Líderes locales deben proteger a las familias y a los trabajos en nuestra region

"Mi padre trabajó en una fábrica de autos".
"Mi padre trabajó en una fábrica de autos".
Foto: Shutterstock

El sueño americano significa algo diferente para cada persona.  Para mi padre y muchos igual que él , la idea era que si se trabaja duro se podia tener una mejor vida para la familia, y  fue lo que él hizo por medio de la construcción de carros, en particular los carros americanos como los Chevrolets.

Ya sea construyendo carros, pavimentando vías, o las innumerables otras formas de trabajo que mueven nuestra economía hacia adelante , los empleos sindicales que son bien pagos han permitido por generaciones que personas realicen su sueño Americano.

Sin embargo, frente a una recesión y una extensa pérdida de empleos estimulados por una pandemia global sin precedentes, la noción de prosperidad rápidamente se desvanece del alcance para muchos. Esta lucha es sentida a diario por aquellos que vivimos y trabajamos en Los Ángeles, donde uno de cada cinco trabajadores ya han perdido su empleo.

Ahora los recientes aumentos de infecciónes a lo largo de California han empezado a desencadenar una segunda ola de cierre de negocios temporal o en muchos casos permanente, que traerá consigo aún más incertidumbre económica.

Mientras estas acciones son cruciales para salvar vidas y mitigar la propagación del contagio del COVID-19,  el aspecto económico ya maltratado por el coronavirus de Californa está preparado para recibir otro golpe que golpeará especialmente a los Angelinos.

Líderes estatales y locales, particularmente aquellos con la tarea de guiar la recuperación de una economía pobre, deben elaborar soluciones sostenibles que tengan en cuenta  la habilidad de los Angelinos de proveer para sus familias.

A nivel estatal, los oficiales elegidos han indicado que los estímulos económicos impulsados por una tecnología limpia son una prioridad evidenciada por la creación de una fuerza de trabajo para la creación de una fuerza de trabajo para la recuperación económica liderada por Tom Steyer, activista ambiental.  En los Ángeles, sin embargo, los líderes locales están considerando una propuesta que envía un mensaje muy diferente.

La junta de supervisores del condado de Los Angeles han estado evaluando una política discriminatoria de fletes de compra vehicular que restringirá el acceso de vehículos de alta calidad fabricados por los sindicatos fundamentales para crear un ambiente más limpio y una economía más saludable.

Adoptar una política no solamente irá en contra de las metas de aire limpio y transporte eléctrico del condado sino que también pondrá en peligro los empleos de los sindicalizados y castigará a las familias de trabajadores cuyos salarios y beneficios pensiónales dependen de la venta de vehículos que además podrían ayudar al estado a alcanzar un futuro totalmente eléctrico .

El Condado de Los Ángeles no debería darle la espalda a una industria vital que ya parece haber disminuido bruscamente como resultado de la actual crisis económica.

Todavía hay tiempo de modificar la propuesta para habilitar un acceso más amplio a los vehículos eléctricos y prevenir la calidad del nivel de vida de los trabajadores automotrices, concesionarios, y jubilados sindicales, como mi padre, corran un riesgo aún mayor.

La industria de vehículos eléctricos del Sur de California estaba generando empleos a casi el doble de la tasa que el resto del estado antes de la pandemia, gracias al compromiso de nuestros líderes de buscar un futuro más próspero y sostenible.  No debemos revertir el curso ahora.

Debemos recordarles a los líderes de nuestra región que deben evitar acciones de corta visión que tendrían consecuencias dañinas a largo plazo. En cambio, dupliquemos las políticas que protegen a las familias trabajadoras en un momento crucial en nuestra comunidad y promover empleos que ayudarán a futuras generaciones a alcanzar su propio sueño americano.