TPSianos van a Washington a presionar a Biden por la residencia

“Estamos en una emergencia. La extensión para permanecer en el país termina en octubre”: salvadoreños

Evelyn Hernández, líder en la defensa del TPS. (María Peña/Impremedia)
Evelyn Hernández, líder en la defensa del TPS. (María Peña/Impremedia)
Foto: Cortesía

A Lorena Zepeda, la voz se le corta, cuando narra la angustia que ella y su esposo Orlando y sus dos hijos adolescentes Benjamín y Lizbeth han sufrido desde que la administración Trump canceló el programa del Estatus de Protección Temporal (TPS).

Tenemos una extensión para permanecer en el país que vence en octubre, pero ha sido muy duro porque no sabemos cuándo será nuestro último día en este país. Es una inestabilidad tremenda”, dice.

Lorena, Orlando y sus dos hijos viajarán este fin de semana a Washington, D.C. para junto con decenas de beneficiarios del TPS de todo el país, marchar al Congreso y abogar por la residencia permanente.

Lorena con su esposo Orlando Zepeda y sus hijos Benjamín y Lizbeth. (Cortesía Familia Zepeda)

Lorena y Orlando son originarios de El Salvador y beneficiarios del TPS desde 2001. Sus dos hijos de 17 y 15 años nacieron en este país. Salvador, el hijo mayor, ya se prepara para ir a la universidad.

“Yo vine a EE.UU. en 1991. Aquí conocí a mi esposo. Él había emigrado desde 1987. Aquí nos casamos. Orlando trabaja en un asilo para ancianos; y yo desde mi casa, hago comida para vender”, cuenta.

Lorena dice que lo que piden a los congresistas, “no es caridad, es algo justo. Hemos trabajado muy duro y pagado impuestos. Nuestro récord limpio nos ha dado el derecho a un permiso de trabajo que nos renovaban cada 18 meses, antes de que entrara Trump”.

Destaca que los TPSianos viven en tal situación de emergencia ante lo incierto de su futuro, que en su familia, ha provocado que su hija sufra de ataques de pánico.

“Nuestros hijos no supieron de nuestra situación migratoria hasta que el TPS fue cancelado. Como mamá me siento preocupada y llena de angustia ante la posibilidad de separarme de mis hijos. ¿A qué me los voy a llevar a El Salvador? ¿A qué sean víctimas de vandalismo o secuestro? Esta situación es bien traumatizante”.

Lorena y Orlando Zepeda, beneficiarios del TPS, en la lucha por la residencia para permanecer junto a sus hijos Benjamín y Lizbeth. (Cortesía Familia Zepeda)

Cuando hace unos días, su hijo le platicó ilusionado de sus planes para ir a la universidad, dice que no lloró delante de él para no preocuparlo, pero tan pronto el muchacho dio la vuelta, ella no pudo contenerse. “Si al menos uno de los dos – su esposo o ella – fuera residente o ciudadano, no me sentiría tan mal”.

En octubre pasado, Estados Unidos anunció la ampliación por 12 meses más del TPS, el cual protege a miles de salvadoreños de ser deportados. Fue creado por el Congreso en 1990 para proteger a los refugiados de la Guerra Civil de El Salvador. Posteriormente esas protecciones fueron ampliadas a inmigrantes de más de 20 países afectados por desastres naturales y políticos.

Evelyn Hernández, beneficiaria del TPS y organizadora de CARECEN, precisó que una delegación de alrededor de 15 TPSianos del sur de California se unirá a la marcha del martes 23 de febrero en Washington.

“Vamos a seguir empujando al Senado y al Congreso en esta urgencia para que no nos dejen en el limbo migratorio. Queremos ver acción en los primeros 100 días del gobierno de Biden”.

Evelyn Hernández años de lucha por una residencia para los beneficiarios del TPS. (Photo Aurelia Ventura/ La Opinion)

La marcha se da luego de las reuniones virtuales que han tenido con legisladores. “Sabemos que Biden nos ha dicho que nos va a apoyar, pero no nos podemos confiar. Seguiremos luchando para que no quede en promesas de campaña”, afirma Evelyn, quien ha estado protegida con el TPS desde 2001, pero vino al país en 1992.

Bajo el Acta de Ciudadanía de EE.UU. presentada por Biden el primer día de su gobierno, se permitiría a los TPSianos, recibir la residencia permanente y solicitar la ciudadanía después de 3 años.

Santos González, lleva 21 años amparado por el TPS.  Su esposa Isabel también está protegida por este alivio migratorio. “Vamos a Washington a decirles a los congresistas y senadores que necesitamos una ley que nos dé la residencia”.

Santos e Isabel tienen una familia mixta. Su hijo mayor Óscar González, de 21 años, quien va en su tercer año de la carrera de química, es beneficiario del programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA). Sus tres hijas menores de 13, 11 y 9 años son nacidas en Estados Unidos.

“El TPS ha sido de gran beneficio. Nos ha protegido de deportaciones, nos ha permitido tener una licencia de manejo, trabajar y comprar casa. Pero a la vez es un programa muy frágil. Gracias a la lucha que emprendimos en la corte, luego de que Trump lo canceló, logramos extender nuestra permanencia en el país. De otra manera, ya estuvieran las deportaciones”.

Esperan que Biden cumpla la palabra y dé la residencia a los TPSianos. (Getty Images)

Afirma que tras décadas de permanecer en el país, los TPSianos han echado raíces y muchos son empresarios. “Deportarnos crearía un gran daño a la economía”.

Santos dice que tienen fe en lograr la residencia bajo la administración de Biden. “Con Obama no lo logramos, pero Biden va a sentir la presión. Vamos a Washington a exigirle lo que prometió”.

Solo de El Salvador, se calcula que hay 205,000 amparados con el TPS en el país, que han estado aquí por décadas. Pero son más de 300,000 incluyendo a hondureños, nicaragüenses y haitianos.