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El 2026: votantes latinos son el bloque indeciso al que deberán convencer demócratas y republicanos

Los votantes latinos han demostrado ser una fuerza electoral compleja y, al no ser un monolito sociocultural, se han convertido en un bloque indeciso

El voto latino ya demostró que es decisivo en las contiendas electorales.

El voto latino ya demostró que es decisivo en las contiendas electorales. Crédito: AP

En las últimas elecciones en Estados Unidos, los latinos –el grupo de votantes de mayor rápido crecimiento en el país– ha demostrado ser el más indeciso, inclinando la balanza ya sea por demócratas o republicanos, lo que significará un reto en las elecciones intermedias de 2026.

“Los votantes latinos buscan cada vez más un liderazgo que refleje sus experiencias vividas y aborde directamente los desafíos que afectan a sus comunidades, desde la inmigración y la inseguridad económica hasta el acceso a la atención médica y la educación”, indicó la organización Voto Latino, tras consulta sobre las proyecciones de 2026. “Como resultado, los latinos se están convirtiendo en un verdadero bloque indeciso: más persuasibles que nunca y dispuestos a apoyar a candidatos que se ganan su confianza mediante una participación y una acción significativas”.

Mientras en 2020, el voto latino ayudó al triunfo del presidente Joe Biden con más del 60% de los votantes latinos a su favor, en 2024 la balanza no se inclinó completamente hacia el presidente Donald Trump, con más del 40% de los votos de latinos, pero marcó la tendencia indecisa de estos votantes.

En las elecciones de 2025, los latinos mostraron su decepción sobre los republicanos, lo que se reflejó en varias contiendas, como en Nueva Jersey, donde el 68% de los votantes latinos apoyaron a la candidata demócrata a gobernadora Mikie Sherrill contra el republicano Jack Ciattarelli, quien recibió el apoyo de Trump.

Algo similar ocurrió en Virginia, ya que los latinos también votaron por la candidata demócrata a gobernadora Abigail Spanberger, quien obtuvo el 67% de los votos; incluso en Manassas y Manassas Park –con una población de más del 40% latina y donde Trump avanzó en 2024–, los latinos se inclinaron por Spanberger.

“Las elecciones de 2025 lo dejaron claro. Los votantes latinos demostraron ser decisivos en contiendas clave en todo el país, incluyendo la Proposición 50 de California, la carrera por la alcaldía de la ciudad de Nueva York y las elecciones a gobernador de Virginia y Nueva Jersey”, agregó Voto Latino. “Estos resultados subrayan una realidad política creciente: no se puede dar por sentado que los votantes latinos participen ni que solo participen en las últimas semanas de un ciclo electoral”.

En Nueva York, según el Center for Information & Research on Civic Learning and Engagement (CIRCLE), el 85% de los votantes latinos jóvenes se inclinaron por el social demócrata Zohran Mamdani.

“Estamos observando cómo los votantes latinos se convierten en una mayoría silenciosa, acudiendo cada vez más a las urnas no por costumbre, sino como un acto de protesta y rendición de cuentas”, agrega Voto Latino. “Su voto en 2026 será una poderosa declaración sobre el futuro que exigen para sí mismos, sus familias y el país”.

Voto Latino destacó que en 2026, el principal desafío con los votantes será la participación, además de la confianza hacia candidatos.

“Los votantes buscan líderes que aborden con honestidad sus preocupaciones y les hagan sentir reconocidos más allá de la temporada electoral”, agregó la organización. “Los votantes latinos, en particular, buscan respeto, autenticidad y un sistema político que reconozca su poder”.

La renovación del Congreso

La Cámara de Representantes será renovada por completo el 3 de noviembre de 2026, además de 33 escaños del Senado, incluidos cinco de los seis miembros sin derecho a voto.

Destaca que hay ocho senadores y 38 representantes que no se postularán a la reelección en 2026.

Actualmente, los republicanos controlan ambas cámaras del Congreso: una mayoría de 53 a 45 en el Senado, pero los demócratas tienen dos independientes unidos a su bancada para sumar 47 votos.

En la Cámara de Representantes, los republicanos tienen una mayoría de 219 escaños contra 213, con tres vacantes.

Históricamente, reporta el Instituto Brookings, el presidente en turno pierde terreno en el Congreso, como se tiene registro en 20 de las últimas 22 elecciones. Una de las excepciones fue en 2001, ya que la aprobación de George W. Bush se disparó al 63% tras los atentados del 9/11.

Para 2026, los demócratas necesitan ganar cuatro escaños para obtener la mayoría en el Senado, pero los republicanos no pueden perder más de dos escaños para mantener la mayoría.

La popularidad del presidente Trump jugará un papel fundamental, como ha ocurrido en otras contiendas, indica el análisis del Brookings.

En cuanto a la Cámara, los demócratas necesitan ganar tres distritos para obtener la mayoría y los republicanos no deben perder más de dos distritos si quieren conservar la mayoría.

A los republicanos les resultará mucho más difícil defender su estrecha mayoría en la Cámara de Representantes, ya que tanto la historia como las realidades políticas actuales se inclinan en su contra”, acota el Brookings.

Otros temas de impacto nacional

La economía será un elemento clave en el escenario político nacional, incluyendo el aumento de precios, la inflación y el costo del seguro médico, luego de que más de 20 millones de personas enfrenten altos costos tras fracasar las subvenciones ante el Congreso.

El país debe enfrentar una creciente crisis económica que afecta a familias en todos los rincones de Estados Unidos, y con especial dureza a las comunidades negras y latinas”, consideró Voto Latino. “El aumento de los costos de la vivienda, la atención médica, la alimentación y el cuidado infantil supera los salarios y deja a millones de personas con dificultades para cubrir sus necesidades básicas”.

Los datos revelan que el 39% de los latinos y el 38% de los adultos afroamericanos reportan saltarse comidas, mientras el 43% de los afroamericanos afirman haberse saltado o haberse atrasado en el pago de alguna factura.

La deuda se ha convertido en otra carga abrumadora, ya que el 64% de los afroamericanos y el 55% de los latinos tienen más de $5,000 en deudas no hipotecarias, lo que dificulta la estabilidad o el ahorro para el futuro.

“Esta presión económica está transformando no solo los presupuestos familiares, sino también la participación cívica”, acota Voto Latino. “La gente empieza a sentir que el sistema no les funciona, lo que alimenta la frustración y el desapego, lo que tendrá profundas implicaciones para las elecciones de 2026 y en adelante”.

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