Mark Zuckerberg testificará en histórico juicio por acusaciones de adicción a sus redes sociales
El magnate tecnológico deberá responder ante un jurado por el diseño de sus plataformas, acusadas de funcionar como auténticas "máquinas de adicción"
El director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, habla durante un evento en el Biohub Imaging Institute en Redwood City, California, el miércoles 5 de noviembre de 2025. Crédito: Jeff Chiu | AP
Mark Zuckerberg ha sido llamado para testificar en un juicio histórico sobre adicción a las redes sociales, lo que supone la primera vez que el fundador de Meta debe responder frente a un jurado por los diseños de sus productos.
En lo que se perfila como un enfrentamiento sin precedentes entre el poder de Silicon Valley y la salud mental de la juventud, Zuckerberg, está citado para subir al estrado.
El juicio, que se desarrolla en el Tribunal Superior de Los Ángeles, marca la primera vez que el magnate tecnológico deberá responder ante un jurado por el diseño de sus plataformas, acusadas de funcionar como auténticas “máquinas de adicción”.
La demandante, de 20 años, identificada en la querella civil como K.G.M., acusa a Meta, la empresa matriz de Instagram, y Google, de Alphabet, propietaria de YouTube, de crearle una adicción a las redes sociales durante su infancia y adolescencia que, como consecuencia, sufrió depresión, problemas de autoestima, ansiedad y pensamientos suicidas.
La joven también demandó a Snapchat y TikTok. Pero ambas compañías llegaron a un acuerdo extrajudicial antes del juicio el mes pasado.
Mark Lanier, abogado de la demandante, presentó ante el jurado una narrativa contundente: las tecnológicas no solo sabían del peligro, sino que optimizaron sus algoritmos para “enganchar” los cerebros de los menores, comparando el impacto de las redes sociales con el de los casinos y los cigarrillos.
Acusan a las plataformas de crear “máquinas de adicción”
Durante sus argumentos iniciales, Lanier afirmó ante el jurado que las tecnológicas “construyeron máquinas diseñadas para volver adictos los cerebros de los niños, y lo hicieron a propósito”. El abogado presentó correos electrónicos internos y documentos corporativos que, según dijo, demostrarían que los ejecutivos priorizaron el aumento del tiempo de uso para cumplir metas comerciales.
Entre los documentos exhibidos figura un mensaje de 2015 en el que Zuckerberg pedía incrementar en 12% el tiempo que los usuarios pasan en las plataformas de Meta. Para la parte demandante, este tipo de comunicaciones evidencia que el diseño de funciones como el desplazamiento infinito, la reproducción automática y los filtros de imagen no fue casual, sino estratégico.
Los abogados defensores rechazaron esas acusaciones y argumentaron que los problemas de salud mental de K.G.M. obedecen a factores personales y familiares ajenos a las plataformas. La defensa de Meta señaló que la joven enfrentó situaciones de violencia doméstica y acudió a terapia desde temprana edad, factores que, sostienen, influyeron de manera determinante en su bienestar emocional.
Un posible precedente nacional
El veredicto podría tener repercusiones más allá de este caso. Se estima que existen alrededor de 1,500 demandas similares en distintas jurisdicciones del país contra empresas de redes sociales. Si el jurado falla a favor de la demandante, se abriría la puerta a millonarias indemnizaciones y a cambios estructurales en el diseño de estas plataformas.
En paralelo, Meta enfrenta otro juicio en Nuevo México, donde el estado alega que sus servicios facilitaron el contacto entre menores y depredadores sexuales, además de exponerlos a contenido dañino. Asimismo, fiscales de 29 estados han solicitado a tribunales federales que obliguen a la compañía a eliminar cuentas de menores de 13 años y modificar algoritmos que, según afirman, explotan datos de usuarios jóvenes.
Aunque Meta ha implementado nuevas funciones para “cuentas de adolescentes” y filtros de contenido para menores de 16 años, varios fiscales sostienen que estas medidas son insuficientes y responden más a una estrategia de relaciones públicas que a una protección efectiva.
En las próximas semanas también se espera el testimonio de otros altos ejecutivos, incluido el director de Instagram, Adam Mosseri, y el CEO de YouTube, Neal Mohan. Mientras tanto, decenas de padres que atribuyen la muerte o el sufrimiento de sus hijos al uso de redes sociales han acudido al tribunal angelino con la esperanza de escuchar respuestas bajo juramento.
El juicio, programado para durar seis semanas, mantendrá a la industria tecnológica en vilo. Si el jurado falla a favor de la demandante, el modelo de negocio basado en la economía de la atención podría enfrentar una transformación obligatoria y reparaciones multimillonarias.

Sigue leyendo: