El cambio empieza con el voto: Dolores Huerta

En Los Ángeles, el almanaque de la ciudad dice que desde 1990 solamente votan tres de cada diez personas.

El cambio empieza con el voto: Dolores Huerta
Dolores Huerta.
Foto: Getty Images

La dirigente social Dolores Huerta invitó a los californianos a iniciar los cambios que necesitan California y Estados Unidos mediante el voto.

“En estas elecciones que vienen tenemos grandes oportunidades”, explicó Huerta a una audiencia en su mayoría de jóvenes estudiantes durante una conferencia virtual en la Universidad Estatal en Sacramento.

Huerta pidió votar contra el racismo, por los derechos de las mujeres, por la justicia social, contra los encarcelamientos masivos, por proteger el medio ambiente y por lo que buscan algunas proposiciones en juego en esta elección.

Huerta habló del racismo que viene desde que Estados Unidos quitó a México un tercio de lo que hoy es el territorio estadunidense, y, aunque después de esa anexión hubo tratados que decían que habría respeto, en realidad hubo linchamientos, principalmente en Texas, pero también en California.

La cofundadora del sindicato campesino UFW dijo que una forma de luchar por la justicia social es votar y promover el voto de los allegados.

“Hay que decirle a los primos, a las tías, a los vecinos, que tenemos que votar”, explicó.

“California es el estado con más presos en el país; y Estados Unidos es el  país con más presos en el mundo. Tenemos más presos que países con enormes poblaciones como China o India, que nos superan con mucho en el número de habitantes; eso tiene que cambiar”, declaró.

Pidió el voto contra la discriminación de las mujeres, “las mujeres tienen derechos, tienen el derecho a decidir qué hacer con su cuerpo; necesitamos votar contra el machismo y la discriminación”, comentó.

En medio de la peor temporada de incendios en la historia de California, cuando los siniestros han consumido más de cuatro millones de acres, cobrado 31 vidas, destruido 6,400 millas cuadradas y miles de viviendas y estructuras, el voto también puede defender al medio ambiente.

“En cuanto a esto de los incendios, hoy estamos viviendo lo que pensábamos que iba a venir en el año 2050, imagínese”, pidió Dolores Huerta.

Llamó a su audiencia “a proteger a la madre tierra con el voto”.

Instó también a votar para cambiar la disparidad en la distribución de la riqueza, pues dijo que “el uno por ciento de la población es propietaria de más de la mitad de la riqueza en el país”.

Invitó por cierto a abstenerse de comprar y pedir a las personas cercanas a dejar de comprar en la cadena de ventas al menudeo más extenso en la nación.

“Esa familia, los dueños de esa cadena, son parte del diez por ciento de la población que tiene más que el otro 90 por ciento” en conjunto, dijo.

La todavía dirigente campesina, de 92 años de edad, explicó la importancia de algunas de las preposiciones que serán presentadas en la boleta electoral de este 3 de noviembre.

Huerta enfatizó en particular sobre las proposiciones 15 y 16, que de aprobarse renovarían los antiguos programas de Acción Afirmativa y harían que miles de millones de dólares en impuestos a la propiedad que California hoy condona a grandes corporaciones se invierta en educación.

Huerta dijo que la justicia racial y social que se puede alcanzar con el voto, solo será posible si se supera el abstencionismo.

Sin embargo, de 32 millones de latinos que podrían participar en esta próxima elección, una coalición de organizaciones de base advirtió que quizás ejerzan su voto unos 14 millones de hispanos.

El estado de California alcanzó esta vez la cifra sin precedentes de 21 millones de electores registrados, pero solo una fracción de ellos efectivamente vota, aun cuando esta vez las boletas llegan a los domicilios de todos los electores y pueden elegir desde la comodidad de su casa.

En Los Ángeles, el almanaque de la ciudad dice que desde 1990 solamente votan tres de cada diez personas que reúnen los requisitos para votar.

Por cada diez personas con edad y sin impedimentos para votar, ocho se registran, pero de ellos cinco no votan y únicamente los restantes tres sí ejercen el voto.

La pandemia podría dificultar que los electores acudan personalmente a votar, pero muchos podrían hacerlo desde su casa esta ocasión.

“Si no votamos, otro están decidiendo por nosotros, y entonces no vemos los cambios que necesitamos” dijo Dolores Huerta.