Gobernador de Texas intensifica su “guerra” contra inmigrantes con ayuda de policía de otros republicanos

Domingo García, presidente de la Liga de Ciudadanos Latinos Estadounidenses Unidos (LULAC), busca que el gobierno de Joe Biden intervenga en tribunales para detener la embestida republicana con policías y elementos militares en la frontera

El gobernador de Texas quiere que más militares vigilen la frontera.
El gobernador de Texas quiere que más militares vigilen la frontera.
Foto: Brandon Bell / Getty Images

El gobernador de Texas, Greg Abbott, tiene la mira en el proceso electoral intermedio del 2022 y en las elecciones presidenciales del 2024 y ha encontrado en el tema migratorio su mejor arma para atraer el voto.

“(Eso es) usar del miedo del otro, para ganar puntos políticos, resulta en lo que pasó en El Paso… eso es una receta para el desastre… para tragedias. Es una política muy sucia y muy peligrosa”, consideró Domingo García, presidente de la Liga de Ciudadanos Latinos Estadounidenses Unidos (LULAC).

El activista, con más de 30 años defendiendo los derechos civiles, dijo que el expresidente Donald Trump dejó enraizada esa postura política contra inmigrantes entre los republicanos más conservadores.

“Esa espada como la usa Trump, trabaja”, dijo en el podcast El Diario Sin Límites. “(En el) 2022 va a haber muchos comerciales antiimigrantes, echándole la culpa por todo lo que está mal en este país”.

La semana pasada, LULAC envió una carta al presidente Joe Biden para que intente detener en tribunales la embestida de Abbott y el apoyo que ha recibido de gobernadores republicanos de Arizona, Nebraska, Idaho, Florida y Dakota del Sur, para enviar policías y elementos de la Guardia Nacional a la zona fronteriza, con el objetivo de difundir miedo entre inmigrantes.

“Texas es grande, hasta las mentiras de los políticos son más grande de lo normal”, expresó. “Pensábamos que Trump era el rey de las mentiras, pero Abbott (está) diciendo que hay una invasión de inmigrantes, principalmente de Centroamérica, no hay ninguna invasión. Que hay crimen en la frontera.
La ciudad de El Paso y McCallen que están en la frontera son de las más seguras”.

Aseguró que el gobernador solamente está utilizando a los inmigrantes, incluidos a los niños no acompañados como una “piñata política”, y cuyo golpeteo será más intenso conforme se acerque el 2022.

“Lo que sí es que está usando a estas familias, a estos refugiados, a estos niños, como una piñata política y pegándole para sacar votos de la extrema derecha, abusando de la ley”, acusó. “Mandando policías de otros estados… Estuve en Eagle Pass, Texas, el pasado fin de semana y estaban policías de Florida vigilando. No tienen autoridad, nada, nomás para asustar a la gente”.

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Aumentar el racismo

García dijo que el intento de Abbott de militar más la frontera con México, con el envío de elementos de la Guardia Nacional de estados gobernados por republicanos, solamente aumentará el miedo y el racismo.

Advirtió que los militares no están entrenados en asuntos migratorios y su acción puede derivar en alguna tragedia, en referencia al ataque directo a mexicanos en un Walmart de El Paso, donde murieron 23 personas en 2019.

“No tiene entrenamiento, no saben la diferencia entre un Domingo García (en referencia a sí mismo) que tiene familia en Texas desde 1856, a un inmigrante que acaba de llegar de Honduras, somos los mismos”, alertó. “No saben la diferencia, y eso puede causar casos de racismo, lo que se llama perfil racial, donde todos somos ilegales, porque es como nos vemos”.

Abbott se ha convertido en el republicano de alto perfil en seguir la dura postura migratoria como la del expresidente Trump, quien visitó Texas la semana pasada, donde reconoció que sus políticas no podrían volper pronto.

Sin embargo, el gobernador recientemente recibió ayuda del gobernador de Ohio, Mike DeWine, quien dijo que enviaría 14 policías estatales a la región fronteriza, además de desplegar a 185 miembros de la Guardia Nacional.

La oficina de DeWine dijo que los elementos de la Patrulla de Carreteras estarían en la frontera durante dos semanas para “ayudar a las fuerzas del orden locales con la vigilancia fronteriza”, aunque no serían delegados para realizar arrestos, expuso en un comunicado.

LULAC advirtió que Arizona, Nebraska, Idaho, Florida y Dakota del Sur están enviando efectivos a Texas para las mismas labores contra inmigrantes.

“(Abbott) quiere levantar competir por la presidencia, quiere levantar la bandera sucia contra los inmigrantes que levantó Trump”, consideró el activista. “La verdad es que usando la Guardia Nacional no va a parar a los inmigrantes que vienen”.

García reconoció que es posible que en Texas surja un alguacil similar a Joe Arpaio, en Maricopa, Arizona, quien implementó una política de “cacería” de indocumentados, pero tras una demanda de LULAC, el exmando fue sentenciado a prisión, pero el expresidente Trump le otorgó el perdón presidencial.

Al presidente de LULAC le preocupa que entre los republicanos ya no haya moderados como Geroge W. Bush o Ronald Reagan, quienes intentaron empujar reformas migratorias.

“La nueva cara es Donald Trump, Greg Abbott”, lamentó.