Incertidumbre y entusiasmo entre vendedores ambulantes para vacunarse contra COVID-19

Estos trabajadores ya tienen derecho a recibir la vacuna, pero muchos todavía tienen dudas

Incertidumbre y entusiasmo entre vendedores ambulantes para vacunarse contra COVID-19
Serafín Zavala está entusiasmado por la vacuna.
Foto: Jorge Macías / Impremedia

Jaime Rosas, de 55 años no sabía que, como vendedor ambulante de frituras y comida en la calle, ya es elegible para vacunarse contra el COVID-19.

El tiene dos opciones y sin grandes obstáculos: ir en persona al teatro Frida Kahlo, cerca del Parque MacArthur, sin hacer cita, o bien, el próximo lunes en el McCarthy Memorial Christian Church, donde solo se tiene que registrar.

“En Navidad fui a Utah y allá me pegó el coronavirus; me regresé rápido a Los Ángeles y estuve cinco días hospitalizado”, dijo este poblano a La Opinión. “Solo me dio dolor de cabeza, vómito y mucha calentura”.

Don Jaime igual que la mayoría de los vendedores ambulantes que fueron entrevistados por este diario, no han sido inoculados.

“Yo tengo que salir a trabajar; no tengo descanso, pero sí me quiero vacunar”, dijo, mientras ofrecía sus nieves, papas fritas y elotes  a los residentes del Este de Los Ángeles que salían de sus hogares para comprarle.

El inmigrante mexicano dijo que este viernes o el sábado se presentaría en persona en el Frida Kahlo Theater, 2332 West 4th Street, Los Angeles, CA 90057 para vacunarse. Es un sitio de vacunación habilitado por el concejal Gil Cedillo.

Eustolia Padilla (i) dijo que ella si se quiere vacunar. (Jorge Macías)

“Las personas también pueden consultar www.gilcedillo.com para conocer los sitios emergentes que estamos patrocinando”, dijo Conrado TerrazasCross, portavoz de Cedillo.

Algunos todavía dudan

De acuerdo a las recomendaciones de los Centros para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC), los trabajadores de la rama alimenticia, de la agricultura y comestibles, son elegibles desde el 16 de marzo para  recibir la primera de dos dosis de las vacunas Pfizer y Moderna, o la vacuna única de Johnson & Johnson.

“Yo ya me vacuné”, declaró Rosa Rosales, una mujer de Nayarit, México, trabajadora de Tacos 5 de Mayo y residente de Boyle Heights. “Mi esposo Alejandro también ya se vacunó; lo hicimos para protegernos a nosotros y a dos de nuestras tres hijas, porque ya van a regresar pronto a la escuela”.

Su compañero de trabajo, Juan Miguel Venancio, originario de Oaxaca, de 39 años, indicó que: “todavía lo estoy pensando, si me vacuno o no… Le tengo miedo a la jeringa y otras cosas, pero, a ver qué pasa…en mi familia todos tenemos azúcar [diabetes]”.

Para personas como Juan Miguel, que dudan sobre un efecto negativo en su estatus migratorio o para futuros trámites migratorios el concejal Gil Cedillo les envió este mensaje: “Más de medio millón de latinos en el condado de Los Ángeles están infectados con COVID-19 y más de 11,000 murieron”.

“No dejes que más de nuestros abuelos, mamás, papás; hermanas y hermanos mueran”, se añade en el mensaje. “La vacuna no te dará COVID-19; las vacunas reducen el riesgo de contraer COVID-19 al preparar las defensas naturales del cuerpo para generar protección, reconocer y combatir los gérmenes”.

“Ya me vacuné”: Rosa Rosales, de Nayarit, vendedora de comida. (Jorge Macías)

Sin embargo, advirtió que, aunque se produzcan algunos efectos secundarios como fiebre, dolor, fatiga o dolores de cabeza, “la vacuna puede salvarle la vida a usted o la de sus seres queridos; no se le preguntará su estado migratorio cuando haga una cita de vacunación o cuando llegue para recibir su vacuna”.

Hacen presión

En el condado de Los Ángeles hay un estimado de 50,000 vendedores ambulantes, pero los vendedores de comida pueden ser unos 10,000, de acuerdo con cálculos extraoficiales dados a conocer por parte de Carla de la Paz, portavoz de Community Power Collective, una organización sin fines de lucro que es parte de LA Street Vendor Campaign.

Ambas entidades luchan porque los vendedores ambulantes sean incluidos durante la reapertura de negocios en el condado.

No obstante, a pesar de los esfuerzos de los vendedores de alimentos para seguir todas las regulaciones y códigos impuestos por el Departamento de Salud Pública, incluso antes de la actual crisis de COVID-19, no habían sido incluidos en el proceso de recuperación actual.

“Cuando los vendedores de comida hacían sus citas les pedían documentos de sus negocios o recibos de cheques y es obvio que ellos no tienen como identificarse y eran descartados”, dijo De la Paz.

“Tuvimos que presionar para solicitar la autorización de nuestra propia clínica de vacunación para ofrecer la vacuna a vendedores mayores de 65 años o más”.

Jaime Rosas, de 55 años, no sabía que como vendedor ambulante de frituras y comida en la calle, ya es elegible para vacunarse. (Jorge Macíás)

Respiran tranquilos

“Yo sí me quiero vacunar y si es pronto, mejor”, manifestó Eustolia Padilla, de 45 años, una vendedora oaxaqueña de frutas y legumbres que pone su “puesto” sobre la acera del bulevar Whittier, en el Este de Los Ángeles.

Muy cerca de ella, en la esquina de Whittier y la calle Indiana, Serafín Zavala, de 61 años y oriundo de San Juan Tzicatlacoyan, Puebla, indicó que durante la pandemia se ha protegido con doble mascarilla para evitar contagiarse de coronavirus.

“Yo no tengo papeles, pero como vendo productos que come la gente (cacahuates, papas fritas, mangos, naranjas, etc.) ya puedo ir a vacunarme”, dijo. “Y quiero hacerlo pronto para sentirme más seguro”.

También, para su fortuna, Jeimi Morales, de 27 años, una vendedora de frutas sobre el puente de la autopista 60, sobre la calle Indiana, comentó que ya recibió la vacuna Johnson & Johnson

“Yo siempre he estado tranquila y sin miedo a la pandemia”, aseveró.

En la ciudad de Los Ángeles, Paul Gómez representante principal de Obras Públicas calculó un estimado de 15,000 a 20,000 vendedores ambulantes, aunque no precisó el número de quienes venden comida y ya tienen la oportunidad de vacunarse.

Todos califican

Por su parte, la supervisora del condado, Hilda Solís, declaró a La Opinión que se encuentra contenta de ver que los vendedores ambulantes de alimentos ahora son elegibles para inocularse.

“Reconozco que la mayoría de nuestros vendedores ambulantes son inmigrantes y quiero asegurarles a cada uno de ellos que recibir la vacuna COVID es gratis”, indicó. “Se ofrece a todos los grupos elegibles sin importar su estatus migratorio”.

La supervisora dijo que no se debe preguntar sobre su estado migratorio; además, su información médica es privada y no se puede compartir la información con los funcionarios de inmigración.

Y aunque no son vendedores de alimentos en la calle, sino que los preparan en un restaurante, los trabajadores de “El Gallito”, en el mercadito del Este de Los Ángeles fueron autorizados por los dueños del local, Mario y Yuridia Gómez, para que tuvieran el tiempo necesario y fueran a vacunarse.

“Si no te vacunas, no hay trabajo”, fueron las palabras de Mario Gómez para sus empleados. Todos ya están protegidos contra COVID-19.

Recursos de ayuda:

  • Vendedores ambulantes que no tienen acceso a computadoras, pueden pedir ayuda con una cita y pueden llamar al 1-833-540-0473 entre las 8:00 a.m. y las 8:30 p.m., los 7 días de la semana.
  • Cuando llame, pulse el número 2 para recibir información en español.
  • La asistencia está disponible en varios idiomas, incluido el español.
  • Viernes 26 y sábado 27 de marzo: Vacunación en Frida Kahlo Theater, 2332 West 4th Street, Los Angeles, CA 90057(De 1:00 p.m. 3:00p.m.)
  • Lunes 29 de marzo: En McCarthy Memorial Christian Church del sur centro de Los Ángeles, para vendedores de comida de cualquier o vendedores de mercancías de 65 anios o más. Para más información ingresar en este enlace: bit.ly/vendorvaccine