Jóvenes DACA: ‘La legalización es urgente’

Se cumplen nueve años de la aprobación del programa, pero los beneficiados siguen en el limbo migratorio y con temor a que el amparo se acabe

Más de 200,000 beneciarios de DACA laboran en trabajos esenciales.
Más de 200,000 beneciarios de DACA laboran en trabajos esenciales.
Foto: MANDEL NGAN / AFP / Getty Images

En el noveno aniversario del programa de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), beneficiarios e hijos de trabajadores agrícolas pidieron al Senado que apruebe un camino a la ciudadanía para ellos y para sus padres.

Actualmente hay tres posibilidades para que más de dos millones de inmigrantes indocumentados obtengan la naturalización.

La primera es mediante la propuesta de ley “Farm Workforce Modernization Act” que fue aprobada en la Cámara de Representantes el 18 de marzo pasado.
Leydy Rangel, beneficiaria de DACA, dijo en una conferencia vía Zoom que la propuesta no ha avanzado en el Senado pero que es el proyecto de ley de inmigración con el mayor apoyo bipartidista.

“Tuvimos 30 republicanos como co-patrocinadores, cuando se votó fuera de la Cámara”, explicó.

De ser aprobada, esta ley legalizaría a más de un millón de trabajadores agrícolas indocumentados y a sus familiares.

La segunda propuesta es el American Dream and Promise Act, mejor conocido como Dream Act, que también salió de la Cámara de Representantes el mismo día con apoyo bipartidista.

De aprobarse, esta ley protegería a casi 4.5 millones de jóvenes indocumentados. Estos incluyen a los beneficiarios de DACA y aquellos Dreamers que no pudieron solicitar el amparo porque el programa DACA había sido rescindido por la administración Trump.

La tercera opción, que los activistas e inmigrantes indocumentados están promoviendo, es mediante el proceso de reconciliación, o usar la estrategia de 51 votos.

“Si no vemos ninguna acción del Senado para aprobar estos dos importantes proyectos de ley de inmigración, entonces los necesitamos para aprobar la legalización a través del proceso de reconciliación, porque no hay más tiempo”, indicó Rangel..

Leydy Rangel es beneficiaria de DACA. (Suministrada)

Miedo constante

Vicente Reyes es beneficiario de DACA y emigró de México a Estados Unidos en 2005 junto a sus padres cuando tenía apenas 5 años.

Desde entonces sus padres han trabajado como agricultores en la cosecha de uvas, aguacate, zanahorias, naranjas, mandarinas, remolachas, col rizada, lechuga y papas en el condado de Kern en California.

El joven de 21 años es estudiante del colegio y miembro de la fundación que apoya a los agricultores United Farmer Workers (UFW).

Reyes conoce de primera mano el arduo trabajo de la cosecha ya que él también ha laborado en ese rubro.

Aseguró que las condiciones en las que trabajan los agricultores son extremas ya sea en tiempo de calor, frío, durante los incendios y actualmente bajo el temor de ser infectados por el Covid-19.

Sin embargo, no pueden dejar de laborar porque son trabajadores esenciales para poder alimentar a la nación.

“Si somos imprescindibles entonces, ¿no deberíamos tener prioridad [para la legalización]?” cuestionó el joven activista.

Añadió que los agricultores están expuestos diariamente a los pesticidas o llevar el virus del Covi-19 a sus hogares pero aun así no hay ningún sistema que les asegure que estarán a salvo de la deportación.

“Tener un estatus legal significa que mi familia y yo ya no tendríamos que preocuparnos por volver a casa y tener la incertidumbre de si vamos a poder ver a nuestra familia o no”, dijo Reyes.

Vicente Reyes es beneficiario de DACA. (Suministrada)

Abogando por un avance inmediato

Diana Tellefson Torres, directora ejecutiva de UFW, dijo que DACA ha sido y seguirá siendo una solución temporal a la necesidad de un camino hacia la ciudadanía desde hace mucho tiempo.

Añadió que las familias viven con miedo perpetuo. Pese a que los trabajadores agrícolas siempre han sido esenciales como las personas que nutren al país, ya sea durante incendios forestales, pandemias, calor abrasador y otros tipos de clima extremo, no hay apoyo mayor hacia ellos.

“¿Cómo podemos realmente llamar a los trabajadores agrícolas esenciales para la seguridad alimentaria de la nación y, sin embargo, negarles la protección permanente contra la deportación?” cuestionó Torres.

Los activistas y Dreamers propusieron que se haga un movimiento para presionar al Senado para que apruebe lo más pronto posible las dos propuestas estancadas.

“Nuestras comunidades tienen una necesidad urgente de legalización, y debe ser este año”, dijo Rangel.

Reyes aseveró que tener un estatus legal también significa poder hablar en contra de los jueces, y de las injusticias en el trabajo.

“En el aniversario de DACA los beneficiarios de DACA, los indocumentados, los trabajadores agrícolas y los trabajadores esenciales instamos al Senado a aprobar una solución permanente”, recalcó Reyes. “Necesitamos un camino con ciudadanía, este año”.