Angelinos toman con calma el cambio de gobierno

Numerosos agentes a pie y a caballo del LAPD estuvieron vigilantes y en alerta máxima en el centro de la ciudad

Angelinos toman con calma el cambio de gobierno
Manifestación en el centro de Los Ángeles.
Foto: Jorge Macías / Impremedia

La investidura de Joe Biden como el presidente número 46 en la historia de Estados Unidos tuvo saldo blanco en Los Ángeles, y solamente decenas de miembros de varios sindicatos e integrantes del movimiento Black Lives Matter (BLM) realizaron una manifestación pacífica.

A diferencia del 6 de enero, los violentos partidarios del expresidente Donald Trump no aparecieron por ningún lado, al tiempo que las agencias de aplicación de la ley estuvieron en alerta máxima.

“Primero, celebramos la victoria de la gente por haber derrotado al régimen fascista y supremacista de Donald Trump, pero nuestra lucha por la justicia no ha terminado”, dijo a La Opinión, Cliff Smith, gerente de negocios de a la Unión de Techadores, Impermeabilizadores y trabajadores Local 36.

Agentes de policía expectantes de lo que pase en Los Ángeles. (Jorge Macías)

“El Partido Demócrata no representa a nuestra gente y tenemos que construir el poder para la legalización de todos los trabajadores”, agregó.

El miércoles las calles de Los Ángeles y del sur de California estuvieron prácticamente vacías por la mañana y la tarde.

El juramento de la vicepresidenta Kamala Harris y del presidente Joe Biden pasó prácticamente desapercibido, aunque su interés principal fue haber sido testigos del fin de la administración Trump.

“Creo que habrá un cambio positivo”, comentó Chris Di Ángelo, un joven afromexicano de 21 años, quien estuvo presente en la manifestación en el lado sur del Ayuntamiento angelino.

Di Ángelo fue uno de los agredidos físicamente por la turba de seguidores de Trump, el 6 de enero, cuando defendía el triunfo electoral de Biden.

“Me pegaron con un mazo; eran como 10 de Trump contra mí solo”, recordó el integrante de BLM. “Me golpearon muy fuerte”.

En la concentración, Santos Amigón, un “Boina Café” de 23 años y de origen poblano, envuelto en una bandera de México con el lema “Chicano Power. Viva la Raza”, destacó que ahora que Joe Biden ganó la presidencia, “yo espero que cumpla lo que prometió, especialmente con poner un alto a la separación de familias”.

Jader Chávez, portavoz del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) declaró que “gracias a Dios la gente ejerció su derecho de expresión consagrado en la Primera Enmienda con mucho respeto orden”.

Voz de de la comunidad angelina

Cecilia Soto es costurera de 60 años de edad y originaria de San Luis Río Colorado, Sonora. 

No confía

“No vi la juramentación, pero no confío en el hombre [Joe Biden] sino solo en Dios, y más porque el Partido Demócrata apoya el aborto, las uniones de personas del mismo sexo y las guerras. Yo le pediría al presidente que se ponga la mano en el corazón y que tome decisiones sabias”.

Fernando Barrios es obrero de 51 años de edad y originario de Durango, México. 

Tiene esperanza

 

“Parece que este presidente será mejor. Donald Trump fue un presidente solo para los güeros y los ricos. Creo que con Biden cambiarán muchas cosas y que va a arreglar el problema del COVID y dará legalización a los inmigrantes”.

Jael Valdovinos es cajera de 24 años de edad y es nacida en Los Ángeles. 

Tiene confianza

“Me gustó el discurso, sobre todo cuando Biden reconoció que el país está dividido y que es hora de sanarlo. También me gustó que haya hablado del racismo y que tratara de unir a todos”.

Antonio Meza es cocinero de 66 años de edad y originario de Guadalajara, Jalisco. 

Espera cambios

“Vi la toma de posesión de Biden por momentos en la tele. Creo que el presidente debe enfocarse en la economía para que todos regresen a trabajar y se abran los negocios”.

Marcelina Meza es cocinera de 63 años de edad y originaria de Guadalajara, Jalisco. 

Alto a las injusticia

“El nuevo presidente debe tomar en cuenta que hay mucha tristeza por las familias separadas; las pobres criaturas no tienen culpa de nada y el presidente debería poner un alto a esas injusticias”.

Martin Chávez es restaurantero de 55 años de edad y originario de Jalisco, México.

Tiene esperanza

“Me gusto que Biden haya dicho que va a ser un presidente para todos y también para los que no votaron por él. Ojalá cumpla con la reforma migratoria que prometió”.

 

María Campos es comerciante de 54 años de edad y originario de Mexicali, Baja California.

Preocupado

“Yo espero que el presidente ayude a todos los inmigrantes. Me preocupa la economía y que haya trabajos, si no, ¿De qué vamos a vivir? También tiene que acabar con la pandemia”.

 

Cruz Delgado es empleado de servicio al cliente de 50 años de edad y originario de Irapuato, Guanajuato.

Confía

“El presidente Biden tiene que mejorar la economía y los trabajos; que nos ayude a arreglar papeles o de perdis (cuando menos) nos den permisos de trabajo”.