Despensas gratis son una tabla de salvación para los jornaleros

El Centro para Jornaleros de Pasadena les reparte alimentos a ellos y a las familias en necesidad

Despensas gratis son una tabla de salvación para los jornaleros
Nancy Torres, directora del Centro de Jornaleros de Pasadena. (Araceli Martínez/La Opinión)
Foto: Araceli Martínez / Impremedia

Desde hace más de un año cuando irrumpió la pandemia de Covid-19, el Centro para Jornaleros de Pasadena (Pasadena Day Labor Center) no ha parado de entregar despensas de comida no solo a los jornaleros sino a la comunidad entera que se ha visto afectada por la falta de ingresos.

Los comestibles, sin costo alguno, han permitido que las familias de los jornaleros pongan alimento en su mesa, en tiempos donde el empleo se desplomó a causa de la crisis económica que trajo la paralización de actividades.

Me ha ayudado muchísimo porque el trabajo bajó a la mitad. Estas despensas nos permitieron asegurar la comida sobre todo porque con los hijos en la casa, la demanda por alimentos aumentó bastante”, dice Juan Manuel Domínguez, quien se gana la vida como jornalero.

Explica que con la comida que le proporciona el Centro para Jornaleros de Pasadena, se ahorra dinero que invierte en pagar otras cuentas.

Ramiro Vega, quien ha sido jornalero por 25 años, dice que las despensas han sido de mucha ayuda. “Ya nomás uno va al supermercado a traer lo que le hace falta, pero son un gran ahorro”.

Juan Manuel Domínguez, un jornalero que ayuda en la repartición de despensas. (Araceli Martínez/La Opinión)

Nancy Torres, directora del Centro para Jornaleros de Pasadena, dice que las despensas de alimentos surgieron como una respuesta a la necesidad de los trabajadores que se presentó, en cuanto comenzó la pandemia el año pasado y el empleo cayó.

Las entregamos dos veces al mes; y sí podemos, las damos una vez a la semana. A las familias grandes, les duplicamos la porción de comida”, precisa.

Las despensas llevan leche, huevos, queso, crema, yogur, papas, apio, tomate, aguacate, chile morron verde, amarillo y rojo, ajos, cebollas y espinacas, mango, plátano, manzanas, naranjas y mandarinas.

Así como una bolsa con granos básicos como arroz, frijol, lentejas; y también avena, azúcar, aceite; y en ocasiones, leche en polvo.

Ramiro Vega dice que las despensas le ayudan a ahorrar en el gasto de su casa. (Araceli Martínez/La Opinión)

¿Qué diferencia hacen en la vida de los trabajadores? 

Torres dice que debido a que la comunidad latina se ha visto muy afectada por el coronavirus y el desempleo, la gente beneficiada les ha dicho que las despensas de comida son una gran bendición.

“Muchos han perdido los trabajos y no cuentan con el privilegio de un apoyo por parte del gobierno. Algunos de ellos, cuando ya no han podido pagar la renta, la única solución que han encontrado es vivir varias familias en una sola casa. Tenemos una señora, cuya familia vive con otras dos familias en una vivienda de dos recamaras. Hasta 12 personas juntas bajo un mismo techo. Si se enferman, no tienen manera de ponerse en cuarentena”.

Así que por lo menos, las despensas les dan la oportunidad de tener la comida segura.

Para poder proveer alimentos a los jornaleros y a la comunidad, el Centro para Jornaleros de Pasadena recibe donativos de la Ciudad de Pasadena y el supermercado Grocery Outlet que además les da descuentos para comprar comida que añaden a la despensa. Asimismo son apoyados por las iglesias, el Banco Regional de Comida de Los Ángeles y la Pasadena Community Foundation.

“Lo que tratamos también es de incluirles productos que los latinos consumen”.

Las despensas ayudan a las familias en necesidad económica. (Araceli Martínez/La Opinión)

La directora del Centro para Jornaleros precisa que como mínimo reparten entre 350 y 400 canastas de alimentos cada mes. “En diciembre distribuimos 2,000”.

Y subraya que los donativos de comida están abiertos para toda la comunidad, no son solo para los jornaleros. “Hemos tenido personas que vienen desde South Gate por sus provisiones de alimentos. Nos dicen que por donde ellos viven, la necesidad es mayor y cuando llega a los lugares de comida, ya no alcanzan”.

El único requisito que les piden es un comprobante de domicilio, porque es exigido por el gobierno.

Torres hace ver que el paquete de víveres viene bastante completo y tiene un valor de aproximadamente $175. “Una cantidad que los jornaleros y las familias en necesidad se ahorran y apartan para el pago de renta u otras cuentas”.

Considera que definitivamente las despensas que han repartido desde que comenzó la pandemia, han hecho una gran diferencia en la vida de las familias. “Estamos proponiendo dar clases de nutrición a los beneficiarios de la comida para compartirles recetas que puedan preparar con los alimentos que les donamos”.

La abuela Francisca Pontegreivi lleva una despensa para su familia. (Araceli Martínez/La Opinión)

Laura Facundo acudió con su hija de 6 años y su hijo de 14 años a recoger una despensa al Centro para Jornaleros. “Mi esposo es el único que trabaja en la construcción. Así que esta despensa nos beneficia mucho”.

Desde hace 6 meses, Francisca Pontegreivi, una mujer de edad adulta, no falta por su comida al Centro para Jornaleros de Pasadena. “Me ayuda bastante porque en mi casa somos 5. Esta despensa nos dura unos 15 días”.

Las despensas se entregan los viernes por la mañana, cada 15 días, en el local del Centro para Jornaleros de Pasadena ubicado en número 500 N de Lake Avenue de la ciudad de Pasadena. Para mayor información sobre las despensas o para contratar los servicios de un jornalero, puedes llamar al 626-440-0112.