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Muertes de inmigrantes bajo custodia del ICE van a la alza

Un padre y abuelo hondureño que vivía en New Jersey falleció en enero en un centro de detención de Calexico

Luis Beltrán Yánez Cruz murió en enero bajo custodia de ICE.

Luis Beltrán Yánez Cruz murió en enero bajo custodia de ICE. Crédito: Josselyn Yánez | Cortesía

A Josselyn Yanez, la mente se le quedó en blanco cuando un agente del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) la llamó por teléfono para decirle que su padre había muerto en el hospital al que lo habían llevado tras caer enfermo en el Imperial Regional Detention Facility en Calexico, California.

“Me sentí devastada. Me hacía miles de preguntas a mí misma, preguntándome si pude haber hecho más”, dice Jossely,  quien reside en Houston, Texas.

Luis Beltrán Yánez Cruz murió a los 68 años de edad en un hospital de Indio, California. Él había emigrado 26 años atrás de su pueblo Santa Rita Yoro en Honduras. Era padre de tres hijos y abuelo de seis nietos; y se ganaba la vida pintando casas.

“El ICE lo detuvo el 16 de noviembre en las calles de Newark en New Jersey, donde vivía. Venía saliendo de desayunar de un McDonalds aproximadamente a las 10 de la mañana, y se detuvo a platicar con unos amigos jornaleros, cuando desgraciadamente llegaron los agentes del ICE e hicieron una redada, y se llevaron a cinco personas, entre ellos a mi papá”.

Para Josselyn y su familia fue imposible visitar a su padre porque a la semana fue trasladado de New Jersey al Centro de Detención de Calexico, a unos pasos de la frontera con México.

“A los cuatro días de llegar a Calexico, se quejó de ganas de vomitar y dolores de estómago cuando comía. A la semana, me dijo que le faltaba el aire para respirar y le pegaba dolor en el pecho”.

Josselyn con su padre Luis Beltrán Yánez. (Cortesía Josselyn Yánez)

Josselyn le preguntó si ya había pedido ver a un médico.

“Me dijo que la solicitud de cuidado médico la tenían que hacer por medio de una tableta y tardaba como una o dos semanas. Una enfermera solo le daba pastillas para calmar el dolor de estómago. Lo medicaban sin saber de dónde provenía el malestar”.

Le hicieron ver que si su estado de salud no mejoraban, lo llevarían al hospital.

La última vez que habló con su padre fue el sábado 3 de enero cerca de las 11 de la noche.

“Hablamos poco porque acababa de salir del trabajo e iba manejando. Solo me dijo ‘te amo mucho. ¡cuidate!’ Mi hermano habló con él, el domingo 4 de enero como a las cuatro de la tarde, y le dijo que se seguía sintiendo mal”.

El martes 6 de enero, Josselyn dice que amaneció pensando en su padre. Horas más tarde, al mediodía, le llamó un amigo de su papá que había sido compañero en el Centro de Detención de Calexico.

“Él se enteró por otro amigo detenido que habían llevado de emergencia a mi papá al hospital porque andaba caminando y empezó con problemas para respirar”.

La conversación se interrumpió cuando le entró una llamada telefónica de un número privado.

“Al contestar, la persona se identificó como agente del ICE. Me pregunto qué era del señor Luis Beltrán Yánez Cruz, le respondí que su hija”.

Fue entonces cuando le dio la noticia que nunca hubiera querido recibir.

“Lamento informarle que su padre falleció”.

También le dijo que el domingo 4 de enero lo habían llevado de emergencia al hospital porque presentaba síntomas de paro cardíaco.

“¿Pero cómo? ¿Por qué no me avisaron desde el momento en que lo sacaron? ‘No teníamos su contacto’, me dijeron; ¿pero cómo me localizaron ahora? ‘Buscamos en los registros de las llamadas que había hecho su papá’ ¿y no pudieron hacer eso antes para avisarme que estaba muy grave? ‘No dio tiempo’, me respondió”.

Luis falleció el martes 6 de enero a la 1:18 de la madrugada. A Josselyn y su familia, el ICE les avisó al mediodía, casi 12 horas después.

A dos semanas de su muerte, dice que aún no le dan los resultados de la autopsia. 

“Se van a tardar de dos a tres semanas. Lo único que sé, es que murió aparentemente de un paro cardíaco en el Hospital John F. Kennedy de la ciudad de Indio, pero antes lo llevaron al Centro Regional Medical Center”.

A Josselyn no le queda duda de que si su padre hubiera recibido atención médica oportuna en el Centro de Detención del ICE en Calexico, hoy estaría vivo.

“Él no tenía ninguna enfermedad. Comenzó a sentirse mal a los días de llegar a Calexico, y llevaba semanas así. No le hacían caso”.

Luis Beltrán Yánez Cruz con sus nietos. (Cortesía Josselyn Yánez)

Frustrada y triste, urgió al ICE a no ser tan indiferente al dolor de los inmigrantes detenidos.

“Esas personas que detienen son seres humanos con familias. ¿Les gustaría que tratarán así a sus esposas, esposos, hijos o hermanos? Nos han dejado llorando y sufriendo por la pérdida de nuestro padre, a quien no le pudimos dar el último adiós. No es como quisiéramos que se hubiera ido de este mundo”.

¿Van a presentar alguna demanda contra el ICE por la muerte de tu padre?

“Por el momento estoy enfocada en darle su último adiós a mi papá y un abrazo. Siempre tuve la esperanza de que saliera de ese lugar”.

Josselyn y su familia esperan el cuerpo del padre y abuelo en Houston  para velarlo y mandarlo a Honduras. 

“Queremos que descanse en paz en su patria. No va a descansar del todo hasta que no se haga justicia, porque quiero justicia, pero al menos va a estar en el lugar que a él le hubiera gustado que sus restos permanecieran por siempre”.

Nathaly, una organizadora de New Jersey se contactó con TODEC Legal Center, una organización proinmigrante en el Valle de Coachella para informarles del fallecimiento de Luis.

“Nos dimos cuenta que era de otro estado, y que falleció solito en el hospital John F Kennedy Memorial de Indio. Es una muerte más y nos duele en el corazón”, dice Luz Gallegos, directora de TODEC Legal Center.

Con la voz quebrada por el sentimiento a punto de las lágrimas, dice que esperan justicia para Luis, y todos los que han muerto bajo custodia del ICE.

“Queremos justicia por las muertes, las separaciones, y todo el dolor y el trauma que están causando en nuestra comunidad. Ya son muchos los trabajadores del campo que hemos perdido al ser arrestados. A muchos ya los deportaron, y a otros los tienen detenidos”.

El 16 de enero, la organización proinmigrante TODEC Legal Center ofreció una misa en Our Lady of Soledad Catholic Church en Coachella, California para honrar la memoria de Luis.

Josselyn, su hija, estuvo presente de manera virtual en la misa.

Este padre y abuelo hondureño no es el único que ha muerto bajo custodia del ICE en Calexico.

El 29 de septiembre, un inmigrante de China, Huabing Xie, murió en el Centro Regional Medical Center después de ser trasladado del mismo Imperial Regional Detention Facility en Calexico, donde estuvo Luis Beltrán. 

En custodia, Xie experimentó una convulsión y perdió el conocimiento, pereció en el hospital.

Si quieres apoyar a la familia de Luis Beltrán con donativos, visita la página Luis Beltrán Yánez Cruz en el sitio GoFundMe.

Durante el primer año del segundo mandato de Donald Trump, 32 personas murieron en las cárceles del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), por lo que el 2025 se considera el año más mortal de las últimas dos décadas para esta agencia federal, con excepción del periodo de la pandemia de covid-19.

Al menos seis personas ya han fallecido bajo su custodia en lo que va de este año. El caso de Luis es el primero en California en este año 2026.

El año pasado, en el Centro de Detención de Adelanto que alberga a casi 2,000 inmigrantes, el 22 de septiembre de 2025, Ismael Ayala-Uribe, un beneficiario del programa DACA de 39 años falleció en el Centro Médico Global Victor Valley en Victorville, California.

Sus familiares informaron que Ayala-Uribe, quien había vivido en Estados Unidos desde los cuatro años, se había quejado de fiebre y tos persistente en las semanas previas a su muerte.

Un mes después, el 23 de octubre de 2025, Gabriel García-Avilés, de 56 años, murió tras haber estado detenido en Adelanto durante solo una semana. Ambas muertes siguen bajo investigación.

El pastor Guillermo Torres, director del programa de migración de la Clergy and Laity United for Economic Justice (CLUE), quien desde 2011 visita el Centro de Detención de ICE en Adelanto, dice que en el caso específico de este centro, las muertes siempre han estado relacionadas con negligencia médica. 

“La falta de atención médica es algo que sigue fallando y que va a seguir causando muertes en Adelanto y en otros centros. Los guardias son indiferentes y hacen de menos las quejas de los inmigrantes, no les creen o no les hacen caso”.

Fue testigo del caso de una joven de 20 años de origen árabe, quien estuvo durante cuatro meses con una infección urinaria. 

“Casi se les muere porque la mantuvieron con tylenol en lugar de darle los antibióticos que le hubiera resuelto rápido su problema de salud; otro inmigrante se quejó durante semanas de dolor de muelas, y no le pusieron atención hasta que se le hinchó la cara”.

El pastor Torres dice que le preocupa mucho lo que está pasando en los centros de detención, porque están más llenos que nunca, y los inmigrantes expuestos a la negligencia médica y al maltrato psicológico.

“Hace poco la esposa de un inmigrante de Turquía me mandó llamar porque su esposo estaba tan deprimido que quería quitarse la vida en Adelanto. Así que entre la falta de cuidado de salud y el horror a los que los someten, no me sorprende que pueda haber más muertes por descuido médico o suicidios”.

Las 31 muertes de inmigrantes bajo custodia del ICE, en California en el 2025 no  incluye a Jaime Alanis Garcia, quien murió al intentar huir de los agentes durante una redada en un rancho de marihuana en Camarillo el 10 de julio.

Tampoco al abuelo guatemalteco de 53 años, que trabajaba como jornalero Roberto Carlos Montoya quien murió mientras huía de una redada del ICE en una tienda Home Depot en Monrovia, California en agosto. Fue atropellado en la autopista 210, y los testigos indicaron que intentaba evadir a los agentes.

Una carta de enero de 2026 firmada por 12 representantes del Congreso reveló que 17 muertes de inmigrantes ocurrieron bajo custodia de la Patrulla Fronteriza durante los primeros doce meses de la administración Trump.

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