window._taboola = window._taboola || []; var taboola_id = 'mycodeimpremedia-laopinion'; _taboola.push({article:'auto'}); !function (e, f, u, i) { if (!document.getElementById(i)){ e.async = 1; e.src = u; e.id = i; f.parentNode.insertBefore(e, f); } }(document.createElement('script'), document.getElementsByTagName('script')[0], '//cdn.taboola.com/libtrc/'+ taboola_id +'/loader.js', 'tb_loader_script'); if(window.performance && typeof window.performance.mark == 'function') {window.performance.mark('tbl_ic');}

Jorge Drexler no se arrepiente de los riesgos tomados

El destacado cantante uruguayo llegará a Los Angeles este fin de semana para actuar en el Teatro Ford

“No tenía un proyecto más importante que esto [la música], y siempre fui muy feliz, nunca me arrepentí", señala.  Cortesía

“No tenía un proyecto más importante que esto [la música], y siempre fui muy feliz, nunca me arrepentí", señala. Cortesía Crédito: Cortesía

A los 30 años, Jorge Drexler tenía la vida resuelta en su natal Montevideo. Diez años en la facultad de medicina, padres otorrinolaringólogos exitosos y un consultorio ya establecido le auguraban una vida económicamente segura.

Sin embargo, todo eso lo cambió por una carrera en la música que le ofrecía un futuro lleno de incertidumbre.

“Vengo de una familia de médicos, mi padre era presidente de la sociedad otorrinolaringóloga”, dijo el cantautor en una conversación reciente. “Tenía la vida prácticamente solucionada a los 30 años y una formación muy extensa en la cirugía otorrinolaringóloga que podía haber utilizado para vivir bien”.

Pero le hizo caso a Joaquín Sabina, para quien abrió uno de los conciertos que el cantante español ofreció en Uruguay. Le dijo que tenía futuro como cantante, que se fuera a probar suerte al Viejo Continente. Jorge le hizo caso y dejó todo en Montevideo; cuando llegó a España tuvo que compartir un apartamento con otros ocho uruguayos.

En los diez primeros años no pasó nada con la carrera de Drexler. Editó varios discos que pasaron sin pena ni gloria, pero que le permitieron tocar en el circuito de bares de la capital española y un contrato de vez en cuando. Pero en 2005 todo cambió, cuando Jorge ganó el Oscar por “Al otro lado del río” en la categoría de Mejor Canción Original. El tema fue parte de la cinta ‘Diarios de Motocicleta’.

“De esos cuatros discos que saqué, desde el punto de vista personal estoy orgullosísimo”, dijo el cantante. “Desde el punto de vista comercial es uno de los fracasos más sonados”.

Aunque a pesar de todas las vicisitudes, era un hombre feliz. 

“Estaba tan contento de hacer mi vida, de estar haciendo mi acción vital”, dijo. “No tenía un proyecto más importante que esto [la música], y siempre fui muy feliz, nunca me arrepentí, y aunque no me daba para mantener el nivel económico que hubiera tenido al principio en Uruguay, sí me daba para mantener a mi familia”.

La historia es otra ahora. Jorge Drexler es quizá el cantautor contemporáneo más importante que ha salido de Uruguay. Y su vida profesional va viento en popa, por no decir exitosa, porque es una palabra “tan fea” para él.

Por estos días estará de gira por varias ciudades de Estados Unidos. Llegará a Los Angeles este fin de semana para actuar en el Teatro Ford, donde presentará temas de “Tinta y tiempo”, su álbum más reciente, así como los temas más conocidos de su repertorio.

“Realmente haber empezado tarde [como intérprete] me hizo valorar la vida”, dijo. “A mí me gusta seguir aprendiendo, seguir sufriendo en el sentido de seguir buscando, porque no soy un sufridor, soy un goloso disfrutador […] Me gusta vivir cosas bonitas, hacer lo que me gusta, aunque sea underground, lo hago”, concluyó.

En esta nota

Música música latina
Contenido Patrocinado