Andrés Cepeda y su carta de amor a Bogotá
Un álbum hecho desde un lugar auténtico y desde adentro, según señala el cantante colombiano
Cepeda grabó por primera vez una cumbia, y escogió a los Ángeles Azules para esta colaboración. Crédito: Manu Uribe | Cortesía
Andrés Cepeda sigue asombrado por la resonancia que ha tenido “Bogotá”, su disco más reciente.
“Es tan personal, tan querido por mí, tan de mi propio ser, y que llegue este reconocimiento para mí significa mucho”, dijo en relación con la nominación que recibió al Grammy en la categoría de Mejor álbum pop latino y que terminó llevándose Natalia Lafourcade por “Cancionera”.
El cantante colombiano también competía en esa categoría con Rauw Alejandro, Karol G y Alejandro Sanz. Estuvo de paso por Los Angeles —donde se llevó a cabo la ceremonia de entrega del premio el domingo pasado— para hablar de su disco y de cómo fue el proceso para crear este álbum.
“Bogotá” es también una canción que Andrés escribió para su madre, quien ya falleció. Escribirla fue difícil y cantarla más, dijo, “pero valió mucho la pena porque no hay nada como llegar a los corazones de esa manera”.
La historia tiene que ver con la nostalgia, los recuerdos, las añoranzas y las pérdidas. Andrés tuvo la oportunidad de comprar la casa donde creció, y a donde regresó a vivir hace dos años. Ahí encontró una caja con películas de ocho milímetros y súper ocho que su papá grabó cuando los hermanos Cepeda eran pequeños. Andrés descubrió un valiosísimo tesoro familiar que después de una intensa restauración fue parte del videoclip del tema.
“Llegaron justo en el momento para acompañar al video”, dijo. “Cuando llegué a la casa me encontré con que había muchas cosas idénticas; la casa permanecía igualita, pero obviamente estaba esa ausencia que me inspiró a escribir la canción”.
Por su parte, Bogotá como tal, es el escenario de la vida de Andrés, el telón de fondo de su existencia. Y este álbum le dio la oportunidad de presentarla a la gente que no la conoce y que a través de las canciones se la puede imaginar, como lo hizo él con ciudades como México, Buenos Aires o Madrid, a las que las veía en su mente gracias a las canciones, al cine o la literatura.
Luego comenzó a recorrer la ciudad y visitó los lugares que habían sido importantes para él. Desenterró recuerdos y encontró más motivos para escribir las canciones.
“Al contrario de muchas veces que uno hace un álbum completo y al final mira a ver qué nombre le voy a poner, aquí fue al revés”dijo, “aquí partió de una canción con un título y vamos a buscar todas las canciones que puedan significar y que puedan representar a mi ciudad”.
El hecho de que este disco también haya sido nominado al Latin Grammy es un recordatorio, dijo, de que cuando la música se hace desde un lugar auténtico y desde adentro, existe la posibilidad de vibrar con otras personas.
En este álbum Andrés también exploró por primera vez la cumbia al lado de los mexicanos Los Ángeles Azules. Grabó “Cariñito”, una canción peruana que, dijo, tiene que ver con su adolescencia.
El disco es un recorrido también del norte al sur de Bogotá, y termina en el centro, hacia el barrio de La Candelaria.
“Una vez que estuvo compuesta la primera canción de ‘Bogotá’, yo llegué a la conclusión de que sí, si en la puerta de casa podía encontrar esta inspiración, esta emoción, pues valía la pena recorrer la ciudad y visitar esos lugares que eran icónicos para mí y para mi historia, y en cada uno de ellos encontré algo que contar”, dijo.
La ciudad ha cambiado mucho, ha llegado gente de todas partes del mundo y es una gran metrópoli, dijo. Y Bogotá es de todos pero también de nadie. Es por eso que una de sus intenciones era recordarle a la gente que “la ciudad es nuestra y que hayamos nacido en ella o no, merece que la queramos para que la ciudad eventualmente se convierta en esa que soñamos”.
