Post.

Gruber, que ahora tiene 71 años y vive en Arlington (Virginia), no pudo ser contactado para hacer comentarios. Un perfil de LinkedIn para sus servicios de tutoría parece haber sido eliminado.

El tutor independiente fue entrevistado en 2016 por InsideNova, un portal que cubre el norte de Virginia.

Los crímenes de Gruber salieron a la luz después de que la familia de otra víctima lo enfrentó violentamente, lo que provocó una investigación policial.

La condena penal de Gruber se produjo una década antes de que Nueva York estableciera su registro de delincuentes sexuales.