Pacientes obesos tienen 70% más de probabilidades de ser hospitalizados o morir por infecciones
Se estima que la obesidad representa aproximadamente el 11% de las muertes relacionadas con infecciones a nivel global
Miden la presión arterial de un paciente en condición de obesidad. Crédito: Halfpoint | Shutterstock
Un reciente estudio publicado en The Lancet ha identificado una relación significativa entre la obesidad y la demencia vascular. La investigación examinó datos médicos de aproximadamente 550,000 adultos en Finlandia y el Reino Unido durante un periodo de 14 años. Los resultados indican que los pacientes obesos tienen un 70% más de probabilidades de ser hospitalizados o morir a causa de infecciones.
Se estima que la obesidad representa aproximadamente el 11% de las muertes relacionadas con infecciones a nivel global. Los individuos con “obesidad clase 3” (IMC de 40 o superior) tienen tres veces más probabilidades de sufrir hospitalización o muerte por infecciones en comparación con aquellos con un IMC (Índice de Masa Corporal) saludable.
El estudio reveló que la población finlandesa tenía un promedio de 42 años, mientras que los participantes del Reino Unido eran de 57 años. Este rango etario proporciona una perspectiva sobre la incidencia de la obesidad en diferentes grupos de edad.
Necesidad de políticas de salud efectivas
Los investigadores advierten que, a medida que aumentan las tasas de obesidad, también lo harán las muertes y hospitalizaciones por enfermedades infecciosas asociadas.
«Nuestros hallazgos sugieren que la obesidad debilita las defensas del organismo contra las infecciones, lo que provoca enfermedades más graves. Puede que las personas no se infecten con mayor facilidad, pero la recuperación es claramente más difícil; aseveró el autor principal del estudio, el profesor Mika Kivimaki, de la Facultad de Ciencias del Cerebro del University College de Londres, en un comunicado de prensa.
Es crucial implementar políticas que promuevan un estilo de vida saludable, incluyendo el acceso a alimentos nutritivos y oportunidades de actividad física.
Se hace hincapié en que las personas obesas deben estar al día con sus vacunaciones para minimizar el riesgo de infecciones severas.
Señalan además que, aunque el estudio establece una correlación significativa entre obesidad y severidad de infecciones, no se establece una relación causal definitiva. Asimismo, el uso del IMC como indicador de obesidad ha generado controversias en la comunidad médica.
Cambios de alimentación y estilo de vida
Para prevenir la obesidad, se recomiendan alimentos ricos en fibra, proteínas magras y nutrientes densos, junto con hábitos que promuevan el equilibrio calórico y la actividad diaria.
Alimentos recomendados
- Consumir al menos cinco porciones diarias de frutas y verduras frescas, legumbres (como lentejas y garbanzos), cereales integrales y frutos secos en moderación, ya que aportan fibra y saciedad.
- Incluir proteínas bajas en grasa como huevos, lácteos descremados (yogur y leche desnatada), carnes magras, pescados y opciones vegetales como frijoles o soya.
- Limitar azúcares simples (refrescos, bollería, chocolates), grasas saturadas (mantequilla, frituras) y alimentos procesados; optar por té verde o aceites saludables como oliva.
Hábitos de vida clave
- Realizar actividad física moderada 30-60 minutos al día, como caminar, y dormir 7-8 horas por noche para regular hormonas del apetito.
- Hacer cinco comidas pequeñas al día (desayuno, media mañana, almuerzo, merienda, cena), masticar despacio y beber al menos 2 litros de agua.
- Controlar porciones, evitar tabaco y alcohol, y preferir comidas caseras en compañía para fomentar el mindfulness alimentario.
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