A partir de los 35 años: hombres desarrollan riesgo de enfermedad cardíaca antes que las mujeres
La diferencia entre género se debe en gran medida a la enfermedad cardíaca coronaria, un estrechamiento u obstrucción de las arterias del corazón
Joven con dolor intenso, consecuencia de un ataque al corazón. Crédito: Anatoliy Cherkas | Shutterstock
Un nuevo estudio, que siguió a más de 5,000 adultos desde la edad adulta joven, publicado en el Journal of the American Heart Association, ha revelado que los hombres desarrollan enfermedad cardiovascular a partir de los 35 años, aproximadamente siete años antes que las mujeres.
Esta diferencia se debe en gran medida a la enfermedad cardíaca coronaria, un estrechamiento u obstrucción de las arterias del corazón causado por la acumulación de placa, en los hombres.
Dada estas diferencia, expertos aconsejan tanto a hombres como a mujeres que vigilen su salud cardíaca en la edad adulta temprana y que visiten al médico periódicamente.
“Las enfermedades cardíacas no aparecen de la noche a la mañana; se desarrollan a lo largo de los años. Creo que una de las cosas que a menudo desconocen las personas es que pueden comenzar muy temprano, entre los 30 y los 40 años”, señala la Dra. Sadiya Khan, coautora del estudio y profesora de epidemiología cardiovascular en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern en Chicago.
“Incluso si no tienes una enfermedad cardíaca en ese momento, tu riesgo puede comenzar en ese momento”, recoge sus palabras CNN.
Factores de riesgo y diferencias biológicas
Las tasas de tabaquismo e hipertensión han cambiado, pero la diferencia en la incidencia de enfermedad cardiovascular entre géneros persiste. Los investigadores han encontrado que esta brecha no se explica únicamente por factores de riesgo tradicionales.
Expertos sugieren que los determinantes sociales y biológicos, como el estrés relacionado con el trabajo y las diferencias hormonales, deben considerarse en la investigación sobre la salud cardiovascular.
Consejos para la salud cardíaca
Se recomienda que tanto hombres como mujeres realicen chequeos médicos regulares para controlar su salud cardíaca desde la juventud. El monitoreo de factores como la presión arterial, colesterol y niveles de azúcar en sangre es crucial.
Los especialistas aconsejan seguir las recomendaciones de la Asociación Americana del Corazón, que incluyen medidas de estilo de vida saludable para reducir el riesgo de enfermedades cardíacas. Esto resalta la importancia de la educación y la atención médica preventiva.
Signos tempranos de la enfermedad cardiovascular
Los signos tempranos de enfermedad cardiovascular pueden variar entre hombres y mujeres, pero reconocerlos pronto salva vidas. Conocer estos síntomas ayuda a buscar atención médica a tiempo.
Síntomas comunes
- Dolor o molestias en el pecho, como presión u opresión que puede extenderse a brazos, espalda, cuello o mandíbula.
- Dificultad para respirar, incluso en reposo o durante actividades ligeras.
- Fatiga inusual o debilidad persistente.
Diferencias por género
- En hombres, predominan el dolor torácico intenso, sudoración fría y disfunción eréctil como señal precoz.
- Las mujeres suelen experimentar síntomas más sutiles como náuseas, mareos, dolor en espalda o mandíbula, y cansancio extremo.
Otros signos clave
- Inflamación en pies, tobillos o piernas por retención de líquidos.
- Arritmias o palpitaciones (corazón acelerado o irregular).
- Mareos, ansiedad extrema o aumento de peso inexplicable.
Tratamientos por género
Existen diferencias en el tratamiento de enfermedades cardíacas entre hombres y mujeres, aunque las terapias base suelen ser similares. Las mujeres a menudo reciben menos intervenciones y medicamentos preventivos que los hombres.
Diferencias clave:
- Las mujeres son menos propensas a recibir aspirina, estatinas o betabloqueantes al alta hospitalaria, pese a beneficios similares en ambos sexos.
- Tienen menor acceso a cirugías de bypass o angioplastia, debido a arterias más pequeñas o patrones de obstrucción distintos.
- En insuficiencia cardíaca, reciben menos terapia óptima y seguimiento especializado, lo que eleva reingresos.
Factores subyacentes. Estas disparidades surgen de sesgos clínicos, síntomas atípicos en mujeres y menor inclusión en ensayos clínicos. Estudios muestran que las mujeres jóvenes enfrentan brechas mayores en atención post-evento.
El estilo de vida es determinante
No existe un solo estilo de vida “más efectivo”, pero las guías médicas coinciden en que una combinación de dieta saludable (como mediterránea o DASH), ejercicio regular, no fumar, control de peso y manejo del estrés reduce significativamente el riesgo de enfermedades cardíacas en ambos sexos.
Componentes clave
- Dieta: priorice frutas, verduras, granos integrales, pescado y aceites saludables como el de oliva; limite sal, azúcares y grasas saturadas. La dieta mediterránea y DASH bajan la presión arterial y el colesterol en hombres y mujeres.
- Ejercicio: al menos 150 minutos semanales de actividad moderada (caminar, nadar) fortalece el corazón y controla el peso.
- Otros hábitos: No fume, limite alcohol (≤1 bebida/día mujeres, ≤2 hombres), duerma 7-9 horas y controle estrés con meditación o yoga.
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