Duplicar la ingesta de proteínas: puede ser peor el remedio que la enfermedad, advierten expertos
Señalan que no hay suficiente evidencia que respalde los beneficios de una dieta rica en proteínas fuera del contexto de entrenamiento de fuerza
Filetes de lomo de Nueva York en exhibición en un Sam's Club | Archivo. Crédito: Charlie Riede | AP
Los funcionarios de salud han dado un giro significativo en las recomendaciones dietéticas, sugiriendo que los estadounidenses prioricen los alimentos proteicos en cada comida y dupliquen su ingesta diaria recomendada.
El nuevo enfoque sitúa un mayor énfasis en el consumo de carne roja, productos lácteos enteros y otras fuentes animales de proteínas. Anteriormente, la guía sugería consumir 0.8 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal; la nueva recomendación establece un rango de 1.2 a 1.6 gramos.
“Estamos poniendo fin a la guerra contra las proteínas”, dijo el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., en una publicación de la Casa Blanca en las redes sociales.
A este respecto, varios expertos han expresado su preocupación sobre el aumento del consumo de proteínas, afirmando que los estadounidenses ya superan la ingesta necesaria. Advierten que un incremento excesivo podría llevar a problemas de salud, como el aumento de grasa y la diabetes.
Efectos de un consumo elevado de proteínas
Es de acotar que la guía, que incluye una nueva pirámide alimentaria, pone énfasis en la carne roja, la leche entera y otras fuentes animales de proteínas, mientras que minimiza las ofertas basadas en plantas.
Algunos nutricionistas señalan que no hay suficiente evidencia que respalde los beneficios de una dieta rica en proteínas fuera del contexto de entrenamiento de fuerza. El exceso de proteínas puede convertirse en grasa y aumentar los riesgos metabólicos.
“Si estás desarrollando músculo activamente con entrenamiento de fuerza o resistencia, consumir más proteína puede ser útil”, afirmó el Dr. Dariush Mozaffarian, experto en nutrición de la Universidad de Tufts. “De lo contrario, estás consumiendo suficiente”, recoge Associated Press (AP).
“De hecho, el hígado puede convertir el exceso de proteína en grasa”, agrega Mozaffarian. Esto puede aumentar el riesgo de desarrollar grasa peligrosa en el abdomen que rodea los órganos vitales y aumentar el riesgo de diabetes.
Se menciona que la recomendación podría incentivar el consumo de alimentos altamente procesados con proteínas añadidas, en lugar de fomentar una dieta centrada en alimentos integrales. Esto podría llevar a la confusión del consumidor y a una mayor compra de productos poco saludables.
Además, expertos en nutrición señalan que los ensayos centrados en la pérdida de peso no deberían utilizarse para hacer recomendaciones dietéticas para la población general.
A pesar de la intención de mejorar los hábitos alimentarios, el reto permanece en cómo lidiar con la abundancia de alimentos procesados en el mercado que se presentan como opciones saludables.
Cardiólogos preocupados
En este mismo orden de ideas, los cardiólogos también llaman la atención sobre las Directrices Alimentarias para los Estadounidenses 2025-2030, que coloca a la carne roja y otros alimentos ricos en proteínas y grasas saturadas en un papel protagónico.
“Promocionar las grasas saturadas y aumentar la cantidad de proteínas va en contra de toda la ciencia nutricional y cardiológica”, dijo a CNN el Dr. Kim Williams, director del departamento de medicina de la Universidad de Louisville en Kentucky.
“Llevamos décadas investigando esto y sabemos con certeza que las grasas saturadas, como la grasa de mantequilla, el sebo de res, la carne roja y la procesada, están estrechamente asociadas con
un mayor número de muertes por enfermedades cardiovasculares”, afirma Williams, expresidente del Colegio Americano de Cardiología.
“La gente verá la nueva pirámide y pensará: ‘Puedo comer todo el bistec que quiera'”, lo cual es peligroso, advierte a CNN la Dra. Monica Aggarwal, profesora clínica adjunta asociada de medicina cardiovascular en la Universidad de Florida en Gainesville.
Consecuencias largo plazo
Un alto consumo de proteínas puede aumentar el riesgo de eventos cardiovasculares mayores (MACE), como infartos, insuficiencia cardíaca y muerte cardiovascular, especialmente en personas mayores de 55 años. Estudios observacionales muestran un riesgo 21-36% mayor en adultos con dietas altas en proteínas (>1.8 g/kg/día o >22% de calorías). Sin embargo, ensayos controlados aleatorizados (ECA) indican beneficios en presión arterial y función vascular.
Riesgos observados. Cohortes prospectivas asocian el exceso proteico con aterosclerosis acelerada por activación de macrófagos y leucina, elevando placa arterial. En >55 años, el riesgo de MACE sube 36%, con HR de 1.36 (IC95% 1.13-1.63), pero no en <55 años (HR 0.75). Carnes rojas saturadas contribuyen a colesterol alto y eventos cardíacos.
Beneficios en ECA. Metaanálisis de ECA hallan que dietas altas en proteínas (>20% energía) reducen presión sistólica (-1.51 mmHg) y diastólica (-1.08 mmHg), mejorando dilatación mediada por flujo (0.78%). Proteínas vegetales bajan colesterol total (-0.12 mmol/L), triglicéridos y LDL vs. animales.
Factores moderadores. Edad interactúa: riesgo alto en mayores (P=0.003). Composición importa: alto proteína + alto carbohidrato + bajo grasa es óptimo para lípidos y presión. Plantas vs. animales favorecen perfiles lipídicos mejores.
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