“Una tendencia repugnante”: un militar afrolatino demanda a dos policías de Virginia por golpearlo y amenazarlo

Caron Nazario acusa a los dos oficiales de rociarlo con gas pimienta, apuntarle con sus armas e intimidarlo luego de pedirle que detuviera su auto sin razón

“Una tendencia repugnante”: un militar afrolatino demanda a dos policías de Virginia por golpearlo y amenazarlo
Foto: Stephen Maturen / Getty Images

Un militar estadounidense negro y latino demandó a dos policías de Virginia por una parada de tráfico en diciembre pasado durante la cual los agentes apuntaron sus arma contra él, usaron frases amenazantes, lo rociaron con gas pimienta y lo golpearon. El demandante, Caron Nazario, sostiene que sus derechos constitucionales fueron vulnerados.

La escena quedó grabada en las imágenes de las cámaras corporales de los dos policías y en la del celular del demandante.

Nazario, quien es un teniente segundo en el Ejército, manejaba por la carretera principal de Windsor, un pueblo de Virginia, cuando un policía de ese lugar le espetó que parara. El agente en cuestión, Daniel Crocker, dijo por radio que estaba tratando de detener un vehículo sin matrícula trasera y con vidrios polarizados.

Según su versión, el conductor estaba “eludiendo a la policía”, por lo que consideró esta situación como una “parada de tráfico de alto riesgo”, según un informe que presentó posteriormente y que se incluyó en el expediente judicial.

Nazario avanzó “a baja velocidad”, según relató el propio agente, y paró más adelante, en una gasolinera con iluminación. Su abogado defensor dijo después que él siguió no para huir de la policía, sino “por la seguridad de los oficiales y por respeto a los oficiales”.

Cuando estaba ya estacionado en la gasolinera, Crocker salió de su patrulla y apuntó su pistola contra él, ordenándole que pusiera las manos afuera de la ventanilla. Nazario, quien llevaba un uniforme del Ejército, preguntó varias veces “qué está pasando”, y dejó las manos a la vista en el lado de la ventanilla.

Otro agente, Joe Gutierrez, escuchó una llamada de su compañero por radio mientras manejaba su carro de servicio y se sumó a la escena. Él también apuntó la pistola contra el conductor.

Primero Gutierrez ordenó a Nazario que levantara las manos y él las mostró y preguntó otra vez qué estaba pasando. Él cumplió. Después, con tono agresivo, el policía le pidió varias veces que bajara del carro.

En un momento, el agente le dijo a Nazario que este estaba “fixin’ to ride the lightning” [una expresión en inglés que se refiere a la silla eléctrica y que también se pronuncia en Milagros Inesperados, una película sobre un hombre negro que se enfrenta a la ejecución].

Nazario le dijo que trabaja en el Ejército y, después, ante la repetición de la orden de bajarse, contestó: “Honestamente tengo miedo de bajarme”. Gutierrez le contestó: “Deberías”.

“¿Qué he hecho?”, dijo Nazario, “no he cometido ningún crimen”. Uno de los policías le contestó que lo iban a detener. Nazario se defendió diciéndoles a los oficiales que por una parada de tráfico no tenía que bajarse del carro, mientras Crocker intentaba abrir la puerta del vehículo.

Después, Gutierrez roció con gas pimienta a Nazario.

Más adelante, los oficiales siguieron espetando al conductor que se bajara del auto, hasta que este lo hizo mientras solicitaba que acudiera un superior de los dos agentes. Gutierrez respondió con “golpes de rodilla” en las piernas, tirándolo al suelo, según la demanda de Nazario.

Los dos agentes lo golpearon varias veces, luego lo esposaron e interrogaron, según la demanda. Una unidad médica intervino para atender al hombre arrestado.

Según el demandante, los videos grabados captaron imágenes que muestran una situación “en la misma línea de una tendencia repugnante en el país de agentes de las fuerzas del orden, quienes, creyendo que pueden operar con total impunidad, cometen abusos de autoridad poco profesionales, descorteses, racialmente sesgados, peligrosos y a veces mortales”.

NBC News solicitó comentarios a los agentes involucrados en el caso y al sindicato de la policía. Está a la espera de una respuesta. La agencia de noticias The Associated Press también buscó comentarios, pero todavía no ha obtenido respuesta.

Según consta en los informes entregados por los propios agentes tras el suceso, estos aseguran que Nazario “se resistió activamente” a sus órdenes en varios momentos durante el intercambio.

De acuerdo con la demanda, los oficiales supuestamente le dijeron a Nazario que, si se quejaba, lo acusarían de delitos como obstrucción, elusión y ataque a un oficial, lo que podría destruir su carrera militar. La otra opción que le dieron era no atribuirle cargos “si se calmaba y dejaba pasar esto”, agrega la denuncia.

Ellos dijeron en sus informes que lo hicieron para que Nazario no se enfrentara a una “doble incriminación” debido a que es miembro activo del Ejército y por eso intervendría también la justicia militar. “No quería ver su carrera arruinada por una mala decisión”, declaró Gutierrez.

Nazario se fue por su cuenta tras lo ocurrido. Finalmente los policías no lo denunciaron.

Preguntado por cómo se encuentra tras lo sucedido, su abogado contestó a la agencia AP: “Definitivamente no se encuentra muy bien”.

Por Francesco Rodella

Con información de NBC News, APVice News.