Republicanos arman estrategia conjunta en contra del proyecto de ley del cheque de estímulos

Ningún representante o senador republicano se ha pronunciado públicamente a favor de la propuesta de recuperación económica de Biden

Republicanos arman estrategia conjunta en contra del proyecto de ley del cheque de estímulos
El líder republicano Kevin McCarthy afirma que ningún republicano está de acuerdo.
Foto: Al Drago / Getty Images

El Partido Republicano está cerrando filas contra el proyecto de ley de estímulos que propuso el presidente Joe Biden y que incluye el envío de la tercera ronda de pagos directos, a pesar de que la Casa Blanca parecía dispuesta a descartar la disposición por la que tanto están peleando los progresistas: la subida del salario mínimo a $15 dólares la hora.

A pesar de las ajustadas mayorías demócratas en ambas cámaras del Congreso, los líderes del partido están preparados para impulsar este viernes el extenso paquete de medidas económicas en la Cámara de Representantes. Esperan también que la legislación pase rápido en el Senado de forma que Biden la pueda tener sobre su escritorio a mediados de marzo, cuando acaban algunas prestaciones por desempleo.

Hasta la tarde de este jueves, ningún republicano de ninguna de las dos cámaras había dicho públicamente que respaldaría el proyecto de ley. Los líderes del partido han estado preparando su estrategia contra el paquete de estímulo con ataques como que acabará con puestos de trabajos o que no busca reabrir escuelas o negocios cerrados, según publicó Associated Press.

“Todavía no he visto a un republicano que haya encontrado algo con lo que esté de acuerdo“, dijo el líder de la minoría de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy (California). “Creo que todos los republicanos creen en tres cosas simples: quieren un proyecto de ley que nos devuelva el trabajo, la escuela y la salud. Este proyecto de ley es demasiado costoso, demasiado corrupto y demasiado liberal”, añadió.

La primera gran iniciativa legislativa de Biden podría, por tanto, tener una oposición unánime del Partido Republicano. Esto chocaría con su insistente mensaje de “unir el país” y se alinearía más con la férrea oposición republicana que se encontró el expresidente Barack Obama cuando llegó a la Casa Blanca y en la mayor parte de su presidencia.

Los demócratas no han salido a rebatir frontalmente los argumentos republicanos. El líder de la mayoría en el Senado, Chuck Schumer (Nueva York), sí que criticó “este tipo de oposición partidista reflexiva”. Los legisladores del partido de Biden estaban más preocupados en si la parlamentaria Elizabeth MacDonough determina si es viable o no incluir la subida del salario mínimo en la propuesta de ley de estímulos.