Extensiones y trenzas de cabello comerciales contienen sustancias químicas nocivas, revela investigación
Los químicos detectados incluyen benzina y plomo, así como otros compuestos perjudiciales que pueden ser absorbidos por la piel o inhalados durante el peinado
Realización de trenzas de cabello en salón de belleza. Crédito: LightField Studios | Shutterstock
Un estudio reciente del Silent Spring Institute, organización de investigación científica sin fines de lucro con sede en Massachusetts, ha descubierto que las extensiones de cabello y pelucas contienen químicos nocivos similares a los que se encuentran en tuberías y pesticidas. Se analizaron 43 productos, revelando un total de 169 sustancias, incluyendo aquellas asociadas con el cáncer y problemas de salud reproductiva.
Es de destacar que también investigaciones previas han señalado que productos capilares utilizados predominantemente por mujeres negras están asociados con riesgos aumentados de cáncer.
En particular, el uso habitual de relajantes químicos puede incrementar el riesgo de cáncer uterino, enfatizando la urgencia de una regulación más estricta.
Compuestos preocupantes
Los químicos detectados incluyen benzina y plomo, así como otros compuestos perjudiciales que pueden ser absorbidos por la piel o inhalados durante el peinado, causando irritación, ardor y enrojecimiento. Expertos advierten sobre la falta de investigación exhaustiva sobre los efectos a largo plazo y la exposición a estos productos.
“Si bien se sabe que algunos de estos compuestos son cancerígenos, como el benceno, o tienen neurotoxicidad como el plomo, no está claro si estas sustancias químicas presentes en productos capilares causan cáncer o deterioro neurológico”, afirmó a NBC News el Dr. Chris Pernell, director del Centro para la Equidad en Salud de la NAACP. No obstante, advierte que la presencia de estas sustancias químicas en productos de uso común y su peligro, lo cual “merece atención, investigación y regulación”.
Frente a los hallazgos, se impulsan esfuerzos legislativos para incrementar la regulación de productos cosméticos. Propuestas como el Safer Beauty Bill buscan proteger a comunidades de color y trabajadores de salones, mientras que ciertas iniciativas locales buscan etiquetar productos con advertencias sobre sustancias tóxicas.
Identificación de productos capilares seguros
Los consumidores pueden identificar productos capilares libres de sustancias nocivas revisando cuidadosamente las etiquetas y buscando certificaciones confiables.
Leer la lista INCI. La lista de ingredientes cosméticos internacionales (INCI) aparece en el envase y ordena los componentes por cantidad, del mayor al menor. Evita sulfatos agresivos como Sodium Laureth Sulfate o Sodium Lauryl Sulfate, parabenos (como Methylparaben), siliconas (como Dimethicone) y fragancias sintéticas (Parfum o Fragrance), ya que pueden irritar el cuero cabelludo o alterar hormonas.
Buscar sellos certificados. Opta por productos con certificaciones ecológicas como EcoCert, USDA Organic o sellos cruelty-free, que garantizan ausencia de tóxicos y pruebas en animales. Ignora reclamos publicitarios como “natural” sin respaldo y prioriza marcas transparentes con ingredientes vegetales como aloe vera o aceites esenciales.
Usar analizadores en línea. Herramientas gratuitas como el analizador de ecogolik permiten copiar la lista INCI para detectar parabenos, sulfatos, siliconas o alérgenos automáticamente. Complementa investigando la marca para confirmar su compromiso con fórmulas seguras y sostenibles.
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