La Luna se está oxidando y los científicos están desconcertados

La presencia de óxido requiere agua y oxígeno, por lo que esta condición sería imposible en la superficie lunar

La Luna se está oxidando y los científicos están desconcertados
En la Luna no hay agua ni oxígeno.
Foto: Unsplash

Investigadores de la Universidad de Hawai y del Laboratorio de Propulsión a Reacción de la NASA (JPL, por sus siglas en inglés) han hecho un descubrimiento que tiene a los científicos desconcertados: la luna se está oxidando.

¿Y qué tiene esto de particular? Pues que para que este fenómeno ocurra sería necesaria la presencia de dos elementos que están ausentes de la composición lunar: agua y oxígeno. Es por eso que, al observar la presencia de hematita en la Luna, los investigadores decididamente empezaron a investigar más a fondo.

La hematita es un mineral derivado del óxido de hierro que se produce cuando el hierro se expone al oxígeno y al agua, pero en la luna no hay evidencia de ninguno de estos dos elementos. Fue tanta la sorpresa de los expertos que ya han realizado las observaciones pertinentes para explicar este fenómeno.

Al principio, no me lo creía en absoluto. No debería existir (hematita) con base en las condiciones presentes en la Luna”, afirmó la científica Abigail Fraeman, del JPL. “Es muy desconcertante”, admitió en un comunicado de la NASA.

La explicación

Según la investigación, publicada en Science Advances, la explicación del misterio “comienza con el viento solar, una corriente de partículas cargadas que fluye desde el Sol, bombardea a la Tierra y la Luna con hidrógeno. El hidrógeno dificulta la formación de hematita”. Además, mientras la Tierra tiene un campo magnético que la protege de este hidrógeno, la Luna no.

Sin embargo, la explicación se encuentra en el oxígeno que llega a la Luna desde nuestro planeta. Investigaciones anteriores han descubierto que el oxígeno de la atmósfera terrestre puede viajar como una especie de viento, conocido como “cola magnética”, hasta llegar a nuestro satélite natural. Esto explicaría el hallazgo de mayores cantidades de hematita en el lado de la Luna que mira hacia la Tierra, aunque también se ha encontrado en el lado oculto.

Esta cola magnética de la Tierra “bloquea más del 99% del viento solar durante ciertos períodos de la órbita de la Luna (específicamente, cuando está en la fase de luna llena). Esto abre ventanas ocasionales durante el ciclo lunar cuando se puede formar óxido”, explican los expertos.

¿Y el agua? Según los científicos, el agua llegaría a la Luna a través de partículas de polvo que “se mueven rápidamente y que azotan regularmente” la superficie del satélite. “Las propias partículas de polvo también pueden estar transportando moléculas de agua, implantándolas en la superficie para que se mezclen con el hierro“, y el calor de los impactos podría además aumentar la tasa de oxidación, añaden.

El descubrimiento fue posible gracias al Moon Mineralogy Mapper (M3), diseñado por la NASA, que llegó a la Luna en el Chandrayaan-1, la primera misión espacial lunar de India y que realizó el primer mapa mineralógico del satélite terrestre.