Trabajadores piden a McDonald’s mejores condiciones laborales

Atemorizados por contraer el virus, los empleados se fueron a la huelga, pero ahora piden su reincorporación al empleo.
Trabajadores piden a McDonald’s mejores condiciones laborales
Trabajadores de McDonald's y el asambleista Miguel Santiago protestaron el jueves. (Suministrada)
Foto: Fight for $15 and a Union / Cortesía

El jueves al mediodía activistas se unieron a trabajadores de un McDonald’s en Boyle Heights para exigir que les regresen su trabajo después que decidieron irse a huelga por la falta de seguridad y protección durante la pandemia del COVID-19.

Lizzet Aguilar, de 35 años y una de las afectadas, dijo que cuando comenzó la pandemia el McDonald’s donde ella trabaja, localizado en el 1716 Marengo Street, su área de trabajo no era segura. Ella se enteró de dos empleadas que resultaron positivas al COVID-19 y aún así continuaron trabajando. La excusa que les dieron es que supuestamente la manager no sabía que estaban infectadas.

Aguilar dijo que en el área de drive thru, ella tuvo contacto muy cercano con una de las trabajadoras contagiadas pero por fortuna ella no se infectó.

Sin embargo, atemorizada de que pudiera llevar el virus a su hogar y transmitirlo a su hijo de 5 años o a su esposo, Aguilar, al igual que otros tres compañeros, decidieron irse a huelga a finales del mes de julio.

“Cuando nos enteramos de la segunda contagiada yo pensé que no debería estar ahí”, dijo Aguilar.

Hasta el momento, al menos cinco empleados de la tienda de Boyle Heights han dado positivo al COVID-19.

Lizzet Aguilar es una de las trabajadoras huelgistas de la tienda en Boyle Heights. (Suministrada)

Además de pedir que les regresen su empleo, los empleados denunciantes exigen una mayor transparencia sobre la posible exposición al COVID-19 en el trabajo, una limpieza profunda de las tiendas donde se han confirmado casos y que McDonald’s agregue un letrero en el drive-thru instando a los clientes a usar máscaras.

Aguilar dijo que cuando comenzó la pandemia la gerencia no les dio ningún tipo de protección como máscaras.

“La manager nos decía que los clientes llevaran o no llevaran máscara teníamos que atenderlos”, contó Aguilar. A la tienda no le importaba nuestra salud”.

Cuando se trataba de hacer “limpieza profunda” la tienda tampoco contrataba a personal especializado sino que utilizaba a los mismos trabajadores para que limpiaran.

“Mientras tanto traían a otros empleados de otras tiendas para ocupar su lugar. Es muy triste ver que no les importa la salud de los empleados”, indicó Aguilar.

Durante la protesta el asambleísta Miguel Santiago, representante del área, dijo que esta claro que los vecindarios de comunidades de color son los más impactados por el virus.

Agregó que los residentes en áreas como las que él representa, de mayoría latina e inmigrantes, a menudo se ven obligados a trabajar, no por gusto sino porque hay obligaciones y pagos que hacer.

“Debes comprar comestibles para poner en la mesa para que tus hijos puedan comer”, dijo el asambleísta. “Y es inimaginable que las corporaciones multinacionales vengan a nuestros vecindarios solo a sacar las ganancias”.

Santiago expresó que es obligación de estas grandes compañías como McDonald ‘s asegurarse que tanto sus trabajadores como los vecindarios que sirven estén protegidos.

“Creo que a veces las empresas se olvidan de eso… Si estás infectado, tus clientes van a estar mucho peor porque van a estar infectados”, explicó.

Los trabajadores dijeron que no se van a dejar intimidar por la gerencia y van a seguir protestando hasta que les regresen sus trabajos.

Protestantes llegaron al McDonald’s de Boyle Heights. (Suministrada)

Representantes del grupo “Fight for $15 and a Union”, dijeron que hasta el momento la gerencia se ha negado a restablecer horarios nuevamente para los trabajadores huelguistas o comunicarse para arreglar la situación.

La tienda también sigue ignorando las demandas de los trabajadores de agregar un letrero en el drive-thru que diga a los clientes que usen máscaras.

Desde el comienzo de la pandemia, Aguilar ha presentado múltiples quejas ante el Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles alegando una amplia gama de violaciones de salud y seguridad en su tienda, incluyendo que a los clientes se les sigue atendiendo con o sin máscaras, la falta de protección personal adecuada para los empleados y la falta de distanciamiento social y saneamiento de superficies de alto contacto.

La franquicia de McDonald’s en Boyle Heights negó todas las acusaciones e indicó que la tienda de Boyle Heights tiene cerrado su comedor y requiere que todos los clientes que recojan pedidos usen una máscara.

“También instalamos barreras protectoras en el mostrador y en el drive-thru, además de cumplir con las pautas de distanciamiento social y procedimientos de higiene mejorados”, indicó la franquicia R&B Sánchez DBA McDonald’s.

Adicionalmente, la franquicia aseguró que los empleados reciben guantes y mascaras a diario así como el chequeo de temperatura. Si algún empleado resulta infectado es enviado inmediatamente a casa para una cuarentena de 14 días y se limpia toda la tienda adecuadamente.

“Para garantizar aún más la seguridad de nuestros empleados y clientes, llevamos a cabo procedimientos de limpieza exhaustivos todas las noches, así como también desinfectamos las áreas de alto contacto en el restaurante durante todo el día”.

Se estima que los restaurantes de comida rápida del condado atienden a unos 2.5 millones de clientes diariamente y emplean a 166,000 trabajadores en 7,500 localidades, convirtiéndo estos restaurantes en lugares de alto riesgo.

Por esta razón, los trabajadores de la comida rápida en todo el condado de Los Ángeles exigen que la Junta de Supervisores adopte una legislación que aborde específicamente la crisis del COVID-19 de la comida rápida.