Pruebas fáciles para saber si los huevos son malos o se han echado a perder

Hay distintas maneras de saber si los huevos son frescos o están podridos, incluso sin siquiera tener que romperlos, como la prueba de flotación, un método limpio en la que solo necesitas un vaso con agua

Los huevos viejos o podridos tienen un ligero olor sulfúrico.
Los huevos viejos o podridos tienen un ligero olor sulfúrico.
Foto: Polina Tankilevitch / Pexels

Hay distintas maneras fáciles de saber si un huevo está fresco o se ha echado a perder. La frescura y calidad del huevo se disminuyen con el tiempo, un huevo también puede echarse a perder debido a otros motivos, como bacterias o moho.

1. La fecha que importa

La fecha de vencimiento indica el periodo en el que los huevos son seguros para comer y estos mantienen su calidad. La verdad es que los huevos suelen estar buenos por un tiempo después de esa fecha. Además, las cajas de huevo no siempre tienen fecha de vencimiento. La fecha importante que sí puedes encontrar es la fecha de empaque.

La fecha de empaque es un número de tres dígitos que representa el día del año en que el los huevos se lavaron, clasificaron y empacaron los huevos. Por ejemplo, 001 es el 1 de enero y una fecha de empaque de 365 es el 31 de diciembre. De acuerdo a Asutralian Eggs, los huevos estarán bien hasta seis semanas a partir del día en que el huevo se empaqueta en la caja.

2. Prueba de olfato

Los huevos que estan buenos no huelen nada, pero los huevos viejos o podridos tienen un ligero olor sulfúrico. Si no estás seguro, rompe el huevo en un plato limpio para olerlo correctamente. Si tiene un olor fétido, agrio, algo picante, desecha el huevo de inmediato y lava bien el plato. A veces el mal olor del huevo permanece incluso si el huevo se ha cocinado el huevo.

3. Prueba de flotación

La prueba de flotación no es un mito. Es una prueba sencilla en la que no necesitas romper el huevo para saber si un huevo es fresco o está podrido.

Todo lo que necesitas es un recipiente con agua, lo suficientemente profundo como para sumergir un huevo, como un vaso de cristal.

Si el huevo se hunde hasta el fondo y se colocan hacia un lado (se acuesta), está en su máxima frescura. Si el huevo se hunde y se para, está bien. Los huevos podridos flotan y deben desecharse.

Un huevo podrido flotará debido a la gran celda de aire que se forma en su base. La cáscara del huevo es porosa. Con el tiempo, el líquido dentro del huevo se evapora dejando bolsas de aire que ocupen su lugar, haciendo que el huevo se levante y cuando ya tiene suficiente aire para flotar, ya no es bueno para comer.

4. Agita el huevo

Otra forma de saber si un huevo está fresco es agitarlo junto a tu oído. Si escuchas sonido de chapoteo significa que tu huevo ya está viejo.

Si tus huevos han pasado las pruebas, huele bien, no flota ni suena líquido pero luce descolorido también, con una yema rosa, iridiscente o verdosa, tu huevo no está bueno. Una clara o yema de huevo más líquida de lo habitual también puede indicar que un huevo ha pasado su mejor momento. Si alguna tiene dudas sobre la calidad del huevo, no lo comas.

El anillo verde de la yema cocida es el resultado de una cocción excesiva o de un alto contenido de hierro en el agua de cocción, Según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) son seguros para comer.

Recomendaciones

Guarda los huevos en el refrigerador dentro del cartón en el que los compraste. Las cáscaras de huevo son porosas y el cartón ayuda a proteger los huevos de cualquier posible contaminación.

La USDA sugiere colocar los huevos en la parte más fría del refrigerador, no en la puerta debido a la pérdida de frío por la apertura repetida de la puerta.

Desecha un huevo si el cascarón tiene grietas, está viscoso o hay sustancia en polvo. Las cáscaras agrietadas o viscosas pueden haberse contaminado con bacterias, mientras que una sustancia en polvo en la cáscara puede ser señal de moho.

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