Ansiedad y confusión tras ataque de Trump en Venezuela
Expertos en el tema analizan las repercusiones y exponen la incertidumbre que priva entre los venezolanos
El petroleo en el centro de la invasión de Estados Unidos a Venezuela. (AP Photo/Edgar Frias) Crédito: Edgar Frías | AP
Tras meses de creciente presión militar estadounidense contra Venezuela, los acontecimientos dieron un giro drástico hace unos días con la acción militar directa de Estados Unidos y la destitución del presidente Nicolás Maduro.
Venezuela se enfrenta ahora a preguntas urgentes sobre la gobernabilidad, la legitimidad y la recuperación democrática.
Durante la videoconferencia: “Venezuela tras una intervención militar estadounidense: ¿Qué le espera al país y al mundo?” organizada por American Community Media (ACoM), expertos en el tema hablaron sobre las consecuencias en el uso de la fuerza militar para derrocar a un gobierno.
Alejandro Velasco, editor ejecutivo del Informe NACLA sobre las Américas y miembro de la Escuela Gallatin y el Departamento de Historia de la Universidad de Nueva York, dijo que entre los venezolanos prevalece la confusión, la ansiedad y la expectativa sobre el futuro.
“Este tipo de intervención, a través de la extorsión, la presión o como quieran llamarlo, cambia drásticamente el panorama de las oportunidades políticas, los riesgos y las limitaciones de los diversos actores y la fuerza que influye en la vida cotidiana de los propios venezolanos”.
Señaló que hemos visto cosas que parecían completamente inverosímiles hace solo unos días y meses, como la liberación de presos políticos, y mensajes muy conciliadores de las nuevas autoridades en Venezuela sobre la posibilidad de trabajar con la administración Trump.
Incluso la propia administración Trump y el propio Trump, diciendo que quizás podría haber una reunión, o que podría ir a Venezuela.
“¿De qué manera esto puede llevar a una transición democrática en Venezuela? Por lo que hemos oído de la administración estadounidense, la democracia no es una preocupación ni un objetivo ni una aspiración secundaria, ni terciaria, ni siquiera se sabe en qué lugar de la lista se encuentra en este momento particular en Venezuela”.
Enfatizó que el centro de atención parece ser el petróleo, pero existe una dimensión geopolítica mayor, que se trata de la dominación de la región en relación con sus recursos.
Sin justificación
Mariano de Alba, abogado venezolano, experto en geopolítica, derecho internacional y diplomacia, dijo que está bastante claro que no existe una forma legal de justificar esta operación.
“Existe un conjunto de normas que se acordaron después de la Segunda Guerra Mundial en 1945, establecidas con mucha claridad en la Carta de las Naciones Unidas, y que prohíben no solo el uso de la fuerza, sino también la amenaza, algo que hemos visto al gobierno estadounidense hacer contra Venezuela durante muchos meses, culminando con la operación para capturar y derrocar a Nicolás Maduro”.
Dijo que aunque también debemos reconocer que es cierto que Nicolás Maduro difícilmente podría considerarse el presidente legítimo del país, dado que perdió estrepitosamente las elecciones presidenciales en julio de 2024.
Sin embargo, destacó que ese detalle es irrelevante en términos de derecho internacional, dado que Maduro, a pesar de su falta de legitimidad democrática, tenía el control de facto del país.
“No sorprende a nadie que Estados Unidos aplique un enfoque selectivo en cuanto al cumplimiento del derecho internacional; y en algunos casos, que no respete límites”.
Indicó que Estados Unidos presento dos argumentos para convencer a las fuerzas armadas estadounidenses de que se trataba de una operación legal.
“Primero, que Estados Unidos no considera a Maduro, el presidente de Venezuela, como tal desde marzo de 2020; segundo, Maduro tiene una acusación formal, aprobada por un jurado en Estados Unidos, que alega que ha estado involucrado durante muchos años en el narcotráfico, y este es el caso que se va a juzgar en los tribunales estadounidenses”.
Pero además – dijo – que el presidente Trump ha presentado un discurso según el cual Venezuela supuestamente envió millones de narcotraficantes y personas de instituciones psiquiátricas a Estados Unidos.
“Es cierto que existe una comunidad venezolana muy importante, pero son personas que intentan ganarse la vida y enviar dinero a sus familias en Venezuela”.
Dijo que el Tren de Aragua, es una organización criminal que básicamente se creó y se originó en una prisión en Venezuela, en el estado de Carabobo, y supuestamente algunas de las personas vinculadas a esa organización se han establecido en Estados Unidos y han estado involucradas en ciertos delitos.
Pero enfatizó que es una minoría, y la gran mayoría de los venezolanos en Estados Unidos son personas trabajadoras que intentan salir adelante después de haber tenido que abandonar circunstancias muy difíciles, principalmente económicas, pero también, en algunos casos, persecución política en Venezuela.
“Así que, si se tiene en cuenta todo eso, desde un punto de vista legal, es muy difícil justificar la operación y la decisión de derrocar a Maduro del poder”.
Afirmó que ahora el presidente Trump dice que todo se trata del petróleo, pero no puede obligar ni ordenar a las grandes petroleras estadounidenses a realizar inversiones masivas en Venezuela y recuperar la industria petrolera a menos que se resuelva el verdadero problema del país, que consiste en establecer un estado de derecho y realizar inversiones sustanciales para recuperar la infraestructura del país.
Y la transición democrática
Roxanna Vigil, becaria en Asuntos Internacionales del Council of Foreign Relations dijo que no hemos oído al presidente Trump mencionar nada sobre una transición democrática.
“Venezuela produce alrededor de 900,000 barriles de petróleo al día. En el panorama global, eso representa menos del 1% del suministro mundial. Así que, a escala global, es una cantidad bastante pequeña. Pero, por supuesto, la economía venezolana depende casi por completo de los ingresos del petróleo, por lo que esto afecta mucho”.
Mencionó que el presidente Trump dijo que el tipo de inversión que tiene en mente es de $100,000 millones, lo que indica un esfuerzo de varios años que no concuerda con el panorama general del petróleo a nivel mundial, ya que el mercado está muy bien abastecido en este momento.
“En los próximos años, veremos un exceso de oferta de petróleo. Estados Unidos no necesita más petróleo venezolano, que es un tipo de petróleo pesado, ácido y requiere un tipo de refinerías muy específico”,
Señaló también que el sector energético, petrolero y el financiero de Venezuela están bajo sanciones, pero si el objetivo es atraer inversiones, no serán un obstáculo.
“Hasta ahora, lo que tenemos es al Secretario de Energía, indicando que el gobierno de Estados Unidos va a seguir vendiendo petróleo venezolano de forma indefinida; habrá autorizaciones para la venta del petróleo y para la gestión de los ingresos”.
Dijo que se ha dado a conocer que los ingresos del petróleo venezolano que venda el gobierno estadounidense se depositarán en una cuenta estadounidense; y no está claro si hay un mecanismo para que un representante del pueblo venezolano participe en la decisión sobre cómo se utilizan esos fondos.