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La comunidad hispana y los trasplantes renales: entre la esperanza y la desigualdad

Los hispanos enfrentan barreras críticas para acceder a trasplantes renales, pese a tener mayor supervivencia. La educación y el idioma son claves

Programas culturalmente adecuados y en español han demostrado aumentar el acceso a trasplantes renales en la comunidad hispana.

Programas culturalmente adecuados y en español han demostrado aumentar el acceso a trasplantes renales en la comunidad hispana. Crédito: Shutterstock

Los hispanos enfrentan tasas desproporcionadamente altas de enfermedad renal crónica (ERC) y progresan más rápido hacia la insuficiencia renal en comparación con los blancos no hispanos. Aunque el trasplante de riñón es el tratamiento preferido —porque ofrece mayor esperanza y calidad de vida y menor costo general que la diálisis—, los pacientes hispanos enfrentan múltiples barreras que dificultan su acceso a esta opción vital.

Una brecha clínica y social

Los hispanos tienen menos probabilidades de recibir atención nefrológica antes de la diálisis o de ser referidos a tiempo para un trasplante. Incluso después de iniciar diálisis, enfrentan mayores demoras para ingresar a la lista de espera, esperan más tiempo para ser trasplantados y tienen tasas más bajas de donantes vivos. Estas disparidades tienen causas clínicas y sociales, muchas de ellas modificables.

Supervivencia alta, pero acceso limitado

Estudios muestran que los hispanos que reciben un trasplante tienen tasas de supervivencia más altas que otros grupos. Pero esta buena noticia también refleja que solo quienes logran superar múltiples barreras acceden al trasplante, lo que sugiere que las mayores desigualdades ocurren antes de llegar a la lista.

En el caso de los niños hispanos, el panorama no es mejor. También son referidos más tarde, esperan más y tienen menos probabilidades de recibir un trasplante preemptivo. ¿Qué estamos haciendo para cambiar esto?

Acceso limitado y determinantes sociales

Aproximadamente el 40 % de los hispanos en Estados Unidos no tienen seguro médico, y muchos más están subasegurados. La mayoría depende de Medicaid, y los recortes federales amenazan con reducir aún más su acceso. A eso se suman barreras como la inestabilidad económica, el bajo nivel de alfabetización en salud, la preferencia por el español, la falta de transporte, la desconfianza médica y los prejuicios de los proveedores.

El idioma importa

El idioma es un factor clave que limita la comprensión del proceso de trasplante, la donación en vida y los cuidados posteriores. Y sin embargo, los datos sobre idioma preferido siguen sin recopilarse de manera consistente.

Pero hay modelos que demuestran que el cambio es posible. El Programa Hispano de Trasplantes de Northwestern Medicine, liderado por el Dr. Juan Carlos Caicedo, implementó educación en español y atención culturalmente competente. Resultado: un aumento del 70 % en donantes vivos hispanos comparado con blancos no hispanos.

Modelos que funcionan… pero son escasos

Programas similares en Colorado e Illinois han mostrado aumentos en las referencias, evaluaciones y donaciones vivas. Y los promotores de salud comunitarios han demostrado ser aliados clave para conectar con pacientes hispanos. Pero estos enfoques todavía son la excepción.

Una responsabilidad compartida

Como nefrólogos, acompañamos a nuestras comunidades en un camino complejo que va de la enfermedad crónica al trasplante. Somos testigos del amor de padres que donan un riñón a sus hijos, o de cónyuges que hacen lo mismo. Pero también vemos cuántos pacientes nunca llegan a esa oportunidad.

Sabemos qué estrategias funcionan. La educación culturalmente adecuada mejora la preparación para el trasplante, genera confianza y, lo más importante, construye puentes con la comunidad.

Sobre los autores:

Yaritzy Astudillo, M.D., M.S. es médica en formación en nefrología pediátrica en el Ann & Robert H. Lurie Children’s Hospital de Chicago. Hija de inmigrantes, enfoca su carrera en la equidad lingüística, la justicia en salud y el trabajo comunitario. Ha sido reconocida con premios nacionales como el NHMA Resident of the Year y el ASPN JELF Advocacy Scholar.

Sixto G. Giusti, M.D., FASN es nefrólogo especialista en trasplantes y profesor asociado en University of Colorado Anschutz Medical Campus. Graduado de la Universidad Central del Caribe en Puerto Rico, se dedica a promover el acceso equitativo al trasplante renal en poblaciones desatendidas.

Acerca de la NHMA

La National Hispanic Medical Association (NHMA) es una organización dedicada a promover la salud y el bienestar de la comunidad hispana en Estados Unidos a través de educación, investigación y defensa de políticas de salud equitativas.

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En esta nota

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