Actividades antes y después de clases contra el estrés estudiantil causado por la pandemia

El Programa de Oportunidades de Aprendizaje Expandido es el resultado de una iniciativa estatal para mejorar las necesidades académicas, sociales, emocionales y físicas de los alumnos

Estudiantes de programa extracurricular en la primaria Ponderosa. (Jacqueline García/La Opinión)
Estudiantes de programa extracurricular en la primaria Ponderosa. (Jacqueline García/La Opinión)
Foto: Jacqueline García/La Opinión / Impremedia

Desde el patio de la escuela Ponderosa Elementary en Anaheim, cuatro compañeras de clases explicaban los beneficios que han encontrado al participar en un programa dual —inglés y español— desde el pre kínder hasta el cuarto grado, nivel que cursan actualmente.

Todas concordaron que al hablar más de un idioma les permite comunicarse con más personas. Indicaron que si no saben o no entienden alguna palabra, sus maestros siempre están dispuestos a ayudarles para aprender y expandir su vocabulario.

Las estudiantes agradecieron que este semestre aparte de sus clases regulares también pueden participar en programas extracurriculares como un club de debate.

“Estamos aprendiendo a debatir cómo le vamos a hacer para resolver algún problema, por ejemplo, cómo comer saludable”, dijo Arianna Gómez, de 9 años.

“A mí me gusta mucho el programa [de debate] porque si yo me pongo nerviosa para hablar, [los maestros] me enseñan a estar menos nerviosa”, añadió Gina Rodríguez.

Para las niñas esta oportunidad no solo es increíble para su capacidad de liderazgo, sino también porque nuevamente comienzan a socializar, actividad que perdieron por casi dos años con el cierre de las escuelas durante la pandemia del COVID-19.

Cuando Javier Gómez se enteró a principios de este semestre que su hija Arianna tendría la oportunidad de participar en clases extracurriculares, sin costo alguno para él, y en la misma escuela a la que asiste, no dudó en inscribirla.

Actualmente Arianna toma clases de baile folclórico, liderazgo estudiantil y una de sus favoritas, debate.

Javier Gómez y su hija Arianna Gómez. (Jacqueline García/La Opinión)

“Veo que ella está floreciendo, no solo tiene hambre de seguir aprendiendo sino que está sobresaliendo. Se está enriqueciendo en diferentes programas”, dijo Javier. “El club de debate es algo que ella quería y se emociona porque le da las habilidades orales para presentar algo y hablar sobre temas que le interesan”.

El programa de antes y después de escuela, conocido como Programa de Oportunidades de Aprendizaje Expandido, es el resultado de una iniciativa estatal para  mejorar las necesidades académicas, sociales, emocionales y físicas de los estudiantes.

Firmado por el gobernador Gavin Newsom para reducir el estrés académico causado por la pandemia, la iniciativa aporta $1.750 millones en todo el estado para apoyar de manera completa a los estudiantes del pre kínder a sexto grado.

Yadira Moreno, directora de compromiso escolar, familiar y comunitario, dijo que el Distrito de Escuelas Primarias de Anaheim (AESD), el cual sirve a 24 escuelas, recibió un total de $16 millones para implementar el programa por dos años.  

“Mi trabajo ahora es programar contratos externos, diferentes oportunidades de enriquecimiento para los niños e intervención”, dijo Moreno, quien previo a la pandemia tenía el título de directora de la escuela Ponderosa.

Moreno explicó que el tiempo que los estudiantes estuvieron ausentes ha sido mucho, así que pasar más tiempo juntos nuevamente les ayuda a colaborar y tener confianza uno al otro.

Agradeció que se les haya otorgado este dinero ya que eso les permite buscar organizaciones externas y socios comunitarios para exponerlos a nivel nacional.

Con el nuevo programa las escuelas cuentan con tutores en cada escuela, entrenadores de deportes, clases de especialidades como folclórico, debate, liderazgo entre otras.

“El programa de liderazgo estudiantil es un programa nacional con el que hicimos un contrato y también debate, el cual es en varios distritos pero compiten nacionalmente”, dijo Moreno. “Este es un momento muy especial en la educación porque nosotros nunca teníamos ese tipo de dinero ni la habilidad de tener esos contratos”.

Con estos fondos las escuelas tienen la oportunidad de expandir sus actividades hasta nueve horas. En la escuela Ponderosa, por ejemplo, los estudiantes pueden llegar a tomar clases extracurriculares en la mañana de las 6:45 a las 7:30 o después de escuela de las 2 de la tarde a 3:45 de la tarde.

Los estudiantes tienen la oportunidad de aprender música. (Jacqueline García/La Opinión)

Dejando atrás la pandemia

Javier reconoció que para su hija fue un gran problema enfrentar la parte social durante el encierro.

“Los padres logramos realizar algunos días de juego entre compañeros, pero no es lo mismo verse 30 minutos que estar juntos todos los días”, indicó Javier.

Las clases extracurriculares han sido una gran ayuda para el bolsillo de los padres de familia, ya que por ejemplo, antes de la pandemia se ofrecía la clase de baile folclórico, pero era la responsabilidad de los padres cubrir todos los gastos.

“Ahora se pueden inscribir gratis y la escuela les provee lo necesario”, dijo Yadira.

Vidal Valdez, director de la primaria, dijo que estaban agradecidos ya que esta es una oportunidad para que los niños tengan la oportunidad de seguir aprendiendo.

“Queremos apoyarlos ahora que están regresando a la escuela. Estamos creciendo en el programa y seguiremos ayudando”, dijo Valdez. “Y si los estudiantes necesitan más ayuda en materias como inglés o matemáticas, ahí es donde viene el programa y todo es gratis”.

Se estima que la población estudiantil latina en el AESD es de aproximadamente el 87%.