Veteranos deportados promueven desde Tijuana el voto progresista

Los excombatientes hacen diario hasta 50 llamadas cada uno para animar a los estadounidenses a votar.

Veteranos deportados llaman a estadounidenses para que salgan a votar.
Veteranos deportados llaman a estadounidenses para que salgan a votar.
Foto: Manuel Ocaño / Impremedia

Robert Vivar llegó puntual a las 10:30 de la mañana al Centro de Recursos para Veteranos Estadunidenses Deportados y de inmediato comenzó a llamar por teléfono desde Tijuana a electores en el condado de San Diego.

“Le llamamos porque estamos promoviendo el voto por la aspirante demócrata al congreso, Sara Jacobs”, dijo Vivar en intachable inglés, después de décadas de vivir en el  área de Los Ángeles antes de ser deportado.

“Jacobs es la mejor opción para representarnos en el congreso, junto con congresistas progresistas, como Alexandria Ocasio, Ilham Omar y Rashida Tlaib”, dijo el codirector del centro de recursos.

Desde hace semanas, por lo menos dos veteranos deportados a la vez han llamado desde la pequeña oficina cerca de la garita peatonal a los electores en San Diego y otras áreas del sur de California.

Robert Vivar inicia las llamadas desde a las 10:30 a.m. (Manuel Ocaño)

Por el reducido espacio, prefieren trabajar únicamente por parejas, para conservar sana distancia y mantener medidas preventivas ante potenciales contagios.

Sara Jacobs disputa actualmente el distrito electoral 53, en el norte de San Diego. Su campaña se caracteriza por rechazar contribuciones de corporaciones y defender la unidad familiar.

En un encuentro con los veteranos deportados, la aspirante a congresista se comprometió a apoyarlos.

En Tijuana y Rosarito hay docenas de veteranos deportados, algunos por delitos ahora considerados solo faltas administrativas que en California solo tendrían sanción de multas bajas o tal vez trabajo social.

De acuerdo con cifras de la Unión Americana de Libertades Civiles (Aclu) en México hay unos 250 veteranos deportados, pero son alrededor de 600 en el mundo.

Bill Vnnatta, un miembro de Veteranos Por la Paz a quien le tocó trabajar con Vivar este lunes en Tijuana explicó que colabora desde hace dos años con los veteranos deportados en México.

Vnnatta hace aproximadamente 50 llamadas telefónicas a electores de San Diego en una jornada voluntaria de dos horas.

“Comencé a colaborar con los veteranos deportados porque me siento muy molesto de que los hayan expulsado del país después de que muchos estuvieron en el frente y todos dispuestos a ofrecer su vida por nuestro país”, dijo.

Explicó que la candidata Sara Jacobs se comprometió “a pelear por la reunificación de los veteranos deportados con sus familias y su país”.

Dijo que “indiscutiblemente Jacobs abogará porque los veteranos deportados puedan cruzar la frontera y permanecer en Estados Unidos”.

Vivar, quien también hace unas 50 llamadas diarias a electores, dijo que durante la campaña también se promueven iniciativas como una que busca reunificar a los veteranos con sus familias.

“La campaña consiste en que las personas que quieran apoyar firman una petición que ellos mismos envían a sus respectivos congresistas; por ahora se han contactado más de 165 congresistas en una semana”, comentó.

Al mismo tiempo, los veteranos motivan desde Tijuana el voto por el candidato demócrata a la presidencia, pero “más por sacar a Trump”.

“Sabemos que Biden nos falló cuando fue vicepresidente con el presidente Obama. Desgraciadamente ahorita no hay más que escoger entre él y Trump, pero está bien, lo que queremos es que los electores elijan a congresistas como Sara Jacobs que sabemos que va a presionar a Biden para que cumpla sus promesas”, reveló el directivo.

Joe Biden se comprometió en campaña a presentar en los primeros cien días de su presidencia una iniciativa para regularizar la condición migratoria de aproximadamente once millones de indocumentados en el país y ofrezca garantías y opción de ciudadanía para los beneficiarios de Acción Diferida para quienes Arribaron en la Infancia (DACA).

Por la presión en el cierre de campaña, la aspirante no pudo contestar a la prensa pero la página de internet de su campaña dice que ha sido representante de la ONU, pionera en iniciativas de protección infantil, asesora de la ex secretaria de Estado, Hilary Clinton, y becaria de estudios para la paz en la Universidad de San Diego.

Jacobs tiene licenciatura en Ciencias Políticas y una maestría en Asuntos Internacionales en Política de Seguridad Internacional y Resolución de Conflictos, ambas de la Universidad de Columbia.