Reconocido defensor de los derechos laborales de los conserjes muere por covid-19
Su familia revela que no se había vacunado; y hace un llamado a la comunidad para que los apoyen con donativos para sus servicios funerales
El líder sindical Raúl Perales muere un mes después de contraer el virus. (Cortesía) Crédito: Cortesía
El pasado 6 de febrero, la pandemia de covid-19, le arrebató la vida a Raúl Perales, un reconocido líder sindical que se destacó en su lucha contra el robo de salarios de los conserjes.
Con su inesperada y dolorosa partida se sumó a la trágica lista de los más de 30,000 angelinos que han fallecido a causa del coronavirus.
Desafortunadamente, no quiso vacunarse contra covid. Argumentaba que la vacuna era una estafa del gobierno. En sus últimos días de vida, Raúl reconoció su error, pero ya era demasiado tarde.
Hoy su familia, amigos y conserjes lloran desconsolados por su fallecimiento; y te invitan a cooperar para sus gastos funerales en el sitio de GoFundMe: “Recaudación de fondos celebrando la vida de Raúl P”.
“Mi papá había nacido en 1954 en El Salvador. Vino a Estados Unidos en los años 90, siguiendo a mi mamá María Magnolia Ramón Aguirre. Ellos se habían conocido en México”, recuerda Mariana Rodríguez Ramón.

Maria, la madre de Mariana era viuda cuando conoció a Raúl, quien quiso a sus hijos como suyos.
Es Mariana quien narra cómo fueron las últimas semanas de vida de quien para ella ha sido el único padre que ha conocido porque su progenitor murió cuando ella tenía 2 años.
“Él se enfermó el 31 de diciembre de 2021. Empezó con dolor de garganta y estaba muy ronco. Fue hasta el 12 de enero que se confirmó que era covid, después de que lo llevamos al hospital porque no podía respirar bien y se sentía muy mal”.
En el hospital solo estuvo un día, y lo regresaron a su casa con un tanque de oxígeno y una receta de esteroides.
“Mi papá no quería estar en el hospital”, dice.
Raúl comenzó a mejorar y aparentemente estuvo bien durante dos semanas. Su nivel de oxígeno subió de 85 a 98.

Sin embargo, en la madrugada del 4 de febrero, el pulso se le paró por completo y su hija le tuvo que dar los primeros auxilios.
“Fue como una recaída. La neumonía que le dio como consecuencia de covid, hizo que le entrara agua a los pulmones”.
Ramón fue llevado al hospital de urgencia, donde dos días después falleció, rodeado del amor de sus seres queridos.
“Él estaba consciente de lo que pasaba y pudimos despedirnos. Los doctores nos dijeron que aceptáramos la realidad. Mi papá no iba a mejorar”.
Mariana no tiene dudas de que si su padre se hubiera vacunado, hoy estaría vivo.
“No creía que se pudiera enfermar. Decía que la vacuna era como una estafa del gobierno. Cuando se vio con el tanque de oxígeno, dependiendo las 24 horas de ese aparato para respirar, ya quería que lo vacunaran”.

A ella le dio covid estando vacunada con las dos vacunas. “Me pegó fuerte, y me tomó de tres semanas a un mes para sentirme al 100%”.
Después de la dolorosa experiencia de ver partir a su padre, pidió a todos vacunarse contra covid.
“Esta enfermedad no discrimina si eres joven, una persona de mayor edad, si estás saludable o no. Un descuido y te contagias”.
Entre lágrimas, María Magnolia, esposa de Raúl, recuerda a su compañero como un ser alegre y bondadoso, que siempre quería ayudar a todas las personas.
“En Navidad y Acción de Gracias llevaba comida a los desamparados”.
En El Salvador se graduó de ingeniero químico. En México trabajó 10 años en PEMEX, la compañía de petróleos del gobierno mexicano. Ellos se conocieron en Villahermosa, Tabasco.
“Fue un hombre muy trabajador, luchador, un ejemplo. ¡Como él, ninguno! Fue el mejor padre, el mejor esposo y el mejor abuelito”, dice entristecida quien fuera su esposa durante 31 años.
En este país, después de trabajar como conserje, empezó a laborar para el sindicato en 1992. Se unió al Fideicomiso de Cooperación en Mantenimiento (MCTF) y abrió oficinas en el condado de Orange, San José, Oakland y Sacramento.

Yardenna Aaron, directora ejecutiva del MCTF, una organización de vigilancia de los derechos de los conserjes no sindicalizados, describió a Raúl como un pionero, un ganador, un maestro y un líder.
“Era especialista en investigar robo de salarios y violaciones a los derechos de los conserjes. Y nunca decía que no al trabajo para ayudarlos. A dónde le pedíamos que fuera, él iba en busca de justicia”.
Aaron dijo que la partida inesperada de Raúl es “una gran pérdida para nosotros y el sindicato”.
Durante 17 años contribuyó a ganar millones de sueldos robados a conserjes sin sindicato, ayudó a educarlos en sus derechos como en casos de lastimaduras, condiciones de trabajo inseguras, y más que todo a encontrar su voz.
Una página de GoFundMe ha sido creada para cubrir sus gastos fúnebres.
La organizadora del GoFundMe dice, “Él tocó cada rancho entre San Ysidro a Yuba, California, hablando con miles de janitors que no tenían sindicato. Raúl les brindó luz a sus derechos y cómo defenderse en una industria explotadora”.

El Departamento de Salud Pública reportó el 16 de febrero que el condado de Los Ángeles superó la cifra de 30,000 residentes muertos a causa de covid, desde que comenzó la pandemia.
El reporte de fallecidos por la pandemia hasta el 18 de febrero, daba cuenta de 30,216 muertes por el virus. De esa cifra, 14,841 han sido latinos.
“Si bien el número de casos y hospitalizaciones ha disminuido significativamente, lamentablemente, muchos residentes continúan perdiendo la vida a causa de este peligroso virus. Nuestra esperanza es que a medida que reduzcamos los números de casos y hospitalizaciones, las muertes disminuirán”, dijeron las autoridades.
El velorio de Raúl se llevará a cabo el martes 22 de febrero de las 3:00 p.m. a 8:00 p.m. en Mortuary Chapel ubicado en el 6351 de Seville Avenue de la ciudad de Huntington Park, California.
La misa será el miércoles 23 de febrero a las 10:30 a.m. en la Iglesia de Santa Martha en el 6012 de Seville Avenue de Huntington Park.