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Las masacres que enlutaron a todo México en 2025

El año 2025 culmina como uno de los más sangrientos para miles de familias que, en distintos rincones del país, aún esperan justicia

Masacres en México

Sinaloa encabezó la lista de estados más violentos, seguido por Guanajuato, Guerrero, Michoacán y Puebla. Crédito: Eduardo Verdugo | AP

México cerró uno de sus años más violentos con una cadena de ataques armados que sacudieron a comunidades enteras de norte a sur. Masacres en Guanajuato, Guerrero y Sinaloa no solo dejaron decenas de muertos, sino que exhibieron, una vez más, la profundidad de la crisis de seguridad y la fuerza de los grupos criminales que operan en el país. 

De Irapuato a Ayutla y de Mazatlán a Culiacán, los ataques que enlutaron a México evidencian patrones comunes: territorios controlados por grupos criminales, instituciones debilitadas, comunidades que sobreviven entre silencios oficiales y violencia cotidiana, y un país que aún busca respuestas. A continuación, un recuento de los episodios que marcaron el año.

Irapuato: la masacre que estremeció a Guanajuato

El 24 de junio, un festival popular en Irapuato terminó en tragedia cuando un comando armado atacó a los asistentes que celebraban la Natividad de San Juan Bautista. Doce personas murieron y al menos veinte más resultaron heridas en minutos. Según autoridades locales, los agresores dispararon contra quienes bailaban y convivían en la calle, provocando pánico y estampidas mientras las balas dejaban agujeros en fachadas y cuerpos tendidos en el pavimento.

Guanajuato, convertido en el estado más violento del país, enfrenta desde hace años una disputa entre el Cártel de Santa Rosa de Lima y el Cártel Jalisco Nueva Generación. La región ya había registrado asesinatos colectivos semanas antes: siete personas —incluidos menores— fueron ejecutadas en una fiesta religiosa en San Felipe y 17 cuerpos aparecieron en una casa abandonada.

Tras el ataque, el gobierno municipal calificó el hecho como un “acto cobarde”. La presidenta Claudia Sheinbaum lamentó la masacre y confirmó que el caso quedó en manos de las autoridades federales. La gobernadora Libia García Muñoz Ledo prometió apoyo a las familias y el inicio de investigaciones formales.

Guerrero: pueblos en la mira de grupos armados

En Guerrero, la violencia se volvió tan cotidiana que una matanza de 11 personas en Tecoanapa apenas ocupó titulares locales. Los cuerpos fueron abandonados en fila sobre un camino de Rancho Viejo, junto a una camioneta calcinada. La Fiscalía estatal solo confirmó el hallazgo y abrió una investigación sin ofrecer detalles sobre las víctimas ni posibles responsables.

La región de Costa Chica vive una guerra abierta entre Los Ardillos, Los Tlacos y otras facciones que buscan controlar territorios, rutas de droga y estructuras políticas locales. Las masacres se repiten: desde el asesinato de líderes comunitarios hasta ejecuciones en plena calle.

Guerrero volvió a sacudirse cuando 13 integrantes de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) fueron emboscados en Ayutla de los Libres. Los comunitarios, armados solo con escopetas de bajo calibre, fueron atacados por un grupo con rifles de asalto. Ocho de ellos fueron sepultados al día siguiente. No hubo detenidos.

La UPOEG denunció la falta de intervención gubernamental y pidió justicia. El gobierno estatal informó que la Federación asumiría la investigación, mientras la presidenta Sheinbaum remarcó que el Gabinete de Seguridad daría la versión oficial.

Sinaloa: ejecuciones múltiples en Mazatlán y Culiacán

El 22 de octubre, Sinaloa registró una de las jornadas más violentas del año con al menos 16 asesinatos en Mazatlán y Culiacán. En la Zona Dorada de Mazatlán, una mujer fue hallada con signos de tortura dentro de un hotel. Horas después, dos jóvenes —uno de ellos un adolescente— fueron asesinados mientras circulaban en motocicleta.

Esa misma noche, en Culiacán, un ataque dentro de una vivienda dejó a dos presuntos hermanos ejecutados. El hecho se sumó a una serie de homicidios que elevaron a diez —y hasta doce, según otros medios locales— el número de víctimas en un solo día.

El incremento de la violencia ocurrió justo después de que el municipio de Mazatlán anunciara un operativo con 250 agentes de seguridad para reforzar la vigilancia.

Un país marcado por atrocidades diarias

Un informe de Causa en Común reveló que, solo en el primer semestre del año, México registró 2,517 atrocidades documentadas por medios, lo que equivale a un promedio de 14 actos violentos y 18 víctimas cada día. Se contabilizaron 200 masacres, 158 fosas clandestinas y cientos de casos de tortura, mutilación, violencia extrema contra mujeres y asesinatos de autoridades.

Sinaloa encabezó la lista de estados más violentos, seguido por Guanajuato, Guerrero, Michoacán y Puebla. La organización llamó a fortalecer la atención a víctimas y a exigir transparencia en las investigaciones.

Aunque las investigaciones continúan abiertas y las cifras oficiales siguen siendo preliminares, lo cierto es que 2025 quedará registrado como uno de los años más sangrientos para miles de familias que, en distintos rincones del país, aún esperan justicia.

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