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El retrato del hambre en EE.UU. es muy diferente al estereotipo de niños desnutridos

Datos del Departamento de Agricultura de EE.UU. indican que el 13% de los hogares americanos se enfrentan a la inseguridad alimentaria

El retrato del hambre en EE.UU. es muy diferente al estereotipo de niños desnutridos

Programa de asistencia alimentaria. Crédito: Ana Hollan | Shutterstock

A pesar de que el hambre en Estados Unidos a menudo se manifiesta de manera menos obvia que en otros lugares del mundo, que se visualiza hasta en la desnutrición, su presencia se siente en el comportamiento infantil y en la ansiedad familiar.

Datos del Departamento de Agricultura de EE.UU. indican que el 13% de los hogares americanos se enfrentan a la inseguridad alimentaria.

Vale destacar el caso de Marilyn Vargas, madre de una familia de seis, quien recolecta donaciones en una despensa de alimentos en Easthampton, Massachusetts. El único ingreso de la familia proviene de su cheque federal por discapacidad, dijo Vargas, según declaraciones recogidas por National Public Radio (NPR).

Su situación refleja el impacto del hambre en las familias trabajadoras que dependen de programas gubernamentales y donaciones para sobrevivir.

Cuenta que no podía dejar de pensar en un momento difícil de hace unos años, cuando vivían en Carolina del Norte, lejos de cualquier banco de alimentos. “Cuando se le cortó el transporte, no pudo llegar a su trabajo en una tienda, a 32 kilómetros de distancia. No tenía sueldo y, por lo tanto, no tenía dinero para la compra”, reseña el portal sobre su experiencia.

“Me sentí fatal, lloraba. Estaba desesperada. La única comida que tenía se la daba a mis hijos”, confesó.

El caso de Vargas no es único ni tan particular, pues es vivido por miles de familias en el territorio estadounidense.

Mary Cowhey, una residente de Massachusetts que experimentó el hambre en su infancia, compartió también su historia y las secuelas que la inseguridad alimentaria dejó en su vida adulta. Cowhey se ha convertido en defensora de la alimentación saludable para sus hijos, recordando el trauma de su propia infancia.

Efectos en el desarrollo infantil

Los expertos advierten que la falta de acceso a alimentos nutritivos puede tener efectos duraderos en el desarrollo físico y psicológico de los niños, afectando su capacidad de aprendizaje y socialización.

Estudios muestran que la inseguridad alimentaria puede perjudicar el desarrollo cerebral, especialmente en los más pequeños.

Políticas alimentarias y crisis del hambre

A medida que se debaten las políticas alimentarias en el gobierno, políticos argumentan sobre la eficacia del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), mientras que expertos sostienen que las decisiones políticas ignoran las realidades diarias de quienes padecen hambre.

Se enfatiza la necesidad de abordar la inseguridad alimentaria con un enfoque humano y empático.

Factores que contribuyen a la inseguridad alimentaria

Los principales factores que contribuyen a la inseguridad alimentaria en Estados Unidos son los bajos ingresos y el desempleo, el alto costo de vida (vivienda, servicios, salud), las barreras de acceso físico a alimentos saludables y las desigualdades estructurales como la discriminación racial.

Factores económicos

  • Pobreza, desempleo e inestabilidad laboral hacen que muchos hogares no tengan ingresos suficientes o estables para comprar alimentos adecuados todo el mes.
  • Los empleos con salarios bajos, trabajos temporales o con pocas horas aumentan el riesgo de inseguridad alimentaria incluso entre personas que trabajan.

Costo de vida y gastos básicos

  • El alto costo de la vivienda, los servicios públicos, el cuidado infantil y la atención médica reduce la parte del presupuesto disponible para comida, obligando a recortar en calidad o cantidad de alimentos.
  • Aumentos del alquiler o facturas médicas imprevistas pueden empujar rápidamente a una familia desde una situación ajustada hacia la inseguridad alimentaria.

Acceso geográfico y físico a alimentos

  • Muchas comunidades viven en “desiertos alimentarios” o zonas donde casi no hay supermercados con alimentos frescos, sino principalmente tiendas pequeñas con productos ultraprocesados.
  • Incluso cuando las personas tienen dinero, la falta de transporte o la lejanía de tiendas con productos saludables dificulta comprar alimentos nutritivos con regularidad.

Salud y condiciones personales

  • Enfermedades crónicas y discapacidad limitan la capacidad para trabajar o cocinar, aumentan gastos médicos y dejan menos recursos para alimentos.
  • Las personas con inseguridad alimentaria suelen recurrir a alimentos baratos y poco saludables, lo que aumenta problemas como diabetes tipo 2 e hipertensión y refuerza el círculo de pobreza y mala salud.

Factores estructurales y discriminación

  • La discriminación laboral, residencial y en el sistema de justicia penal incrementa el riesgo de inseguridad alimentaria en comunidades afroamericanas, latinas y otros grupos racializados.
  • Barreras para acceder a programas de ayuda (requisitos estrictos, falta de información, estigmas) también hacen que muchos hogares elegibles no reciban apoyo suficiente para garantizar una alimentación segura.

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