‘Echo Park se ve más bonito y seguro’, dicen los residentes tras el cambio del parque

A un año del desalojo de los desamparados para la renovación del lugar, los vecinos se muestran contentos con la limpieza y la seguridad

José Gutierrez disfrutaba una caminata en el parque Echo Park. (Jacqueline García/La Opinión)
José Gutierrez disfrutaba una caminata en el parque Echo Park. (Jacqueline García/La Opinión)
Foto: Jacqueline García/La Opinión / Impremedia

El cambio de horario de primavera este domingo, no fue un impedimento para que diversas personas se levantaran temprano y llegaran hasta el parque Echo Park, en Los Ángeles, a ejercitarse y a pasear a sus mascotas. Otros, jugaban con los niños en los juegos o en el jardín, o simplemente admiraban el amanecer tomando un café mientras las aves del lugar caminaban a su alrededor.

En ese ambiente de calma también estaba Luis Martínez, quien junto a su hermana Alicia Martínez, intentaban enseñarle a sus niñas cómo alimentar a los gansos.

“Se me hace muy bien cómo quedó el parque”, dijo Luis viendo a su alrededor y reconoció que las personas sin hogar, que antes tenían instaladas ahí sus tiendas de campaña, impedían que las familias se sintieran libres y seguras de visitar el lugar.

Por su parte, Alicia comentó que le gusta mucho cómo se ve el parque ahora y sobre todo porque pueden caminar sin preocupaciones. Tanto así que dice que vale la pena darse el viaje desde Tujunga, el vecindario donde vive en el Valle de San Fernando.

A unos pasos de distancia, Luis Gutiérrez caminaba con su mascota, Alegro, y tomaba fotos del lago. Al igual que los Martínez, concordó que en la actualidad el parque está mucho más seguro y limpio.

“Antes había jeringas tiradas y las drogas eran comunes aquí… Era peligroso hasta para nuestros animales”, indicó el visitante, quien vive alrededor del área.

Luis y Alicia Martínez junto a sus hijas disfrutaban del parque Echo Park. (Jacqueline García/La Opinión)

Por su parte, Andrea Marínez, de 72 años y quien toda su vida ha vivido en Echo Park, dijo en entrevista con La Opinión estar muy contenta por la limpieza y el lretiro de los ‘homeless’ que se dio en el parque.

“[Antes] habían muchas personas con problemas mentales y de adicción yuchas familias hispanas dejaron de ir al parque”, dijo. Explicó que no todos cuentan con un jardín en casa y que el único descanso y distracción era ir al parque pero durante la pandemia tuvieron que dejar de hacerlo debido a los desamparados que entraron al lugar.

Con el cambio, Marínez dice que ahora ha regresado y visita el parque de manera frecuente. “Voy con mi esposo y los perros, también me reúno allí con mis amigas. Hasta nos subimos a las lanchitas que hay y vamos a la cafetería que hay en el lugar”.

Mientras, un grupo de vendedores que llega cada fin de semana a vender sus productos sobre la Avenida Echo Park, cerca al parque, también dijo estar muy contento con los arreglos del área.

Confirmaron además que ahora fácilmente se puede ver a la policía cuidar del parque y de sus alrededores y que incluso dentro del lugar están los guardabosques.

“Ahora los desamparados ya no pueden venir a dormirse de día o pasar la noche. Antes de que cierre el parque, el guardabosques hace su ronda”, añadió Isabel Salazar, una vendedora de plantas.

Los visitantes dicen que ya pueden usar con tranquilidad las lanchas del lugar.

La reja protectora

Otro punto, que muchas personas mencionaron fue, la reja que rodea el espacio recreativo. Por ejemplo, Luis Martínez, dijo que le gustaría ver una más bonita porque el parque es muy famoso.

No obstante, indicó que la que está por ahora no le molesta ya que ayuda a prevenir que los desamparados se metan de manera descontrolada por todos lados.

Paula Villalba, quien vende artesanía mexicana, aceptó que “el parque está hermoso pero enrejaron y ahora es difícil que las personas entren y salgan”. Dijo también que los ambulantes no pueden entrar por lo que ahora se instalan cerca de las cuatro entradas del lugar.

Mientras que la señora Marínez dijo estar conforme con la reja. “Me parece bien, en todos los parques grandes del mundo hay una para cuidar del lugar”.

El parque cuenta ahora con una reja, la cual tiene cuatro entradas a la comunidad.
Paula Villalba vende en el parque Echo Park. (Jacqueline García/La Opinión)

El proceso

La oficina del concejal Mitch O’Farrell, representante del área explicó a La Opinión que durante el 2020 y a principios de 2021 Echo Park se había convertido en un lugar peligroso. Se reportaron cuatro muertes en el lago de Echo Park, incluyendo la sobredosis de una mujer de 18 años y un cuerpo ahogado recuperado que se halló en la víspera de año nuevo, explicó Dan Halden, portavoz del concejal. También se reportó el uso desenfrenado de drogas e informes de trata de personas y agresiones sexuales.

Por ello, el parque cerró completamente en marzo de 2021 por un periodo de dos meses para revitalizarlo y reabrió a la comunidad a finales de mayo de mismo año.

En cuanto a los desamparados, la oficina de O’Farrell dijo haber trabajado en conjunto con varias entidades para buscarle hogar a casi 200 personas que habitaban en el parque. Algunas fueron ubicadas en viviendas de transición, otras regresaron a sus hogares, incluso fuera del estado; un grupo de ellas, sí rechazó la ayuda por completo.

Actualmente se puede ver alrededor del parque unos cuantos autos con personas que habitan dentro de ellos.

Halden indicó que desde que reabrió Echo Park Lake, ha sido seguro para las familias locales, y el crimen en el parque y sus alrededores ha disminuido significativamente.

“Desde que el parque reabrió, han habido menos daños, se han necesitado menos reparaciones en el parque y disminuyó el grafiti y la actividad de pandillas dentro de los límites del parque”, explicó Halden.
“También hay menos basura dentro del lago”.

Ahora el parque se ha vuelto un lugar más seguro al punto que ya se pueden ver más reuniones familiares y eventos comunitarios incluyendo la graduación de la primaria Logan Street, que se dio en el verano pasado.

Con información de Mey Lyn Mitteenn