Qué implica para Nicolás Maduro que EE.UU. aumente a $50 millones la recompensa por su arresto
Aunque expertos políticos señalan que el anuncio no implica la caída inmediata de un régimen como el de Maduro, sí provoca consecuencias externas e internas
Nicolás Maduro asumió el poder en Venezuela tras la muerte de Hugo Chávez en 2013/Archivo. Crédito: Cristian Hernández | AP
La secretaria de Justicia de Estados Unidos, Pam Bondi, confirmó que el jueves el aumento a $50 millones la recompensa por información que lleve a la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
El anuncio, realizado de forma conjunta por el Departamento de Justicia (DOJ) y el Departamento de Estado, marca un hecho sin precedentes: es la primera vez que Washington ofrece una cifra tan alta por un jefe de Estado en funciones.
Incluso, la cifra duplica la recompensa que en el pasado ofrecieron por Osama Bin Laden, tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.
Según el gobierno estadounidense, Maduro está vinculado con organizaciones como las FARC, el Cártel de Sinaloa y el Cártel de los Soles, presuntamente utilizadas para introducir drogas a Estados Unidos. Bondi también señaló que se han incautado más de 700 millones de dólares en activos relacionados con el mandatario, incluidos jets privados y vehículos.
“Bajo el liderazgo del presidente (Donald) Trump, Maduro no escapará de la justicia y será responsabilizado por sus despreciables crímenes”, declaró la secretaria de Justicia.
Qué implica para Nicolás Maduro que su captura valga $50 millones
Aunque los expertos políticos y analistas coinciden en que este tipo de recompensas no promueven la caída inmediata de un régimen, sí produce un efecto “bola de billar”, ya que la presión externa podría generar consecuencias internas, como divisiones dentro del liderazgo o las fuerzas militares de Maduro.
De acuerdo con la abogada venezolana Estrella Infante, la participación simultánea de los dos organismos más poderosos en materia judicial y diplomática de Estados Unidos no es un gesto simbólico, sino un movimiento planificado que tiene implicaciones políticas, diplomáticas, judiciales e internacionales.
En su análisis publicado en la red social X, Infante indica que, desde el Departamento de Justicia la señal es clara: Maduro no es reconocido como un presidente legítimo, sino como un fugitivo procesado por delitos graves como narcoterrorismo, conspiración para introducir cocaína, corrupción y crimen organizado. La recompensa forma parte de un mecanismo legal activo, similar al que se ha usado contra líderes de carteles y grupos terroristas.
Por su parte, desde el Departamento de Estado, la medida eleva el caso a prioridad internacional, activa presiones hacia países que aún mantienen relaciones con Maduro y moviliza a embajadas y agencias de inteligencia para su captura o aislamiento.
Consecuencias desde lo interno para Maduro
Según la abogada, la medida puede generar deserciones o filtraciones internas, al saberse que otros miembros del gobierno podrían enfrentar acusaciones similares.
“A los altos funcionarios y militares del régimen: saben que pueden ser los próximos en ser acusados. Si tienen cuentas o familiares en EE.UU. o Europa, están en la mira. Y este anuncio puede quebrar lealtades internas, generando deserciones o filtraciones”, escribió en la red social.
Asimismo: “Da herramientas a quienes tengan información. Pueden colaborar confidencialmente y ser parte del proceso judicial internacional”.
Desde que el Departamento de Justicia elevó la recompensa por información que conduzca a la captura de Nicolás Maduro, desde las redes sociales, cuentas verificadas y anónimas se han enfocado en ofrecer detalles sobre la presunta ubicación del mandatario venezolano.
Entre imágenes de Google Maps y análisis precisos del lugar exacto donde supuestamente reside, las informaciones han comenzado a moverse vertiginosamente. No obstante, Estados Unidos no reveló en su anuncio qué tipo de “información clave” requiere.
La respuesta de la cancillería venezolana
El ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Yván Gil, emitió el jueves un comunicado en el que calificó la recompensa como “patética” y acusó a Bondi de orquestar una “burda operación de propaganda política”, reseñó AP.
“No nos sorprende, viniendo de quien viene. La misma que prometió una inexistente ‘lista secreta’ de Epstein y que se revuelca en escándalos de favores políticos”, dijo Gil. “Su show es un chiste, una desesperada distracción de sus propias miserias”, sentenció.
Por su parte, María Corina Machado, quien lidera a la oposición venezolana, aseguró en X que Venezuela “es el conflicto más urgente que existe en el hemisferio Occidental y su resolución definitiva es responsabilidad de todos”.
Asimismo, señaló: “El silencio y la inacción son complicidad. La justicia internacional tiene que avanzar con mucha más celeridad y firmeza”.
