Las empresas y familias pueden colaborar para mejorar nuestra salud

'Necesitamos que todos en la comunidad colaboran para encontrar una solución a la obesidad y diabetes'

La obesidad es un problema de salud pública. (Getty Images)
La obesidad es un problema de salud pública. (Getty Images)
Foto: Jeff J. Mitchell / Getty Images

Nuestra comunidad pasa por una crisis de salud. La obesidad y la diabetes son más frecuentes en las comunidades latinas y afectan la calidad de vida de adultos y niños.

La desigualdad en la atención de salud tiene muchos motivos. La mayoría están relacionados con la pobreza, y las familias no tienen control sobre estos problemas de salud. El verdadero acceso a la atención de salud lo determinan con frecuencia los ingresos familiares y por eso tantas enfermedades, entre ellas la covid-19, tienen mayor impacto en la comunidad hispana y negra.

Muchas familias hispanas viven en vecindarios de bajos ingresos en los que no cuentan con un supermercado de buena calidad y bajo precio. Esperar que una madre que trabaja, maneje muchas millas para encontrar verduras y frutas baratas y otros alimentos saludables es poco razonable. ¡No le alcanza el día para todo lo que tiene que hacer! Pero con frecuencia, eso es lo que se debe hacer para servir comidas saludables.

Hay ciertas cosas sobre las que sí tenemos control. La principal causa de obesidad y diabetes es por consumir demasiadas calorías poco nutritivas. Los padres les enseñamos a nuestros hijos sobre buena nutrición y preparamos comidas sanas, pero eso no basta. Necesitamos que todos en la comunidad colaboren para encontrar una solución.

Los supermercados y bodegas deben ofrecer más opciones saludables y más frutas y verduras frescas; los restaurantes deben agregar a su menú platillos de bajas calorías. Los grupos comunitarios deben colaborar con las empresas a fin de asegurarse de que la gente sepa que hay opciones para recortar calorías.

Refresco de cola
Los refrescos aportan una importante cantidad de azúcar añadido a la dieta. (Pexels)

Un buen ejemplo de empresas en acción es lo que hace el sector de refrescos al invertir en el Balance Calories Initiative (BCI). Las empresas de bebidas colaboran con grupos comunitarios locales para difundir lo que las personas deben hacer a fin de tener en cuenta el azúcar que consumen en refrescos. BCI se dedica a reducir las calorías de azúcar que se consumen en bebidas y se centra en comunidades como East LA, además de otras ciudades específicas en todo el país. Esto está teniendo un impacto en dichas comunidades y las tendencias nacionales, pues el consumo de sodas regulares ha disminuido desde el año 2000.

Un ejemplo local de cómo funciona son los cambios hechos por Los Cincos Puntos, una carnicería-restaurante en East LA. Ofrece bebidas regulares a sus clientes, pero en su menú, las paredes y el mostrador, hay imágenes prominentes de agua y bebidas sin calorías. Los propietarios han notado que cuando destacan estas opciones, sus clientes terminan comprándolas. Y de paso su negocio se beneficia.

Obesity is an epidemic among the Latino community. (Getty Images)

Veo más publicidad que antes de refrescos sin azúcar, y es muy útil ver muchísimas opciones en los anaqueles de bebidas, como los refrescos deportivos sin calorías y el agua con diferentes sabores. He empezado a ver bebidas enlatadas de 8 onzas, lo que significa menos calorías y menos basura en las grandes reuniones familiares. (¡A la hora de limpiar, ya no hay latas a medio consumir!)

Todos podemos apoyar esta campaña y aplaudir a las compañías que hacen su parte. Espero que estos esfuerzos tengan éxito y les muestren el camino a los demás.

Además, podemos hacer algo por nuestros vecinos. Cuando no veamos los tipos de bebidas que queremos en nuestras tiendas locales, debemos pedirlas. Díganles a los propietarios que quieren hacer sus compras en negocios locales, pero también quieren comprar productos buenos para la salud.

Como madre, sé que es difícil hacer que mis hijos coman sano y hagan ejercicio, especialmente los adolescentes. Si trabajamos juntos para resolver este reto de salud que todos enfrentamos, estaremos dando un buen primer paso hacia la solución.

Janet Hernández es madre y vive en Highland Park desde hace tiempo