Angelinos explican su necesidad de ver reabiertos los gimnasios

Sacar el estrés, reducir riesgo de otras enfermedades y seguir la rutina de un niño con autismo son algunas razones

Angelinos explican su necesidad de ver reabiertos los gimnasios
Las mascarillas deberían utilizarse en todo momento.
Foto: Impremedia

Para Osvaldo Martínez llevar a su hijo adolescente al gimnasio era una rutina a la que nunca faltaban. Todos los lunes, miércoles, viernes y sábados ambos llegaban a un gimnasio de South Gate para ejercitarse por las tardes.

El padre realizaba sus ejercicios mientras supervisaba a su hijo, quien está en el espectro del autismo, hacer los suyos. Para los dos estas sesiones eran terapéuticas.

Esto ocurrió hasta marzo pasado, cuando se desató la pandemia, y los gimnasios, al igual que muchos negocios no esenciales, se vieron en la obligación de cerrar para contener el contagio del
coronavirus.

Martínez asegura que esta decisión aunque ha sido buena para muchas personas, en su familia ha sido todo un caos ya que su hijo se rige de una rutina estricta.

“Cualquiera que sufra de autismo tiene crisis y estas no son buenas”, indicó. “Cuando [ellos] se derrumban, eso significa gritar, golpear las paredes. Llegan al punto que tienes que sujetarlo”.

Explicó que las personas que no los conocen pudieran decir que la respuesta está en comprar equipo de gimnasio para el hogar o tal vez hacer ejercicio al aire libre, pero eso tampoco funciona.

“La mentalidad de un niño con autismo, funciona de manera diferente. Para nosotros, no tiene sentido pero para él tiene mucho sentido. Y básicamente yo ya me había adaptado a eso, es lo que me enseñaron los psiquiatras”, indicó Martínez.

Otra angelina preocupada es Verónica González. Dijo haber trabajado por seis años en un hospital y el asistir al gimnasio es una forma adecuada de dejar su estrés mientras hace ejercicio.

“Yo creo que igual o más peligroso [que el COVID-19] es que la gente no está haciendo ejercicio… Tal vez nos pueden decir que salgamos a hacer ejercicio al aire libre pero hay un límite de actividades que podemos hacer”.

González, quien antes de la pandemia asistía de tres a cuatro veces por semana al gimnasio, dijo que la falta de esta actividad es preocupante.

“Para algunas personas esto puede llevar a otra epidemia como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, salud mental entre otras”.

Indicó que lo ideal sería que abran los gimnasios y se sigan órdenes del Departamento de Salud como tener desinfectarse de manos, mantener la distancia social y usar cubrebocas.

“Incluso se podrían poner las reglas del gimnasio en los televisores”, dijo González.

Ambos coincidieron al decir que el gobierno debería demostrar evidencia de que los negocios no esenciales, como restaurantes o gimnasios, son los puntos de  mayor contagio.

“Los gimnasios son esenciales para muchos de nosotros y siento que las noticias anuncian de forma equivocada el alza de los contagios”, dijo Martínez.

Concuerdan en que hay otros lugares como grandes celebraciones sin supervisión los que en realidad están causando altos contagios.

Verónica González y Osvaldo Martínez piden que se reabran los gimnasios. (Suministradas)

Gimnasios al aire libre restringidos

El Departamento de Salud Pública (DPH) del condado de Los Ángeles indicó que hasta nuevo aviso, todas las operaciones de gimnasios y establecimientos de ejercicio deben realizarse al aire libre.

Es decir al exterior del lugar, donde se pueden colocar toldos que no cubra los lados, con el objetivo de que fluya la corriente de aire.

Sin embargo, como parte de las nuevas restricciones el DPH anunció que los gimnasios y establecimientos de fitness, siendo considerados negocios no esenciales, deben estar cerrados entre 10:00 p.m. 5:00 a.m. La orden está vigente hasta el 21 de diciembre de 2020.

Es más, este lunes 30 de noviembre entrará en vigor una nueva orden que restringe en número de personas que pueden estar en el gimnasio al aire libre; solo podrán estar presentes el 50%.

Esto se debe a que los números de contagios de COVID-19 continúan aumentando. Para el martes pasado el DPH confirmó en el condado angelino 51 muertes adicionales y 3,692 nuevos casos positivos. Este es el mayor número de muertes reportadas desde el 9 de septiembre.

Además, las autoridades se preocupan por el alto número de hospitalizaciones con COVID-19, que es de 1,575 personas; el 26% de estas personas se encuentran en la Unidad de Cuidados Intensivos (ICU). Esto es casi el doble de las personas hospitalizadas que hace dos semanas.