Padre e hijo pierden la lucha contra el COVID-19

Ambos recién descubrieron que tenían otras enfermedades de cuidado tras llegar al hospital a atenderse por coronavirus

Padre e hijo pierden la lucha contra el COVID-19
‘Manny’ Zamorano junto a su padre José Angel Zamorano y su hijo. / foto: cortesía.
Foto: Cortesía

Manuel Zamorano Jr., de 15 años de edad, recuerda a su padre Manuel “Manny” Zamorano como un fanático de los deportes.

Cuenta que cuando su progenitor estaba en la escuela fue integrante de los equipos de fútbol americano, de lucha y de natación en las preparatorias Salesian y Huntington Park.

Ya como adulto, Manny —quien era padre soltero— apoyó a su hijo en la práctica de futbol americano.

Fue esto lo que lo motivó a convertirse en entrenador de un equipo local en Huntington Park.

“A él le encantaba el fútbol americano y siempre era muy positivo”, dijo el joven, quien es hijo único de Manny.

José Ángel Zamorano, padre de Manny y abuelo de Manuel, fue quien empezó a forjar el Sueño Americano tras emigrar a Estados Unidos en la década de los 70’. Poco después, se trajo a su esposa, Teresa Zamorano. Manny, su primogénito, nació en Los Ángeles en 1978.

“Somos de Nayarit [México]. Estuvimos casados por 45 años y tenemos cinco hijos, tres mujeres y dos hombres”, dijo Teresa, de 60 años, sin poder contener las lágrimas.

Y es que hoy llora la pérdida de su esposo José Ángel, quien tenía 67 años y de su hijo Manny, de 42 años. Ambos fallecieron a causa del COVID-19 hace un par de semanas. Padre e hijo dejaron este mundo con un día de diferencia.

Manuel “Manny” Zamorano junto a su hijo Manuel Jr., de 15 años de edad. / foto: cortesía.

Enfermaron todos

Manuel Jr. dijo que a principios de febrero él y su padre comenzaron a sentirse muy enfermos al punto que tuvieron que ir al hospital Kaiser Permanente de Downey.

El joven agregó que en casa el resto de la familia también empezó a contagiarse, incluyendo a sus abuelos Teresa y José Ángel y a uno de sus tíos que es trabajador esencial.

“Mi papá perdió el sentido del gusto y del olfato”, dijo a La Opinión. “Cuando nos registramos en el hospital a mi me dejaron ir a la casa para recuperarme pero él tuvo que quedarse”.

En días, toda la familia dio positivo al COVID-19. Manuel Jr. y Teresa fueron afectados levemente por la infección. No obstante, Manny tuvo que ser internado ya que desconocía que padecía diabetes y los doctores le dieron su diagnóstico en ese momento.

El patriarca de la familia, José Ángel, también tuvo que ser internado en otro hospital en Huntington Park. Ahí le descubrieron que tenía problemas renales y necesitaba diálisis de emergencia.

“Él padecía de alta presión y tenía problemas de orina pero en el pasado cuando fue a revisarse los doctores no le encontraron nada”, contó Teresa.

Doble dolor

Teresa reconoció que su hijo Manny no iba al doctor para hacerse chequeos de rutina porque no tenía seguro médico. Su hijo trabajó hasta finales de 2019 como personal de limpieza para un distrito escolar pero debido a la pandemia no había regresado a la fuerza laboral.

En relación a su esposo, dijo que era cortador en una fábrica de cortinas y sábanas y que no quería dejar de trabajar. “Decía que si lo hacía, se iba a morir”, recuerda.

Teresa no sabe cómo se contagiaron pero dice que poco antes de que dieran positivos al COVID-19 un compañero del trabajo de su esposo falleció a causa del virus. Hoy no deja de preguntarse si fue ahí donde empezó todo.

Cuenta que cuando José Ángel fue internado por COVID-19, se le intentó hacer diálisis de emergencia pero su cuerpo ya no aguantó y falleció el 16 de febrero.

Aún no terminaba de asimilar la noticia, cuando al día siguiente le informaron que su hijo Manny también había muerto al sufrir un ataque cardiaco y complicaciones para respirar.

Manny (i) era papá soltero de su único hijo, Manuel Jr. (centro). /fotos: suministradas.

Enfermedades subyacentes y el COVID-19

El doctor Ilan Shapiro, director médico de educación para la salud y bienestar en AltaMed, dijo que comúnmente los latinos tienden a desatender su salud debido a su estilo de vida.

“Muchas veces estamos metidos en el trabajo, ingerimos comida no nutritiva, muchos no tienen seguro de salud y esperamos hasta el último momento para revisarnos”, explicó.

Añadió que en todo momento es importante realizarse un chequeo médico ya que las enfermedades preexistentes pueden afectar más la salud de una persona si llegara a contagiarse del COVID-19.

“Diabetes, obesidad e hipertensión son como las tres enfermedades mayores que tienen repercusiones del corazón, el cerebro y la verdad nos hace más vulnerables a complicaciones”, indicó Shapiro.

El doctor aseveró que las personas no deben temer ir al médico y que hay que tener en cuenta que los centros de salud están tomando medidas de seguridad muy estrictas para cuidar a los pacientes.

“Se toma la temperatura a todos, preguntamos si alguien está enfermo de algún problema específico de salud para referirlo”, dijo Shapiro.

Por ahora Teresa se pregunta si un diagnóstico a tiempo de las enfermedades de su esposo y de su hijo hubieran podido salvarles la vida.

Conto que a petición de cuando estaba en vida, José Ángel será cremado; mientras que Manny será sepultado. Ambos descansarán en Los Ángeles.

La familia tiene una cuenta de GoFundMe para costear los gastos fúnebres. Para colaborar, visita AQUI